Roger Waters en concierto: Us+Them Tour – Madrid, Wizink Center – 24 de mayo

Tras haber asistido a tres conciertos de Roger Waters, uno está curado de espanto y sabe que lo que se va a encontrar es un espectáculo de dimensiones descomunales, aderezado por una música que, por más conocida que sea siempre fascina, y que interpretan unos músicos de calidad superior. Eso sí, todo está milimetrado y no hay espacio para la improvisación o la sorpresa: nada se sale del guión, por lo que si eres de los que espera una vuelta a los orígenes de Pink Floyd o largos y progresivos devaneos instrumentales, mejor no gastes dinero en estos conciertos. No se trata de resucitar a Pink Floyd (ojalá), sino más bien de conservar su legado y rendirle tributo, una palabra que, por desgracia, se asocia al Rock con demasiada frecuencia los últimos años.

Por circunstancias que no viene al caso explicar me tocó disfrutar del concierto sentado, a la americana que digo yo, cuando a mí lo que me gusta es bajar a la arena y moverme de un sitio a otro y mezclarme con la gente, pero como no hay mal que por bien no venga, esto me permitió fijarme más en los detalles del escenario e imbuirme algo más en las interpretaciones que cuando estás abajo, sudando y, en ocasiones charlando con el de al lado. Lo malo fue que estábamos situados en un sitio tan centrado que, al desplegarse la Battersea en perpendicular al escenario nos perdimos parte de la grandiosidad del efecto, pero bueno, no se puede tener todo…

Lo primero de todo es destacar la buena forma en que se encuentra Waters a su 75 años: no para de moverse por el escenario, absolutamente implicado, apasionado, y con una voz que ha conservado bastante de su garra y furia juvenil, aquella que se desgarraba en los aullidos de Eugene o en las frases más provocadoras de Dogs. La banda que le acompaña es de lujo y entre ellos destacan los habituales de otras giras del entorno Floyd, el teclista Jon Carin y el guitarrista Dave Kilminster, y a los que hay que añadir el otro guitarrista Jonathan Wilson, el batería Joey Waronker y varios músicos más de apoyo en coros y vientos diversos.

En cuanto al lugar del concierto, el que para mí siempre será el Palacio de los Deportes, ahora rebautizado como Wizink Center, pues es un sitio un tanto inhóspito para el tipo de conciertos que yo prefiero, con menos aforo, pero entiendo que para un espectáculo de estas características es quizá el lugar más indicado y donde se puede hacer caja a lo grande, algo que es también inherente al tamaño del espectáculo, ya que de otro modo seguramente no sería viable económicamente. Dejémoslo en correcto y, por descontado, carísimo en cuanto a bebida (o sea, birra) y comida se refiere.

El sonido, pues sí, espectacular y atronador, y ahora es donde me quejo de nuevo por no haber estado abajo, en la arena, que es donde de verdad las vibraciones hacen que te retumbe el interior del cuerpo. Arriba, desde donde estábamos, no se aprecia tan bien la sacudida de los bafles, pero bueno, también se sintió la potencia decibélica que lleva Roger en su gira y que no es poca cosa.

Por descontado, la enorme pantalla LED, los juegos de luces, y los vídeos fueron espectaculares, sobre todo cuando, con Dogs sonando, se despliega una impresionante maqueta de la Battersea (que echa humo y todo) sobre la que se proyectan los videos y las luces: espectacular. Además también pudimos ver a Algie en plena forma y tan volantón como de costumbre.

Y ahora llegamos al punto fundamental, esto es, la música. No me voy a parar en describir cada canción pues ya las conocemos todos y de sobra sabemos que en estas giras lo que se pretende es recuperar los grandes temas de Pink Floyd, con un olvido, eso sí, absoluto de lo sucedido antes de The Dark Side of the Moon; algo que está remediando Nick Mason en una mini gira por pequeños locales británicos en los que está resucitando temas de la primera época de Pink Floyd y que ojalá amplíe a otros países y que que incluya España.

En definitiva, un repaso de temazos como BreatheOne of These Days, TimeThe Great Gig in the Sky, Welcome to the Machine,  Wish You Were HereDogs, Pigs (Three Different Ones), Money, Us And Them, Eclipse, Mother o la imprescindible Comfortably Numb, entre otras, que hicieron las delicias de los allí presentes. También desgranó algunas de las canciones de su nuevo disco, Is This The Life We Really Want?, como The Last Refugee, Smell the Roses o Picture That, que, a mí al menos, me sonaron estupendamente (será porque tengo bastante trabajado el disco), aunque se notaba la bajona del público cuando llegaban esas partes menos reconocibles. Una cosa que me mosquea bastante es que haya dejado de lado, una vez más, los temas de The Final Cut, tan suyo y que a mí me gusta tanto.

Punto y aparte para los mensajes de alto contenido político y las críticas directas a Donald Trump (hubo un momento durante Pigs (Three Different Ones) en que apareció en castellano el mensaje ‘Trump eres un cerdo’, con el que estoy plenamente de acuerdo) que trufaron todo el concierto, algo que tampoco puede sorprender a los seguidores de la trayectoria de Roger Waters y Pink Foyd, una banda siempre comprometida arriba y abajo de los escenarios y que tuvo en Roger a su politólogo e ideólogo de cabecera.

Para concluir os diré que asistí a un gran concierto, sí, pero demasiado encorsetado y milimetrado: un espectáculo circense en el que la música de Pink Floyd es la gran protagonista y todo sucede sin sorpresas y satisfactoriamente.

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8 comments

  1. Alex, me alegro de que el concierto fuese, cuanto menos, correcto! Ciertamente la grandiosidad y espectacularidad de estos eventos encorsetan como bien dices el tema musical. De todas maneras y por lo que cuentas, sin toda esa parafernalia la cosa hubiese ido igual de bien! Al leerte hablar sobre lo de ver sentado el concierto he recordado cuando nuestro Emilio fue a un concierto de Death Metal en Suecia y, por las restricciones alcoholicas y la personalidad de las gentes de allí se encontró a un público totalmente estático y tomando tazas de café con leche!!! Jajajajaja! Un abrazo! Wassail!

    1. Jajjajja que bueno eso de Emilio!!! Me lo imagino sentadito y todo tranquilo mientras en el escenario atronaba la banda a toda pastilla… A mí me pasó algo en esa onda en Nueva Zelanda en un MacDonalds que se me ocurrió pedir una birra con la hamburguesa y la dependienta me miró como si hubiese matado a alguien y me soltó: Beer??? Noooo!!! This is Macdonalds!!! jajjaja Y cuando le dije que en España se podía tomar cerveza en su cadena, la gente que estaba por allí me miraba con horror…
      Un abrazo!!! Wassail!!!

  2. Me acordé mucho de vosotros (también estuvo Begoña, probablemente te suene de Las Cinco Canciones de tu Vida) el día del concierto, de este auto-homenaje a Pink Floyd, como bien dices. Eso que comentas de que el público se desconecta un poco con lo que no conoce me pasó a mí también cuando vi a Roger Hodgson, cuando dejó de tocar los temas de Supertramp y se puso con los suyos de su etapa en solitario. Estoy seguro que hubieses sacrificado toda la parafernalia visual por un concierto en una sala pequeña y con poca gente, pero todo lo que huele a Pink Floyd es casi siempre un espectáculo de masas, por eso me ha llamado mucho la atención lo que has comentado sobre Nick Mason, aunque no habría que decirlo muy alto para que no se entere la gente, jajaja. Me alegro que hayas disfrutado, Alex. Un abrazo.

    1. Sin ninguna duda, hubiera preferido una sala pequeña y más cercanía con los músicos, tipo a esos conciertos de Nick. Un conocido mío estuvo en Londres en uno y tuvo que ser una chulada: apenas 200 personas, un escenario cercano y un set list impresionante: Interstellar Overdrive / Astronomy Domine / Lucifer Sam / Fearless / Obscured By Clouds / When You’re In / Arnold Layne / The Nile Song / Green Is The Colour / Let There Be More Light / Set The Controls For The Heart Of The Sun / See Emily Play / Bike / One Of These Days / A Saucerful Of Secrets / Point Me At The Sky. Todo Pink Floyd pre-Dark Side…
      Finalmente ha ampliado la gira por Europa, pero no entra España: http://www.thesaucerfulofsecrets.com Ya es un secreto a voces jejjeje
      Un abrazo!!!

  3. Acertados comentarios de un gran evento. Aunque difiero de ti, en las faltas. Sustituiría tu consejo, the final Cut. Por algo de los pros & cons. Habrá gira q una todos los discos en solitario? Sin duda debería.

  4. hola, estaba buscando a un chico que estaba por la parte central , justo debajo de las pantallas, iba solo con camiseta blanca de unos 25 años,barba y pendiente en la oreja izquierda el dia 24, si lees esto contacta conmigo…

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