Sympathy for the Devil

Mi protagonista de hoy no es un músico, ni una banda, ni siquiera un instrumento o un estilo… Tiene mil nombres y todos lo conocemos: Beelzebú, Satanás, Lucifer, Azazel, Mefistófeles, Belial…. En decenas de sus infinitas encarnaciones y personalidades diferentes ha jugado un papel más que relevante en el mundo del Rock desde aquel Cross Roads de Robert Johnson. En esta ocasión nos vamos a centrar en la imaginería que los diseñadores y músicos, satánicamente inspirados, crearon alrededor del Príncipe de las Tinieblas. Su estela es, a veces manifiesta, y otras veces algo más sutil, pero es indiscutible la fascinación que su figura ha inspirado en el mundo del Rock.

Los 'angelitos' de  Behemoth

La relación entre el Rock y el Diablo nace casi a la vez que se tocaron sus primeros acordes en los 50’s. De eso se encargó la iglesia.  Elvis Presley o Jerry Lee Lewis fueron condenados por la moral católica, acusados de difundir el mensaje del Maligno y de contonearse lascivamente ante tiernas jovenzuelas, haciéndolas suspirar de placer. Para colmo, la popularización del Blues, esa música que tocaban los negros, entre los jóvenes blancos, sentó muy mal a la mayoría WASP norteamericana, quienes se encargaron de criticar duramente esos sonidos y su estética asociada. Los principales ingredientes del cóctel ya estaban servidos y la relevancia que el Rock adquirió poco después sólo sirvió para echar más leña al fuego. Una historia que a todos nos suena.

El primer rockero satánico.
De este modo, sin en realidad pretenderlo, los músicos de Rock fueron encuadrados por la moral imperante en el casillero de adoradores de Satán; algo de lo que algunos renegaron abiertamente y que otros aprovecharon para provocar y conseguir un plus de fama. Precisamente estos últimos utilizaron portadas, escenarios y sus propias personas para manifestar su alianza con las hordas infernales, escandalizando a padres y educadores y consiguiendo la admiración de sus jóvenes seguidores. 

Quizá la banda paradigmática de esa situación de ambivalencia y claros precursores sin quererlo del satanismo en el Rock fueron Black Sabbath. Y es que, según han manifestado mil veces Tony Iommi u Ozzy Osbourne, ellos nunca desearon crearse una imagen diabólica ni relacionada con el Lado Oscuro, pero vaya si lo consiguieron quisieran o no… Y el primer ejemplo es su disco de debut, en el que tanto la portada como la carpeta interior son claramente ocultistas:

Se decía que Ella no estaba cuando se tomó la foto original…
¿Anticristos nosotros? Nooo…
Mis amados Sabs renegaron muchas veces de su condición de satánicos, pero por otra parte, tampoco desaprovechaban ocasiones para mostrar su fascinación por símbolos e imágenes claramente diabólicas, ¿puro marketing? La portada y contraportada del genial  
Sabbath Bloody Sabbath, son una clara muestra de ello:

El 666 presidiendo la escena. 
Si buscamos, también encontramos otra cruz invertida. Una imagen realmente inquietante.
Por supuesto, con el tiempo, el satanismo puro y duro y los temas ocultistas se fueron convirtiendo en habituales, a la par que los sonidos se endurecían y el Heavy Metal se convertía en una tendencia cada vez más definida. Se podría decir que cuanto más duro se hace el Rock, más presencia del Maligno se aprecia, y si no ahí tenemos a AC/DC, quienes tuvieron en Bon Scott a un firme aliado de El Pajarero.

Bonn era el malo, malo, por muchos cuernos que luzca Angus.
De la NWOBHM tenemos cientos de ejemplos de imágenes que aúnan música y ocultismo, muchas veces tan solo para provocar o por cuestiones mercadotécnicas, pues luego, tanto letras como actitudes no tenían nada que ver con el Príncipe de las Tinieblas. 

En el caso de Dio si que encontramos una y otra vez referencias visuales al Otro Lado, de hecho en todas las bandas por las que pasó dejó su huella siempre rodeada de un aura de misterio; pero más que ser satánico o luciferino, lo que le gustaba al bueno de Ronnie era el rollo esotérico.

Bueno, aquí tampoco es que fuera muy sutil que digamos…
Pero fue a principios de los 80 cuando el asunto satánico se pone serio. Justo cuando nacen Venom y sacan al mercado su disco Black Metal: toda una declaración de intenciones, actitudes y aspectos, que dará el pistoletazo de salida para el despiporre infernal que supusieron las hordas del Metal Extremo. Ahí sí que ya hay material más que explicito y abiertamente anticristiano. Tanto el Black como el Death Metal fueron creciendo a la sombra de la NWOBHM durante la década de los 80 para explotar a principios de los 90, inundando el mundo del Metal con su imaginería satanista y su posicionamiento contra la iglesia católica. Y ejemplos de ello los tenemos a montones en portadas, logos y fotografías.

La portada del disco de Venom que daría nombre a todo un género.
La profusión de imágenes anti cristianas ha sido una constante del Black Metal.
El cantante de Satyricon con un pie de micro un tanto curioso.
Los británicos Cradle of Filth también se posicionaron en el Lado Oscuro.
Y por supuesto, el sexo, caballo de batalla de la iglesia, también ha sido utilizado con profusión en los ambientes más satánicos del Black y el Death Metal.

Portada del disco Lucifer Incestus de Belphegor. No hay duda…
Otra portada que no deja lugar a dudas de la inclinación de Marduk.
De nuevo una fotografía de un disco de Cradle of Filth.
Y para terminar, os traigo un par de videos de una de las bandas más satánicas que pueblan los escenarios hoy día: Behemoth, unos polacos que son capaces de realizar vídeos tan acojonantes como este que acompaña al tema Blow Your Trumpets Gabriel:

Y que han sido vetados en más de una ocasión por sus macabras y extremas puestas en escena. 

Lo malo de estos temas es que, a veces, pasan de ser un divertimento o una provocación y las cosas pasan a mayores como sucedió con el Inner Circle y entonces vienen los problemas, así que ya sabéis: ¡¡sed buenos!!
Si te ha gustado:

4 comments

  1. A mi me hace mucha gracia todo esto de lo satánico, lo encuentro muy divertido, sobre todo cuando se escandalizan determinados colectivos, jajaja. Lo has explicado muy bien al principio, la componente negra del rock (que según una amiga mía es la más importante), además de ser música de esclavos ofendía los usos y costumbres cristianos, sobre todo al puritanismo protestante: magia, sexo y una más que evidente propuesta libertaria, todo eso asustaba mucho. Esto del satanismo es como cuando quieres burlarte de alguien; si sabes que le molesta, pues le atizas aún más. El rock es también provocación y por eso no me extraña que muchos grupos lo hayan utilizado, ya sea de manera explícita o encubierta, y con muy buenos resultados económicos. Hace poco, a propósito de un par de temas de AC/CD, yo también comentaba cómo, desde ciertos sectores de la sociedad, se acusó a este grupo de adoradores del demonio; me imagino que a ellos no les importó mucho. Un tema muy sugerente. Saludos, Alex.

  2. Si Raúl, a mi también me encanta lo de escandalizar a "esos colectivos" y por eso siempre me gustó el rollo 'satánico' del Rock, es uno de más de los atractivos asociados a la música, pero sin llegar a extremos, más que nada por diversión y, eso, rollo malote jejjeje
    Periódicamente, algunos grupos religiosos de los exageradillos, saltan con alguna publicación denunciado las maldades de la música Rock, su adhesión a Satanás y los peligros de los mensajes subliminales cuando pones el disco al revés jajajaja

    https://www.youtube.com/watch?v=ir9UhSpIWfs

    Saludos y cuidado con Chicago 😉

  3. será divertido pero por algo se eligen esos temas, muchos artistas del genero y sub-generos que nacieron en el Clasic Rock en los 50´s le den su fama mundial a Lucifer. Todos hacen pactos satánicos y asi terminan, como Paul McCartney en el 66, decapitado mientras viajaba una noche de parranda con mujeres y mucho alcohol. Más tarde suplantado por un verdadero impostor. No es casualidad que los artistas se crucen con esta "forma" de reirse de lo establecido como correcto por la sociedad. Son satánicos porque hacen pactos con el diablo (la Muerte) y su forma de "vida"

  4. Hola elbloguero, ante todo gracias por comentar y perdona el retraso en mi respuesta.
    Por mi parte, no creo que McCartney hubiera muerto en el 66, y si así hubiera sido, tampoco creo que su muerte se debiera a que hiciera un pacto satánico…
    También creo que los artistas son los encargados de mirar con otros ojos la realidad y 'reírse' de o romper con lo establecido para hacernos ver aspectos que, de otro modo, igual se nos escapan al resto.
    Saludos

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.