La locura lunar de Camel

Hoy es uno de esos días en los que el deber, el ocio, la familia, los negocios, etc., se confabulan para dejarme con poquísimo espacio de maniobra que dedicarle a este vuestro blog, de modo que tengo que recurrir a la consabida fórmula de emplazaros a futuras y más comprometidas