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Reflexiones a propósito del nuevo disco de Roger Waters y una vieja libreta de recortes

Estamos de enhorabuena. Bueno, al menos los seguidores de Roger Waters estamos de enhorabuena. Y es que el ex-Pink Floyd sacará nuevo disco el próximo 2 de junio, un trabajo que se llamará Is This the Life We Really Want? y que ya, de entrada, tiene pinta de ser tan reivindicativo y cañero como es habitual cuando se trata de Roger Waters.

Siempre he defendido la figura de Waters en Pink Floyd a pesar de que mucha gente le acusa de haber acabado con la banda y de que sus modos ‘autoritarios’ fueron los que precipitaron el final prematuro de uno de los grupos más importantes de la historia del Rock. Pero yo soy de la opinión de que, si bien musicalmente quizá sea el menos dotado de los cuatro, su firmeza de carácter, sus rotundas opiniones y, sobre todo, su visión de lo que tenía que ser Pink Floyd, contribuyeron en gran medida a que su banda se convirtiera en la enormidad de la que hoy hablamos. Estoy convencido de que si el futuro de Pink Floyd después de The Dark Side of the Moon hubiera dependido de los otros, nos hubiéramos perdido los cuatro imprescindibles discos que le siguieron (los siguientes son harina de otro costal). Y es más, estoy seguro de que ni David, ni Richard, ni Nick, hubieran llegado a imaginar siquiera algo como Animals y, mucho menos, The Wall.

Hay algo en su carácter que siempre me ha llamado la atención, algo que, como veréis más adelante, se remonta a mucho tiempo atrás, pero que con los años fui entreviendo hasta que la era Internet nos descubrió los secretos de casi todo, y en ese todo Pink Floyd no iba a ser una excepción. Roger Waters fue el único de los cuatro que sufrió una crisis de conciencia cuando empezaron a llover los millones tras el éxito del TDSOTM: sus firmes convicciones izquierdistas entraron en conflicto con todo ese dinero y el cambio que implicaba en sus vidas y sus ideales, tanto en el seno del grupo como a nivel personal. Todos en Pink Floyd coincidían más o menos en el sesgo político, pero con los años, David, Nick y Richard acabaron teniendo aficiones de auténticos multimillonarios (coleccionismo de aviones y coches de lujo, islas griegas y veleros, etc.), mientras que a Roger, aparte de su eterna pasión por el golf y un Rolex que le llevo viendo desde hace mil años, pocas extravagancias de rico se le conocen y sí muchas implicaciones en causas solidarias y sociales. No quiero decir con esto que los otros cuatro hayan dejado sus convicciones de lado o sean menos tal o más cual que Roger, pero sí que lo que han dejado entrever de sus vidas privadas no es tan ‘comprometido socialmente’ como lo que ha dejado Waters a la vista. De hecho, no por nada a la hora de romper se formaron los dos bandos en Pink Floyd, de un lado Roger y del otro los demás.

Y todo esto venía a la simpatía que desde siempre he sentido por él, en parte por causas ‘equivocadas’, y que se remontan a mi infancia. Mi primer contacto serio con la música, como ya sabéis los habituales de este blog, fue el Wish You Were Here, y también sabéis lo confusa y difícil de conseguir que era la información musical en los últimos 70 y primeros 80. Justo entonces, un amigo de quinto de EGB (es decir, con 10 u 11 años) me hizo socio de Discoplay, lo que me hizo una ilusión tremenda y empecé a recibir los deseados boletines que leía, releía y me bebía con los ojos durante todo el mes a la espera del siguiente. Y también empecé a hacer recortes y pegarlos en libretas: conservo la primera y quería enseñaros algunas páginas de este objeto que ha viajado desde 1980 u 81 más o menos hasta hoy milagrosamente intacto, aunque con la pátina que conceden los años.

IMAG0153Esta era la portada, toda una declaración de intenciones…

IMAG0154peqLa siguiente página, ya metidos en harina, tiene hasta un apunte biográfico, lástima que olvidara poner el año

IMAG0155Recortes sobre The Wall…

IMAG0156Y más The Wall…

IMAG0157Y más no hay porque no encontraría nada más.

IMAG0158Algunos de los pósters que me hubiera gustado poner en mi habitación.

IMAG0159Ese póster de Pink Floyd, la segunda foto, fue el que tuve en mi habitación durante años.

Desde luego, los recortes acerca de The Wall fueron las estrellas de aquel documento… Da la casualidad de que en aquel momento estábamos entre la publicación de The Wall (1979) y el estreno de la película (1982), de modo que para mí, Roger Waters, erigido en líder de Pink Floyd, se convirtió en poco menos que un Dios. No hace falta decir que hasta que escuché entero The Wall, en una cinta requetegrabada con un sonido asqueroso, pasó mucho tiempo… Y para añadir más leña al fuego, para ver la película, que nunca se estrenó en mi pueblo ni cerca, tuve que esperar hasta el año 89 o 90 cuando, ya estudiando la carrera, la repusieron en un cine al que iba habitualmente. Eso sí, durante la semana que estuvo en cartelera, no falté ni un solo día.

Si llego a ver ese vídeo cuando tenía 12 ó 13 años, me da un síncope del susto…

Durante muchos de aquellos años, en la pared de mi habitación estuvo colgado un póster de Pink Floyd, comprado en Discoplay, en el que salían tocando en directo (hoy puedo decir que probablemente era una foto de la gira de Animals) y también durante casi todos aquellos años estuve convencido de que Roger Waters era el tipo de melena larga y barba, o sea, David Gilmour. Tuvo que pasar un buen lapso de tiempo hasta que logré identificar a cada uno correctamente.

Total, que entre unas cosas y otras, para mí Roger fue durante mucho tiempo el alma, líder, creador y continuador de mis amados Pink Floyd, así que le tengo un especial cariño y admiración porque además me parece que ha sido un tipo bastante cabal y con el que congenio en muchas opiniones y posturas ideológicas. De modo que estoy deseando que llegue el 2 de junio para hacerme con su nuevo disco y espero que tenga a bien deleitarnos con una nueva gira a la que, si puedo, acudiré sin falta… Por cierto, para terminar, ¿no os recuerda un poco la portada de este nuevo disco a la de The Wall? Ya sé que no tiene nada que ver, pero parece que todavía me persigue la paranoia…

10 comments

  1. La portada parece un poco “enladrillada” pero yo aún encuentro más parecidos con la música, al menos escuchando las canciones que has puesto, sobre todo la primera me recuerda mucho a “The Wall”; por cierto, si todos los temas son así el disco tiene muy buena pinta. A mí Waters me parece un tío lleno de energía, de valores y de buenas ideas pero, a juzgar por lo que he podido leer y lo que cuentan sus propios ex-compañeros de Pink Floyd, también bastante autoritario; los resultados conseguidos con su método y su “manu militari” fueron muy buenos pero, tal vez, acabó matando a la gallina de los huevos de oro ¡Qué buenas las fotos, Alex! ¡Qué envidia me da al verlas! Yo también hacía cosas así, sobre todo para ilustrar las cintas; también tenía un fichero con sobres, que guardaba en una caja de zapatos, donde tenía ordenados alfabéticamente a los grupos, en los sobres metía los recortes de prensa que pillaba. Lo debí perder en una de mis mudanzas, no veas cómo me acuerdo … Me ha encantado la entrada. Un abrazo.

    1. Coincido contigo Raúl, se parece al Muro y a The Final Cut y a Amused to Death y a The Pros and Cons… Waters ha logrado definir un estilo y un sonido muy peculiar a partir de The Wall. No llegaste a leer esta entrada que le dediqué a Roger hace tiempo, pero creo que da una idea de ese estilo suyo: http://rocktelegram.com/la-improbable-trilogia-de-roger-waters/

      Y también coincido en que mató la gallina, pero también es cierto que el resto sin ellos acabaron como pollo sin cabeza (siguiendo con los símiles gallináceos jajjaja) haciendo discos tan flojos como A Momentary Lapse of Reason y, en menor medida, The Division Bell… En definitiva, la historia escrita está y ya poco se puede hacer al margen de especular.
      Lo de las ilustraciones para las cintas era también un delicado arte jejjeje Yo lo practiqué como tú… Ah, y las carpetas para ir a clase, ahí me lucía con especial cuidado!!!
      Me alegra que te haya gustado la entrada!!! Un abrazo!!!

  2. Lo que me ha gustado ver esas páginas de tu infancia colega!!! Un documento impagable y hasta me he leído los artículos jajaja tienen el saborcillo de la época, que bueno!!!!
    Y en cuanto al disco del Rog, como dice Raúl recuerda al Muro, pero es que el Muro suena a Waters. Deseando escucharlo, no sabía que publicaba otra vez ya hace tiempo del último. Ojalá haya gira y la veamos.
    Abrazos tron

    1. Siii, esos artículos son la bomba, además hablan de Pink Floyd en un tono que hoy ni se piensa, casi sin respeto jajjaja!!!
      Ten por descontado que si hay gira, habrá que ir y disfrutarla, cómo no!!!???
      Un abrazo!!!

  3. La portada es fea a más no poder, y la del Muro me encanta.
    .parece como si en ese Muro se guarde la 5a esencia musical…sin duda se reconoce la alargada sombra de ese Muro en esta canción….me gusta mucho esos recortes de esa revista de la que yo tb estaba suscrito y aprovechaba sus fotos para hacer mis composiciones en las cintas de cassette….por cierto tb he visto que el resto de la banda ha aprovechado para hacer u a exposición en el 50 aniversario de la publicación de su primer e impronunciable disco
    Saludos

    1. En efecto Vidal, hay una exposición en Londres acerca de Pink Floyd a la que estamos pensando ir unos amigos y yo: una excusa como cualquier otra para hacer una escapada y disfrutar de la amistad y de los gustos musicales que tenemos en común mis amigos y yo. En cualquier caso, para unos pirados de los Floyd, será interesante seguro…
      Si, la verdad es que la portada del Muro es mucho más chula, pero no sé, esos blancos y negros, me han traído recuerdos jejjeje
      Saludos!!!

  4. Una entrada super interesante, compi Alex. Me ha encantado, además de leer sobre tu devoción por Mr. Waters, ver y recordar esos recortes de la Discoplay que hacíamos todos para decorar los clasificadores, carpetas y cuadernos en nuestra etapa estudiantil, jeje. ¡Muy grande!, a ver qué tal ese nuevo disco 🙂 Un abrazo.

    1. Era todo un arte lo de decorarlo todo con esos recortes y los posters de las revistas… Yo las carpetas de clase las tenía forradas por fuera y por dentro a base de boletines; de hecho conservo un montón de BIDs y casi todos están mutilados jejjeje
      Pues sí, soy un devoto del sr. Waters como se puede comprobar en esta entrada y en otras que le tengo dedicadas desde que nació este blog, aunque no por ello creo que el resto de la banda aportara menos o fueran unos segundones, ni mucho menos…
      Un abrazo compañero!!!

  5. Alex!!! Lo mejor, la documentación gráfica que has aportado! Me ha recordado que yo también hice un muro… de recortes de Discoplay en mi carpeta del cole! jejeje! Años más tarde fue derruido y sustituido con fotos del París-Dakar, así que no hay moda de reforzar mi testimonio… Sobre las acusaciones de dictador… aunque la música sea imprescindible para la vida transcurre en un plano paralelo donde las fuerzas del bien y del mal actúan de otra manera, y de prohibir a las dictaduras en la misma, nos habríamos perdido muchas cosas buenas como, polémica de Pink Floyd aparte, Death, Necrophagist, Vader… Ojo que no estoy haciendo apología de ningún retorno ecuestre! jejeje! Un abrazo!!! Wassail!!!

    1. Por suerte, esta libreta se quedó en casa de mis padres durante años, en mi habitación, y allí hizo el viaje en el tiempo hasta hoy… También conservo algunas carpetas de aquellos años que igual fotografío y os enseño algún día por aquí, hay cosas muy curiosas entre esos viejos recortes!!!
      Estoy contigo, a veces, si no hay un líder claro en una banda, esta se puede perder por derroteros que no son los mejores para ella. Hombre, lo ideal es un sistema democrático, pero con los egos que hay en el mundillo, eso es complicado y suele salir mal… Otro ejemplo de encuentro de personalidades imposibles de juntarse fue el famoso dúo Mustaine-Hetfield, a ver quien se metía ahí en medio jejjeje
      Un abrazo!!! Wassail!!!

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