Quien es quien en Pink Floyd: Roger Waters

Si comparáramos a Pink Floyd con un ente humano podríamos hacer el siguiente reparto de papeles: Syd sería el alma de ese ser, David el corazón y, sin duda, a Roger le tocaría el papel de cerebro. Y el de malo. Si nos atenemos a lo que se lee en comentarios en blogs y páginas más o menos especializadas en música, es sorprendente comprobar la gran cantidad de gente que considera que Roger ha sido engreído, dictador, tirano… Vamos, un verdadero diablo del mundo del Rock.

Roger Waters

Lejos de eso, yo pienso que Roger le hizo un gran bien a Pink Floyd y llevó a la banda a una posición que ni él mismo hubiera imaginado ni en sus mejores sueños, o casi mejor, en sus peores pesadillas. Y es que el monstruo que creó acabó devorándolo. Lo que es cierto es que sin Roger, Pink Floyd no serían hoy lo que son. 

Recordemos que cuando Pink Floyd sacaron su segundo disco, A Saucerful of Secrets, en 1968, la incapacidad de Syd era ya manifiesta y se imponía o bien un cambio de tendencia, o bien aparcar el proyecto y dejar que la banda languideciera y se sumiera en el olvido. La llegada del carismático David Gilmour para hacerse cargo de la guitarra y el tesón y empeño que demostró Roger, erigido en líder necesario, fueron los factores determinantes que sacaron adelante el proyecto.

A Roger también se le ha achacado la ‘maldad’ de abandonar a su amigo de la infancia, Syd Barrett, pero eso no fue así, más bien al contrario quien los dejó fue Syd a ellos, y si no hubiera sido por Roger, la historia no hubiera continuado. 

Como ha confesado el propio Gilmour en más de una ocasión, en aquellos momentos nadie en la banda sabía muy bien qué quería, más que nada “fama y dinero”, una meta nebulosa que tampoco tenían definida. El caso era seguir en la brecha y componer música, algo que hasta entonces había hecho casi en exclusiva el desaparecido Barrett, lo que los dejaba en una posición francamente complicada.

El tandem Gilmour Waters
Y es aquí cuando Roger entra decidido en escena y monta un equipo en el que los principales encargados de hacer música son David Gilmour y Rick Wright, de hecho ambos siempre fueron el alma musical de Pink Floyd, y él se encarga de las letras y, muy importante, de los ‘conceptos’, algo determinante en el universo floydiano que lleva a la creación de sus mejores discos de la mano de Waters. Y Nick, bueno, Nick siempre estuvo ahí…

Los discos que siguieron a The Piper at the Gates of Dawn fueron muy experimentales tanto musicalmente como de descubrimiento del equipo que estaban formando y muestran a una banda que, si bien está aún verde, quiere seguir siendo punta de lanza de la vanguardia musical del momento. Como muestra del sentimiento colaborativo y vanguardista que Roger promueve es buen ejemplo Ummagumma, un disco en el que, por un lado, cada componente del grupo lidera una composición propia mientras que los demás le arropan con sus aportaciones; y por otro muestra a la banda en vivo, pues es en el escenario donde Pink Floyd se desarrollan y crean.

Es cuando llega el gran éxito cuando Roger empieza a dar muestras de lo que por parte de muchos ha sido interpretado como arrogancia o ansias de poder, y más bien se trata de un intento de poner freno a una bestia que se desbocaba y se les iba de las manos, de controlar algo en lo que ya empezaba a haber demasiadas manos metidas. 

Tenemos que entender que Pink Floyd había sido desde sus inicios una banda de minorías, de conciertos calmados en los que el público guardaba un respetuoso silencio y ellos se dedicaban a tocar y experimentar en el escenario. Pero tras el enorme éxito de The Dark Side of the Moon y Wish You Were Here, llegan los mega escenarios, los estadios, los fans alocados y gritones… Y Roger, un buen día, no puede más y le escupe a uno de esos chavales que le pedía a gritos Money durante la gira de Animals. Es el principio del fin, es cuando Rog se pregunta qué ha sido de ellos, por qué no acaban de encontrarse cómodos con esa fama que se suponía que buscaban y que, sí, han encontrado con creces. Y todo ello en poco más de cinco años. 

Fueron conocidos por evitar a la prensa, que los condenó por ello tratándolos de arrogantes y antipáticos, calificativos que con el tiempo pasó a encarnar sobre todo Waters, por ser el más combativo y directo. Por otra parte se negaron a aparecer en fotos en las portadas de sus discos e incluso dentro de las carpetas. Esa fama ya no era tan apetecible.
También hay que saber que Roger, un chaval de clase media con una desarrollada conciencia social y siempre muy involucrado en política, sufrió una crisis de conciencia al hacerse multi millonario, es algo que le pesa y que no alcanza a digerir en un principio, luego, creo yo, acabó acostumbrándose. Pero lo cierto es que es el único miembro de Pink Floyd que no ha tenido caprichos de mega rico como sus compañeros, dueños de islas griegas, flotas aéreas o de decenas de coches carísimos… Su única afición reconocida, y que ya venía de antiguo, es el golf.

Fama, dinero, reconocimiento… Pink Floyd lo tienen todo, pero Roger no acaba de sentirse bien, de hecho lo pasa muy mal, y crea un muro, un muro de ladrillos que lo aísla del mundo y que representa en su obra más personal como todos ya sabemos, The Wall. Y si lo crea es porque a esas alturas los demás han delegado por completo en él ese aspecto. El resto del grupo está sumido en un comfortably numb que los incapacita para desarrollar las composiciones propias que sin el estímulo de Waters no acaban de cuajar. 

El siguiente paso, y aquí si que Roger pecó de soberbia, fue decidir que con The Final Cut, Pink Floyd se habían acabado. Y lo cierto es que, tal y como él entendía el concepto Pink Floyd, no había mucho más que decir, pero sus compañeros no lo entendieron así y decidieron continuar. Los pleitos y desavenencias posteriores son conocidos por todos y constituyen otro de los ladrillos que han contribuido a la mala fama de Roger; a su favor quedan los dos discos más mediocres que jamás grabaron Pink Floyd, demostrando el enorme peso que siempre tuvo, y en su contra la imposibilidad de una reunión que hubiera sido más que agradecida por los seguidores del grupo del mundo entero.

A Roger le debemos el concepto de los más grandes discos de Pink Floyd, algo que compartió con sus compañeros, al menos hasta The Wall, y una visión y un trabajo por la banda que los llevó a lo más alto.
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6 comments

  1. Siempre es difícil precisar la frontera entre un líder y un dictador, a veces es evidente pero otras no lo es tanto, depende de las percepciones de cada cual y de aquello que trasciende o interesa mostrar. Roger Waters se echó Pink Floyd a la espalda, lo conceptualizó y dotó de un sonido propio (algo muy importante en el rock progresivo) y casi siempre parecía saber lo que quería hacer, está claro que es un líder. La prueba de su peso en este grupo fueron los discos que se hicieron después de "The Final Cut", sin él el resto de sus compañeros ni supieron ni pudieron estar a la altura. También pienso que este tipo de personalidades, brillan más rodeados de los mejores que haciendo música con gente más mediocre. Al fin y al cabo, al menos desde mi punto de vista, Waters no es un genio, sino un líder con un gran talento para la música. Ya estoy esperando al próximo Pink Floyd … Saludos.

  2. Efectivamente, contar con buenos colaboradores es fundamental, de hecho en Pink Floyd todo fue bien mientras supieron trabajar en equipo, el gran mérito de Waters fue que supo verlo, y también es cierto que sin sus compañeros no hubiera sido, ni mucho menos, tan grande.
    A veces me pregunto qué clase de magia hace que se junten este tipo de personas: los componentes de los mismos Floyd, Queen, Beatles, Rolling… parece que estuvieran destinados a encontrarse para crear música…
    Saludos y gracias Raúl

  3. Sigo este interesantisimo camino de baldosas amarillas e intento ponerles el disfraz a cada personaje….me ha quedado claro que Syd Barret seria la ciudad esmeralda, y Roger ese espantapájaros que lucha por conseguir ese cerebro….mientras David es ese entrañable ser hecho de hojadelata que busca su corazón…..Al final tiene que haber un personaje que sea capaz de disfrazarse de león y apueste por el valor

  4. Roger fue el cerebro, la mente fría y calculadora, pero necesaria, para que la banda creciera y se desarrollara, el papel de 'malo' es fácil de asignar a simple vista, pero había mucho más.
    Corazón si hubo en Pink Floyd, pero el papel de león quizá fuera asumido por la propia banda en sí, ¿no?

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