Quien es quien en Queen: Freddie Mercury

El lunes 25 de noviembre de 1991 me levanté dispuesto a afrontar un día más de clase. A primera hora me tocaba la asignatura de Radio y lo habitual era comenzar con un resumen de las noticias más importantes. No podía imaginar que una de las destacadas de aquella mañana fuera la muerte de uno de mis ídolos más queridos. Cuando miré los periódicos y leí las crónicas no podía creerlo. Me negaba a creerlo. Freddie Mercury no podía habernos dejado tan pronto, con tanto por cantar y vivir todavía. Pero la realidad era tozuda y no había forma de cambiarla: el SIDA había acabado con el que parecía eterno, con ese artista rebosante de una vitalidad contagiosa y optimista, el cantante de Queen nos dejaba para siempre…
 

Dec. 16, 1977: Queen's Freddie Mercury takes a flamboyant pose during the rock band's concert at San Diego Sports Arena.

Cuando llegué a mi piso de estudiante aquel día, lo primero que hice fue llamar a Sevilla a mi amigo Miguel para comentar el suceso, los dos estábamos tristes, con pocas ganas de hablar pero necesitados de cierto duelo. Después de charlar con él, por la tarde, me recorrí las calles de Pamplona buscando un póster, una foto, un recuerdo del gran Mercury… Lo que no quería en ese momento era escuchar a Queen, me negaba a que cualquiera de sus discos, llenos a rebosar de recuerdos felices, quedara empañado por haberme servido como su funeral.
 
Encontré una foto suya en una tienda de discos del centro de la ciudad y me la llevé a casa. La pegué en la puerta de mi habitación y le coloqué en el centro un crespón negro en señal de luto. Allí se quedó hasta que dejé el piso, cuando terminé la carrera unos años después. Hoy la conservo en una vieja caja llena de recuerdos antiguos y muy queridos para mi.
 
 
Poco antes, mi novia de aquel entonces (caramba, si es mi mujer hoy), me regaló el que sería mi último vinilo (y aquí podríamos elucubrar acerca de los caprichos del destino, pues mi primer amor en vinilo fue también de Queen), que no era otro que el testamento sonoro de Freddie para sus seguidores: Innuendo, publicado unos meses antes de su muerte.
 
Si alguna vez ha existido una banda en la que uno de sus miembros fuera imprescindible, esa era Queen. Sin los demás tampoco hubiera sido lo mismo, pero sin Freddie era inconcebible: era el alma indiscutible, el frontman con más carisma del mundo, la voz enorme e inconfudible, el compositor de canciones maravillosas… ¿Qué más se le podía pedir?  Ah sí, la inmortalidad, pero, darling, ¿quién quiere vivir para siempre?
 
 
Su excentricidad era famosa, pero quizá haya a quien se le escape todavía que fuera del escenario era una persona muy tímida y reflexiva. No pretendía hacerte pensar con sus festivas letras operísticas o con sus valses encubiertos (¿qué es si no We Are The Champions?), tan solo quería entretenernos y hacernos felices, que disfrutáramos de sus creaciones y las bailáramos junto a la persona amada. Eso le hacía feliz: saber que su música era disfrutada y saboreada con placer. Y eso es algo que consiguió, tanto que a día de hoy, 25 años después de su muerte, es una de las estrellas del Rock más añorada en todo el mundo.
 
Jamás podré olvidar el viejo tocadiscos de mi amigo Fernando en el que escuchábamos los discos que iba trayendo de Madrid en las vacaciones. Algunos de los mejores momentos de mi vida sucedieron allí, acompañado de varios de los mejores amigos que nunca tuve, alrededor de un viejo disco de Queen, mientras la voz de Freddie nos acariciaba los oídos.
 
Con la muerte de Freddie se esfumaba uno de mis sueños: jamás podría ver a Queen en directo. Sí, con los años estuve viendo a Brian May y Roger Taylor con Paul Rodgers y me lo pasé muy bien y tal, pero realmente no fue un concierto de Queen. No sin Freddie. Eso se queda para la lista de incumplidos, que pena, aunque siempre me quedará su música, las tardes de verano en casa de Fernando con mis amigos y algunos temas que siempre dediqué a mis primeros amores.
 
Puede que no seas un fan tan acérrimo de Queen como yo y no compartas la valoración tan positiva que hago de su música, pero sin duda, serías un cascarrabias de primera si no eres capaz de encontrar diez o doce canciones suyas que, como poco, te inspiren un poco de afecto y respeto, y casi seguro que la mayoría las compuso Freddie Mercury
 
 
Para terminar me gustaría reproducir unas palabras de Brian May: “¿Sabes?, a veces pienso que Fred casi tuvo suerte de morirse cuando lo hizo. Freddie nunca tuvo que ver como declinaba su poder, ni ver como la banda se desdibujaba en la oscuridad. Y por supuesto al morir otorgó a Queen un seguro de vida más largo y poderoso”. Un último y supremo mutis que, como a él le gustaba, causó un enorme y poderoso efecto entre sus seguidores.
 
Gracias Freddie. Gracias Queen.
 
¡¡¡Larga vida a la Reina!!!
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8 comments

  1. Recuerdo perfectamente el día de la muerte de Freddie. Es junto con la de Ronnie James Dio una de las muertes que más he sentido. Por cierto que corren malos aires para nuestros héroes, el otro día Richie Parfit de Status Quo sufrió un inafarto después de un concierto, del que se está recuperando y ayer Meat Loaf se desvaneció en pleno concierto. El día menos pensado nos da a nosotros un jamacuco.
    Inolvidable Freddie, yo sin ser fan acérrimo de Queen como tú, les debo un montón de buenos ratos como cuando mi hermana y yo nos grabábamos en un viejo radio casete Sanyo cantando Need Your Loving tonight de The Game que me regaló precisamente ella en las navidades del 82. Mi hermana es gran fan de ellos y ese disco en vinilo era uno de los que faltaba en su colección. Hace un par de años fuimos a una feria del disco que se hace en un bar de Logroño y mi hermana quería encontrar ese álbum. El caso es que en uno de los puestos estaba colocado el primero como esperando el momento. Le devolví el regalo y se lo compré por 9 euros y completamente nuevo. Además molaba más que el mío por que este tenía la portada brillante y el mio era mate con lo que con el uso se quedó bastante chunga.
    Saludos y buen finde.

  2. Larga vida
    Sin duda ese día lo recuerdo además por la trascendencia que dejo en forma de concienciación para mucha gente, que que hasta entonces no sabia muy bien la horrible peste que se estaba colando en muchos jóvenes que vivían su vida, sin ningún tipo de precaución.
    Pero mi pequeña historia con Freddy, fue en forma de un single de una de sus canciones más comerciales que por aquel entonces yo escuchaba en la radio y en las gramolas, porque andaba más tieso que la mojama.
    Por aquel tiempo andaba yo atontado porque me gustaba una chica de Vitoria que coincidíamos todos los veranos y fiestas de guardar en el pueblo….y que fue uno de esos amores platónicos a los que uno se enfrenta con todo tipo de indirectas como bajarse a las diez de la noche a llamarla desde una cabina o la más loca, mandarle un single de la canción de QUEEN Radio Gaga, aunque yo por aquella época estaba en un rollo más progresivo con los Alan Parsons y Mike Oldfields (entiendes por que Queen me sigue recordando a ese lado festivo que comenmtabas en tu primera entrada, sobre este grupo sobre el que sigo conociendo cosas nuevas y que poco a poco acabara siendo completado en mi discoteca, por ahora sigo buceando en las profundidades sonoras de los míticos Pink Floyd…que pedazo de disco es Oscured by Cloud, lo volví a desempolvar y a escuchar esta semana desde mi sillón progresivo es alucinante…..saludos haber si me acuerdo este verano de preguntarle a la chica en cuestión por aquel viajero disco…todo un reto saludos

  3. Últimamente han llegado a mi facebook algunos vídeos que, apoyados en un presumible estudio científico (realmente ignoro si existe o no), tratan de explicar por qué Freddie Mercury era capaz de cantar así. Al parecer tenía una voz de barítono, aunque cantaba como un tenor, era capaz de alcanzar un rango de cuatro octavas, y tenía una particularidad en la anatomía de sus cuerdas vocales y órganos adyacentes que le hacían llegar a registros nunca escuchados en otros cantantes, ni siquiera los procedentes de la ópera; lo llaman "vibración subarmónica" y tiene que ver con la intensidad y capacidad de vibración de sus cuerdas vocales. Si a todo esto unimos su capacidad de comunicación, su expresividad y su gusto interpretativo, es normal que muchos de los que amamos el rock lo tengamos en el podio. Una vez más me tengo que descubrir ante la inteligencia de Brian May, esas palabras que dejas al final de tu entrada hablan por sí solas. Un abrazo para todos.

  4. También sentí mucho, mucho la muerte de Dio, otra voz con la que crecí y me inicié en el Rock… A él al menos lo vi en directo un par de veces en las que, por cierto, estuvo enorme. Sabía lo de Meat Loaf porque lo vi en la tele, pero no lo de Parfit, está claro que nos hacemos viejos, que mierda…
    ¡¡Qué buen regalo ese vinilo!! Para mi también, como sabes, fue el primero de Queen, también en vinilo propiedad de mi amigo Fer, que luego me regaló y conservo como oro en paño. El mío también tiene la portada mate, supongo que serían las primeras prensas…
    Un saludo Salva!!

  5. Para mi también Queen son una banda de que me recuerda a aquellos amores platónicos de verano de las chicas que venían a veranear al pueblo de Barcelona o de Madrid y que nos encandilaban simplemente por el hecho de ser otras a las que veíamos todo el año, por supuesto a ellas les pasaba lo mismo con los veraneantes masculinos… También yo llamaba desde las cabinas a alguna de ellas, sin echar dinero porque en aquellos tiempos te daban unos segundos de cortesía en los que se podía escuchar la voz de la susodicha, aunque lo más probable era que fuera la del padre jejeje
    Pues coincido contigo en lo del Obscured by Clouds, Vidal, a mi también me parece un gran disco de Pink Floyd, de los que menos suenan al público en general, pero sin duda un pedazo de disco fantástico.
    Y a ver si tienes suerte en tus averiguaciones del disco viajero!!
    Saludos Vidal!!

  6. Había oído eso que explicas de lo del tono de Freddie y demás, y también desde siempre que no se tocó nunca los dientes, que los tenía un poco raros, por miedo a que se desvirtuara de algún modo su manera de cantar… En cualquier caso, por lo que fuera, físico o químico, su capacidad de transmitir era inmensa y así nos encandiló a tanta gente, y sigue haciéndolo claro.
    Un abrazo Raúl!!

  7. ¡¡¡Pues vaya!!! De aquí a poco nos vamos a tener que quedar con los tributantes, nos guste o no…
    Bueno, espero que el bueno de Paice se recupere y pueda darle a a las baquetas un tiempo más.
    Gracias por la info Salva

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