Sobre mi

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Nací indiferente un mes canicular y nada iba a alterar el curso de mi destino. Cuando era un niño tuve un sueño y las ondas de la radio me hacían compañía, en aquellos hermosos días en los que el dinero no contaba.

Cuando era joven las cosas me dolían más pero también me reía más, la fe en mis semejantes era más fuerte que ahora. Cuanto más me oprimían más amé la libertad. Brillé como el sol, atrapado en el fuego cruzado entre la niñez y la madurez. Lo que necesité me gustaba, lo que no lo combatí.

De alguna manera descubrí que la música era el único camino para expresar cómo te sientes. La música se convirtió en mi amiga especial y bailé sobre el fuego a su ritmo. Y todos los caminos que tenemos que caminar son sinuosos. Y todas las luces que nos guían son cegadoras.

No estoy mirando hacia atrás, pero quiero mirar a mi alrededor ahora: ver más acerca de las personas y los lugares que me rodean. Los veranos pasan cada vez más rápido, las noches se enfrían, los niños crecen y los amigos envejecen, me gustaría congelar este momento un poco más, hacer cada sensación un poco más fuerte.

Porque entonces, un día, te das cuenta de que se te han echado encima diez años, nadie nos dijo cuando correr, siempre llegamos tarde al disparo de salida; pero corremos, tratando de alcanzar el sol, que gira y gira por encima de nosotros.

No trato de causar una gran sensación, tan sólo hablo sobre mi generación. Es sólo Rock and Roll pero me gusta…

Bienvenido a la máquina, bienvenido a mi máquina.