¡¡Stop recopilatorios!!

Para celebrar el cambio de look con el que Rock Telegram ha inaugurado el año, me voy a estrenar yo también con un post que tenía en mente desde hace tiempo y al que voy a dar salida por fin en este recién empezado 2015. No me he metido en los consabidos repasos ni buenas intenciones porque, sencillamente, no me quiero poner más límites que el de publicar a ser posible un post por semana, y tampoco creo que hacer balance de lo que dio el año en Rock Telegram sirva para mucho.

Cinta de mi colección llegada directamente desde los 80. A saber los misterios que contendrá…

¿Y de qué va la cosa? Pues como habréis deducido sagazmente por el intrigante título, voy a poner un poco verdes a los greatest hits, recopilatorios, compilaciones o como queráis llamarlas. Y en concreto me voy a meter con unos grandes éxitos en especial…, pero no adelantemos acontecimientos.

Por lo pronto, y como es habitual en un cuarentón, nos trasladamos a los años 80 y a los sufridos y hermosos formatos de difusión musical con los que los que tuvimos que batallar en aquellos lejanos y gloriosos días. No olvidemos que el Rock era todavía un bien escaso en la España de la época, poco más que post-franquista, y lo de compartir ya se hacía pero no a los niveles ultra galácticos a los que nos ha acostumbrado Internet.

Así pues, los recopilatorios grabados en casa estaban a la orden del día y eran objeto de cambio, regalo y trapicheo habitual entre los aficionados a la causa rockera. Punto y aparte eran las cintas que les grabábamos a nuestros ligues para tratar de, a partes iguales, epatarlas y conquistarlas; con lo cual era normal introducir cosas muy potentes y virgueras que demostraran lo puestos que estábamos en el asunto y, además, temas delicados y sugerentes (lo que viene a ser una balada, vamos) para demostrar que tras el acero contrachapado de nuestro pecho rockero se encerraba un tierno corazón capaz de los sentimientos más sublimes.

Y hay que reconocer que eran geniales y se disfrutaba tanto escuchándolos como grabándolos, bueno que coño, yo siempre disfruté más preparando las susodichas cintas, todo hay que decirlo… Pero no son esos los recopilatorios a los que voy a dar cera, si no a los que, casi siempre las discográficas, sacaban de una banda ya consagrada para hacer caja y a los que ahora, por extensión, se crean en listas de reproducción y radian emisoras tipo Rock FM.

Ha sido muy habitual que los grandes grupos tuvieran más que palabras con sus discográficas por diversos motivos: pocos dólares, intento de gestión de sus creaciones, manipulación, extorsión, explotación… En fin, supongo que todos, en mayor o menor medida, sufrieron en algún momento este tipo de maltrato y, lógicamente, cogieron sus bártulos y se fueron a otra compañía donde fueran mejor considerados, momento en el que la anterior aprovechaba y, valiéndose de sus derechos, ¡toma ya!, sacaba disco recopilatorio para recaudar con los grandes éxitos y que los creeadores originales no vieran un duro.

¿Y tú de qué te quejas?, me dirás, ¿no? ¿Qué más te da que haya o deje de haber discos recopilatorios en el mercado? Pues sí, me quejo, porque creo que son la peor forma de acercarte a las grandes obras del Rock. Pillar, por ejemplo, un greaest hits de Deep Purple te va a proporcionar seguro las consabidas Smoke on the Water, Burn, Highway Star y Child in Time (todas cojonudas), pero te puede hacer creer que eso es todo, que ya has escuchado todo lo que hay que escuchar de los Purple y, ay amigo, no sabes lo que te estarías perdiendo, y eso cualquier seguidor de la banda te lo puede confirmar, ¿o no?

Un típico recopilatorio gasolinero de Deep Purple

Y quizá la banda a la que, para mi gusto, más daño se le ha hecho con las recopilaciones son Queen. Sus Greatest Hits (creo que hay hasta tres), incluyen sus más radiados y sonados éxitos, pero claro, se quedan fuera auténticas maravillas que mucha gente desconoce aún considerándose seguidores y gustándoles mucho su música. De hecho, creo que están saliendo otras compilaciones de Queen, llamadas Deep Cuts, que bucean un poco más profundo y ofrecen temas más “desconocidos”, pero para eso lo mejor es trabajarse a fondo su discografía, que da para mucho.

También es cierto que muchas bandas han recurrido a los recopilatorios para cumplir compromisos con sus discográficas o, sencillamente, para cubrir el  expediente, por necesidad económica o por un bajón creativo… Que no digo que no sea legítimo (ni malo que te gusten, ¿eh?) sacar un disco de estas características, pero lo cierto es que no suelen aportar nada nuevo y destacan casi siempre lo más comercial y no necesariamente lo mejor.


Y eso que durante la era CD, ya casi caduca, se han sacado discos buenísimos de rarezas, tomas de estudio, descartes y demás material inédito, pero eso entra dentro de otra clase de recopilación, eso entra mejor en el ámbito de la “colección”.

Ahora podrás decirme que los discos recopilatorios son una buena manera de acercarte al grupo y conocer lo más destacado y que si tal y que si Pascual, vale, pero para eso píllate un directo leñe, eso sí que es un recopilatorio. ¡¡Un recopilatorio de pelotas!!
Si te ha gustado:

5 comments

  1. Bueno Alex. Por partes. Me gusta el look que le has dado al blog. Se ve mucho más limpio. Un amigo experto en informática me dijo cuando le comenté que iba a crear un blog, que ni se me ocurriese poner fondo negro por muy rockero que quedara. Según estadisticas la gente se detiene menos en ese tipo e página que en las de fondos claros. A mi particularmente me gusta un fondo oscuro pero si que es cierto que para leer puede resultar incómodo.
    Las cintas caseras: Joder que si se disfrutaba grabandolas. A veces las oías con toda la ilusión y notabas una canción más alta que otra y te tocaba los huevos.
    Sobre las recopilaciones que comentas creo que están más dirigidas a gente no fan de una banda. Gente que se conforma con los típicos singles y con ello tienen suficiente, pero evidentemente dejan fuera temones. Citas a Purple y Queen, pero se puede aplicar a todos los grupos. Un recopilatorio de Maiden sin Trooper no es recopilatorio pero que pasa con Die With Your Boots on, o The Duelist o Deja-vu. Pienso que si que pueden servir para iniciarte en un grupo, yo a veces lo he echo, pero prefiero mis propias recopilaciones.
    Te espero la semana que viene Alex, haber si posteas una vez a la semana que da gusto leerte. Te comparto en face y twiter.
    Un saludo

  2. ¡¡Pues muchas gracias por tus comentarios y por compartirme en tus cuentas Salva!! Es verdad, ahora el blog se ve más limpio y claro, me gusta más, aunque, claro, el Rock parece que siempre pide negro 😉 Tenía ganas de cambiarlo hace tiempo pero no me acababa de decidir y ahora me alegro de haberlo hecho. De momento, todos los que lo habéis visto coincidís en que está mejor…
    Efectivamente, esto de los recopilatorios es más bien para aficionados "de paso", para quien se conforme con escuchar los grandes éxitos y nada más. Yo soy incapaz, de hecho si oigo una canción que me gusta, en cuanto puedo me hago con el disco porque si una me ha gustado, se supone que habrá más allí de donde ha salido, ¿no?
    Venga, nos leemos.
    Un saludo

  3. Esa generación a la que te refieres, que también es la mía, aprendió a base de escarmientos y decepciones a no fiarse de los recopilatorios, que también tienen mucho relleno disfrazado de rareza.
    Lo que las discográficas consiguieron, al menos en mi caso, es que me aficionara a hacer yo mismo las recopilaciones, al principio en cintas, luego en CDs de audio y desde hace unos años, en Spotify, que es muy cómodo. Al principio con los discos que tenías a mano y con el tiempo contando con toda la discografía: recopilaciones de un grupo, de un estilo, con canciones con una característica común, etc. Porque lo de separar el grano de la paja, que es por supuesto algo muy subjetivo, creo que te permite disfrutar con más intensidad. Aunque otros echen en falta o crean que sobran canciones. Sí, ya sé, para eso hay que invertir tiempo y esfuerzo, pero desarrolla el espíritu crítico y la creatividad y como bien dices, nos han hecho pasar buenísimos ratos. Y a la larga se rentabiliza con creces. Como en tantos otros órdenes de la vida.
    Gracias.

  4. Pues llevas razón, hay mucho relleno sin sustancia en más de un recopilatorio que todavía los hacen más insulsos. Al final, como bien dices, los mejores son los creados con tiempo y esfuerzo, pero claro, eso no es lo más cómodo…
    Aún recuerdo uno que hice de versiones que me quedó de lujo y se hizo muy popular entre mis amigos y oyentes de la radio. Me costó pero hay que ver lo guapo que era!!
    Muy interesante tu comentario. Gracias por dejarlo!!
    Espero verte por aquí a menudo. Saludos!!

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.