The Endless River, más detalles…

Ya tenemos un avance significativo de lo que será el nuevo disco de Pink Floyd, por si no nos creíamos que iba a salir, y es nada y nada menos que la portada; cosa que tratándose de ellos siempre ha sido muy importante. No por nada han sido reconocidos a lo largo del tiempo, además de por su música, por los aspectos visuales que les han rodeado. Y que pocas veces, por no decir ninguna, han defraudado con sus espectaculares puestas en escena, tanto a la hora de sacar disco, como en la escenografía de sus decorados para conciertos o vídeos o, en definitiva, cualquier material visual.

The Endless River

Gran parte del mérito de esta faceta de Pink Floyd se lo lleva, como no, Storm Thorgerson y su equipo de Hipgnosis, siempre guiados e inspirados por los componentes de la banda, muy exigentes en todo momento con esta faceta.

Y no, no es por empezar a criticar desde antes de que salga el disco, pero es que no me gusta (y cuanto más la miro menos) la portada de The Endless River. Ya me han apuntado, entre otros mi mujer, que parece una metáfora de Rick navegando por un río infinito en el cielo…  Apunte que cobra fuerza si sabemos, como ya han confirmado los propios Floyd, que este disco es un homenaje al teclista fallecido. Vale. Lo esperado y merecido.


La portada ha sido obra de un joven artista egipcio llamado Ahmed Emad Eldin, que al parecer asombró a Aubrey Powell (fundador de Hipgnosis junto a Storm) por las reminiscencias floydianas de esa imagen… Yo, la verdad, no le veo lo floydiano por ninguna parte: no tiene misterio, ni provocación, ni potencia, ni nervio, ni… Nada, que se echan de menos la mano de Storm y el acicate creativo de Waters se mire por donde se mire. Coño, si es que hay que decirlo ya: ¡¡esa portada parece propia de un recopilatorio de New Age!!

Por otra parte, en cuanto a lo musical, poco más se ha avanzado de lo que ya sabemos: el disco parte de las sesiones de grabación que se realizaron en el 93 para The Division Bell en los legendarios estudios de Britannia Row (eheheheheeeyyyy) y los Astoria, y en el sonarán lo que a la postre se han convertido en las últimas aportaciones de Richard Wright a Pink Floyd, sin que haya participado para nada el añorado Roger Waters, lo cual es una de las mayores meteduras de pata de la historia del Rock, y si no ya lo veremos con el paso de los años.

Servidor de ustedes en Britannia Row, la calle donde
se ubicaron los estudios de grabación de Pink Floyd
El disco es prácticamente instrumental, con la excepción de una única canción en la que habrá voz, que se llama Louder Than Words y que cierra el disco, con lo cual, bien podemos decir que será la última canción de Pink Floyd… 

David Gilmour ha dicho:

Cuando terminamos las sesiones de Division Bell teníamos muchas piezas musicales y sólo nueve de ellas se convirtieron en canciones. La semilla de The Endless River se inició en las sesiones de Division Bell en 1993. Hemos escuchado las veinte horas de grabaciones realizadas por los tres entonces y hemos seleccionado las piezas que queríamos que aparecieran en el nuevo álbum.
Durante el pasado año, hemos añadido partes nuevas y hemos vuelto a grabar otras, generalmente arropadas por nueva tecnología de estudio para este nuevo álbum sea Pink Floyd en el siglo XXI. Ahora que Rick ya no está y no hay oportunidad de volverlo hacer de nuevo, nos pareció bien que estos temas revisitados formen parte de nuestro repertorio.
Por otra parte The Endless River saldrá en varios formatos, como ya se imaginaba, desde CD hasta Blue Ray y vinilo, y con diferentes precios, al gusto del consumidor, aunque como es ya habitual el consumo masivo se hará vía ‘download’, claro…

Bueno, para terminar, lo cierto es que no espero gran cosa de este disco, así que todo lo que me guste o sorprenda será más que bienvenido; como dice mi amigo y compañero de Sinfomusic, Antonio, las expectativas son bajas, más que nada por ser música con veinte años a sus espaldas que sale ahora, lo cual hace pensar por qué no se editó en vida de Wright. Eso sí, va a incluir un detalle que es lo que espero con más ganas: una grabación original de Richard con el órgano del Royal Albert Hall de Londres realizada  en junio del 69, durante los ensayos previos a la actuación de Pink Floyd y que se utilizan en la mezcla del nuevo disco. Menuda contradicción, ¿no? 
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4 comments

  1. A mi la portada me recuerda al cartel de la película, La Vida de Pi. En cuanto al contenido habrá que escucharlo. Un disco practicamente instrumental supongo que tendra momentos maravillosos pero no se. Ya comente en la anterior entrada que hiciste sobre este disco, que es un disco a base de refritos. Al menos han creado espectación por escucharlo

  2. La portada es flojota . La pincelada que he escuchado suena bien, aunque me espero un disco con riesgo cero, para alimentar nostalgias, que es uno de los señuelos más efectivos del mercado….y sucumbiremos…

  3. Pues ahora que lo dices, es cierto, la portada parece se parece al cartel de La Vida de Pi!! jejejejje… Seguro que el disco tendrá momentos impresionantes, sólo la guitarra de David, ya es un valor seguro, veremos, veremos… Yo ya tengo muchas ganas de escucharlo, la verdad…

  4. Totalmente… Ahí estamos el batallón de nostálgicos preparados para lanzarnos en plancha… Lo bueno es que el nombre de Pink Floyd volverá a estar en informativos, revistas y demás y habrá, supongo, muchos que se enganchen a lo clásico, que esa es otra: con este disco nuevo, seguro que se reactivan las ventas de los antiguos… Está todo pensado…

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