Steven Wilson, el cuervo que no renunció a cantar

Steven Wilson es lo más parecido a un hombre renacentista del mundo del Rock actual. Vaya eso por delante y si seguís leyendo entenderéis por qué.  Con motivo de la publicación de su último discazo en solitario, The Raven that Refused to Sing (And Other Stories), creo que es de justicia dedicarle una entrada a uno de los tipos más interesantes, prolíficos y versátiles del Rock de nuestros días.

Con una carrera que comienza cuando el angelito tenía 14 años en 1982 y docenas de discos y colaboraciones de nivelón a sus espaldas, Wilson cuenta, además de con un talento como la copa de un pino, con un enorme prestigio basado en su total libertad artística, un círculo de músicos y colaboradores de élite y una base global de seguidores absolutamente devotos, entre los que me cuento.
Este compositor, guitarrista, multi-instrumentista y cantante británico es sobre todo conocido por ser el líder fundador de la banda de Rock Progresivo Porcupine Tree, que si no conoces todavía no deberías tardar en remediar tamaño atentado contra tu ilustración musical. Pero es que además tiene varias bandas paralelas que dejarían patidifuso a más de un crítico musical de la corriente mainstream que, por supuesto, lo tienen más que olvidado.
Grupazos de la talla de No-Man, Bass Communion, Storm Corrosion y, mi favorito, Blackfield, entre otros, son de recomendada escucha para todo aquel que disfrute con la música bien hecha, cuidada, original y sin sometimientos a un estilo o corriente determinadas.
Pero la cosa no termina ahí… Cómo será el genio de este hombre que, a lo largo de los últimos años, se está encargando de la producción de los remasters de los clásicos de bandas de la talla de King Crimson (y hablamos de entenderte con Mr. Fripp), Emerson, Lake and Palmer, Caravan o Jethro Tull.
Desde luego la edición 30 aniversario del In the Court of the Crimson King es magnífica y sus trabajos con las demás que he nombrado, que no conozco aún, me han comentado que son magistrales.
Cómo será el tema que Alan Parsons ha querido hacer las labores de ingeniero en este último trabajo de Wilson “por su prestigio”; y estamos hablando del tipo que fue el ingeniero de The Dark Side of the Moon de Pink Floyd y creador de trabajos de la talla de I Robot, The Turn of a Frindly Card o Tales of Mystery and Imagination con su propio proyecto, por si a alguien se le había olvidado.
Con The Raven that Refused to Sing (And Other Stories), Steven Wilson nos escribe una carta de amor sonora a sus fans más enraizados en el progresivo setentero y nos regala una serie genial de texturas sonoras y melodías hermosísimas, conmovedores giros dramáticos, solos espectaculares y ritmos tremendos.
Es un álbum conceptual en el que las historias de fantasmas al más puro estilo Edgar Allan Poe protagonizan las tramas y estructuras sinfónicas y en el que las evocaciones sonoras tienen un lugar protagonista. Ateo declarado, resulta algo extraño que Wilson le dedique todo un disco a lo sobrenatural, pero en una entrevista que leí recientemente (¡¡no recuerdo dónde, dita sea!!) declaraba que para él estas historias eran metáforas de la insatisfacción, los miedos y los arrepentimientos del ser humano. Una manera de despertar lo más recóndito del alma. Bueno, esto último es mío…
El disco se grabó con una serie de músicos impresionantes (abajo listados) en una única sala y tocando todos juntos en tiempo real (para el caso, casi un directo, al estilo del Lizard de los Crimson o el Birds of Fire de la Mahavishnu) en los emblemáticos estudios EastWest de Los Angeles.
En cuanto a lo puramente musical, este último trabajo de Mr. Wilson es, como ya decía más arriba, un auténtico viaje a los 70. En The Raven se respira King Crimson y Genesis por los cuatro costados, también hay reminiscencias a sus amados Pink Floyd, y la presencia de Alan Parsonsno hace más que acrecentar todavía más la sensación de viaje en el tiempo… Ahora que caigo, ¿no citaba un poco más arriba el Tales of Mistery and Imagination? A buen entendedor…
Pasajes intimistas plenos de sofisticación sonora, arranques metaleros sobre ritmos endiablados, coros y voces angelicales, partes de viento que de nuevo nos retrotraen a los 70… Este disco no debería faltar en tu discografía. Por cierto, que se presentará en directo en Europa durante el mes de marzo. ¿En España? Ah no, ¿¿dónde queda eso…?? Total, para que lo metan en la sala Macumba de Madrid…
No lo duden, viajeros del Rock, si estabais esperando el gran disco de Progresivo de 2013, quizá a estas frías y tempranas alturas del año ya lo tenemos entre manos. Puede que vengan mejores trabajos pues queda mucho por delante, ojalá, pero es algo que va a estar difícil, está bastante claro.
“Trompetas de ángeles y trombones del demonio, no se os ocurra pincharlo en  un pobre tocadiscos de picnic portátil. Venid con el tío y sabréis lo que es bueno…”
Personal:
Steven Wilson: Voz, mellotron, teclados, guitarras, bajo
Guthrie Govan: Guitarras
Nick Beggs: Bajo, Chapman Stick, coros
Adam Holzman: Teclados, órgano Hammond, piano, sintetizador
Marco Minnemann: Batería y percusión
Theo Travis: Flauta, saxo, clarinete
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3 comments

  1. Pues no, no conocía a Wilson hasta que leí ayer tu entrada……justo cuando anoche me mandastes el email estaba empezando a escuchar Luminol, anteriormente ya lo había hecho con la canción que da título al disco y me había gustado mucho…al final me acosté tarde oyendo el disco entero, aunque solo una vez y no "las tres recomendadas"…
    La verdad es que el disco esta muy, pero que muy bien,….no me atrevería a decir si se parece a este o aquel porque no tengo los conocimientos suficientes, ni parecidos de lejos a los tuyos (ojalá)….el caso es que me ha resultado familiar en breves y muy fugaces momentos a algo que a mi mente le es conocida, no se, en algunos acordes de órgano de Luminol me ha recordado a alguno de Damnation. También, y no se si es que estaba sugestionado por lo que acababa de leer, al recordarme a Alan Parson y su Turn of….(que lo tenía completamente olvidado) o King Crimson he creído reconocer algo de ellos en diversos momentos del disco, pero repito fugaces….y no lo digo con animo de desmerecer o desmerecedor.
    Home Driver es la que mas me ha gustado…es disfrutado muchísimo……el solo de guitarra brutal..
    ¿Algún pero?, quizás lo extendido de alguna canción, pienso que a lo mejor le puede sobra algún minutejo a Holy Drinker o El relojero ( que me ha gustado) ……pero vaya, no me hagas caso, mi mente no está tan acostumbrada y cultivada en éste tipo de música, y seguramente con las dos escuchas que me faltan piense todo lo contrario….

    La entrada me ha gustado mucho, ya te lo dije, como el resto, muy amenas y bien escritas….y en particular ésta por saber pasar a escritura lo que siente y hacia que le retrotrae a uno al escuchar el disco…

    En fin, creo que me he alargado….

  2. Ante todo: ¡¡Muchas gracias por tus comentarios Manu!! No sé si lo sabes pero Wilson y Mikael Akerfeldt ( el de OPETH)tienen grupo comun: Storm Corrosion, y es frecuente que se presten colaboraciones el uno al otro, a lo mejor por eso has sacado a relucir el Damnation en el que Wilson produce, pone voces, algún que otro teclado e inluso compone (Death Whispered a Lullaby). El Akerfeldt es otro 'proghead' setentero de cuidado… ¿Has escuchado el último de Opeth? No dejes de hacerlo, no es Death Metal, pero tampoco es el Damnation, creo que te puede gustar…

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