La locura lunar de Camel

Hoy es uno de esos días en los que el deber, el ocio, la familia, los negocios, etc., se confabulan para dejarme con poquísimo espacio de maniobra que dedicarle a este vuestro blog, de modo que tengo que recurrir a la consabida fórmula de emplazaros a futuras y más comprometidas

Scorpions en Mérida

Hay que reconocer que, a día de hoy, lo de los conciertos ha perdido espontaneidad: las maquinitas controlan más de lo que parece y los recitales se ciñen, las más de las veces, a un guión más que establecido y controlado. Vale, también es verdad que hemos ganado en garantías