Who is Who?

Una de las características más espectaculares de los Who fue su arrolladora base rítmica, compuesta por el maravillosamente desquiciado Keith Moon y uno de los mejores y más tremendos bajistas que se han conocido, el gran John Entwistle. Ambos murieron hace años y dejaron a esa increíble banda que eran The Who fuera de juego. Si ya en 1978 la banda tuvo problemas para salir adelante y grabar dos discos sin Moon que pasaron con más pena que gloria, el intento de reenganchar con aquella semi-opera Rock tan al estilo de Pete Townshend de 2006 que se llamó The Endless Wire, fue bastante decepcionante; de hecho, a mí por ejemplo, de la etapa sin el tandem Moon-Entwistle, el único disco que de verdad me gusta es el Face Dances de 1981, grabado poco después de la muerte de Keith y que todavía era portador de algún resto (o eso me parece a mí) de la energía original de la banda.

Los Who al completo

Pero quizá por la necesidad de algunos cuantos millones de libras más, el dúo que aún sigue vivo de los Who (a pesar de los deseos juveniles de Pete Townshend) han decidido regalarnos un nuevo trabajo bajo el nombre de The Who, ya que los discos, muy numerosos, que han firmado bajo sus respectivos nombres en solitario no llegan ni de lejos a los números que registran bajo la marca Who, a pesar de que este disco no pase de ser un trabajo de Pete Townshend con la voz de Roger Daltrey, o sea, lo que siempre fueron los Who, pero sin la inolvidable e insustituible potencia que le imprimía la desaparecida base rítmica original.

Por muchos músicos cojonudos que hayan contratado y por mucha producción de lujo que nos encontremos en este disco homónimo, Who, así a secas se llama, a mí no acaba de entrarme como Quadrophenia o el mismo Face Dances: lo encuentro poco inspirado por mucho que Daltrey haya tratado de venderlo como «nuestro mejor álbum desde Quadrophenia». Y venderlo precisamente justo antes de Navidad, que casualidad, leñe, que salió a la venta la semana pasada.

Por su parte Townshend ha dicho del disco: «Este álbum contiene casi todas las canciones nuevas escritas el año pasado, con solo dos excepciones. No hay tema, concepto ni historia, solo un conjunto de canciones que yo (y mi hermano Simon) escribimos para darle a Roger Daltrey algo de inspiración, desafíos y alcance para su voz recientemente revivida. Roger y yo somos hombres viejos ahora, en cualquier medida, así que he tratado de alejarme del romance, pero también de la nostalgia si puedo. No quería que nadie se sintiera incómodo. Los recuerdos están bien, y algunas de las canciones se refieren al estado explosivo de las cosas hoy en día».

A través de la magia de la tecnología moderna, Daltrey y Townshend grabaron Who a principios de este año en Londres y Los Ángeles sin estar nunca en la misma habitación. Townshend dice que alguna vez estuvieron en el mismo edificio. Daltrey no está tan seguro. Townshend escribió y grabó demos y se los envió al cantante. Durante la grabación, se comunicaron a través de sus productores personales individuales, ambos con el primer nombre de David, lo cual debe haber sido confuso para todos.

Volviendo a la música, el disco no es malo, no puedo serlo con tanto talento reunido, pero le falta la rabia de los Who, se echa en falta la pegada de aquellos jóvenes que ahora tratan de revivir algo que llevaba casi 40 años, si no muerto, en coma con resucitaciones puntuales y cada vez más espaciadas. El disco tiene temas guapos como Break the NewsAll This Music Must Fade, pero les pasa lo mismo a las dos: empiezan muy bien y se van viniendo abajo a medida que pasan los segundos, lo cual es la tónica general del disco. No, la máquina demoledora que estaba en manos de Moon-Entwistle no está, y se echa de menos siempre y en cada nota: y sí, tenemos derecho a añorarlos pues el disco, no lo olvidemos, está firmado por THE WHO, y no por Towshend & Daltrey, así que no se van a librar, total, es castigo soportable si pensamos en lo que seguramente se estarán embolsando hasta que la gira acabe, porque claro, gira habemus… Es curioso como esta vieja pareja de rockeros no graban juntos, discuten mucho y a menudo si están cerca y ocupan hoteles separados, pueden reunirse sin problemas encima de un escenario y revivir, casi casi, la vieja magia.

Terminando: el disco no es malo, lo vuelvo a repetir, se puede (y se debe) escuchar y, además, creo que se puede llegar a disfrutar, pero obviamente, no resiste comparación con cualquier clásico de la banda, aunque tampoco sea tan malo como su predecesor. De ponerle nota, le daba un aprobado, un cinco, un seis como mucho, siendo generoso. Los Who fueron muy importantes para mí durante muchos años y, si se trata de resucitar un nombre sagrado del Rock, como es The Who, hay que hacerlo con mucho respeto y mucha calidad; querer hacerlo para sacar pasta, vale, es legítimo, pero demuestra que lo que fueron ideales se han convertido en franquicia y eso, amigos y amigas, al que suscribe no deja de decepcionarle, por muchas veces que lo haya visto ya. Definitivamente, estos Who no son LOS WHO.

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6 comments

  1. Da la casualidad que últimamente estoy repasando la discografía de los Who, qué gran sonido tenían, había mucho talento y una división perfecta de los papeles que tenían que asumir cada uno en la banda. Efectivamente, no es habitual que en un grupo de rock pondere tanto la base rítmica, eso les hacía diferentes. Y hablo en pasado porque para mí es una banda del pasado, estos lanzamientos no los entiendo muy bien, incluso te diría que me parece más lógico lo de las bandas tributo que estos autotributos con canciones nuevas que ya no tienen la sinceridad y la magia de aquellos tiempos gloriosos; además, da la sensación que lo hacen para ganar pasta, grabando por separado y, eso sí, con buenos profesionales y medios técnicos. Un abrazo, Alex.

    1. Como digo en la entrada, hubo una época que era obsesión lo que tuve por ellos y los adoraba, casi más que a Pink Floyd jejjeje Creo que ya te comenté que, en la biografía de Pete Townshend, llega un momento después de la muerte de Keith Moon, en el que Roger Daltrey era incapaz de cantar bien con otros baterías y Pete acabó dándose cuenta de que Roger se había acostumbrado a cantar sobre sus peculiares ritmos y cabalgadas, en vez de sobre la guitarra o el piano, que suele ser más habitual: la banda sin él estaba rota. No digamos ya sin la bestia de John Entwistle…
      Estoy contigo, esto de intentar llegar a los 100 con los mismos presupuestos musicales que se tenían a los 20, a mí no me convence: es verdad, casi prefiero una banda tributo.
      Un abrazo!!!

  2. Claro que yo también lo voy a escuchar, pero ya teniendo en cuenta estas opiniones y otras que he leído por ahí no espero encontrar Quadrophenia, ni Who´s Next. Sino lo que quedó de todo eso. Qué casualidad que justo lo lanzan antes de Navidad…
    Tuve el gustazo de verlos en su única visita a Argentina.

    https://frodorock.blogspot.com/2017/11/obsolescencia-no-tan-programada-de-un.html#comment-form

    Me gusta el diseño de imágenes que usaron para este disco. Algo por o que anduvo últimamente McCartney. Algo que remite también a Exile de los Stones
    Abrazos!

    1. No, no te esperes nada como Quadrophenia o Who’s Next, para nada… Es como un recuerdo de un recuerdo, pero bueno, al menos es un disco de los Who.
      Yo también los vi en Madrid en 2006 y me quedé con las ganas, otra vez, de haber viajado en el tiempo para asistir a uno de aquellos conciertos salvajes de los 70… ¡¡¡en fin!!! (suspiro) jajjaja
      La carpeta mola un montón, eso sí es verdad.
      Muy bueno tu post
      Abrazos!!!

  3. …bueno, pues tu lo has dicho…..en el libro autobiográfico que escribio en 2014 (Who I Am), y que por cierto no se donde coño lo tengo, cuenta, aparte de su problemas con el Alcohol, otros relacionados con sus problemas con la pasta,; era, y es, un auténtico «manorota», un derrochador nato, un pesimo gestor y con pésimo ojo para los negocios, lo cual le lleva a embarcarse en constantes proyectos para estirar el chicle….y éste, me imagino, es otro más para seguir llevando una vida mas o menos acomodada…

    1. Leí ese libro y me gustó mucho, me enteré de un montón de cosas del sr. Townshend and Co. Y me llamó bastante la atención que le concediera tan poca atención al mejor músico de la banda, osea, a John Entwistle, quizá por aquello de que le interesa más la pasta que otra cosa jejjeje

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