Quien es quien en Led Zeppelin: John Henry Bonham ‘Bonzo’

Como hice con Pink Floyd en su momento, a lo largo de las próximas semanas voy a dedicar cuatro entradas a los componentes de otra de mis bandas fundamentales: Led Zeppelin, uno de esos grupos cuya leyenda ha superado su realidad y que son inspiración y guía de rockeros desde hace medio siglo. De ellos se dijo de todo, desde que oficiaban misas negras hasta que practicaban el canibalismo ritual y, por supuesto, que se habían aliado con el mismísimo Diablo para gozar de fama y éxito a manos llenas… 


Lo cierto es que Led Zeppelin son, en mi opinión, el paradigma de una banda de Rock. En ellos se destilan todos los ingredientes, poses y maneras que luego, en mayor o menor medida, se han dado en las demás. Desde su número de integrantes hasta sus excesos, pasando por sus estilos en el escenario o la personalidad y actitud de cada uno de sus miembros, han sido definitorios de lo que un músico y una banda de Rock deben ser: el efectivo bajista en segundo plano, el guitarrista virtuoso, el cantante carismático y el batería excesivo; parece como si los hubieran escogido para componer uno de los combos más apetecibles y peligrosos del mundo del Rock.

Y no es casualidad que comience a hablar de ellos por el final, por la muerte de John Bonham, podría haber empezado por cualquiera de ellos, cada uno necesario e insustituible, pero fue su muerte la que causó la desaparición de Led Zeppelin, pues como si de un organismo simbiótico se tratara, el todo no podía sobrevivir sin una de sus partes. Y que bien hicieron. Hasta en eso, en el drama final, supieron ser una de las bandas con más clase del universo. Haber continuado sin John hubiera sido más factible que intentarlo sin Jimmy Page o Robert Plant y sus interacciones casi sexuales en el escenario, pero traicionar el legado de Bonzo no estaba en los planes de Jimmy, quizá el miembro de la banda que más papeletas se había jugado para morir por causa de algún exceso.

Al parecer, en aquellos tristes momentos, llegaron incluso a sonar algunos sustitutos para las baquetas de Led Zeppelin, ¡¡y que sustitutos!!: Cozy Powell, Carl Palmer o Aynsley Dunbar (en mi opinión, solo Powell hubiera rivalizado con él en potencia). Pero Page no hubiera entendido una gira sin Bonzo y no menos lo sufrió Robert Plant, su gran amigo de toda la vida y quien lo introdujo en la banda. Para él tampoco podía seguir existiendo Led Zeppelin sin Bonzo y, de hecho, fue quien más tardó en recuperarse y volver a retomar su carrera como músico. De ese modo, el 4 de diciembre de 1980, unos meses después de su muerte, salía este comunicado de prensa: “La pérdida de nuestro querido amigo, y el profundo sentir de armonía que nosotros y nuestro manager sentíamos nos han hecho decidir que no podemos continuar como antes”. Led Zeppelin habían desaparecido.

John Bonham y Cozy Powell
John Henry Bonham nació el 31 de mayo de 1948 (este año hubiera cumplido 68), hijo de un carpintero de un pueblecito inglés, desde muy pequeño mostró afición al trabajo físico y a tocar los tambores que se fabricaba con latas de sales de baño y de café. Con quince años su padre le consiguió una batería de segunda mano algo oxidada, con dieciséis abandonó la escuela para trabajar acarreando carretillas para la construcción y tocar por las noches en pequeñas agrupaciones pueblerinas, con diecisiete se casó con Pat, su gran amor. Y ya desde el principio fue conocido por su agresiva y demoledora forma de tocar que no dejaba sana una baqueta ni un parche sin remiendos.

Sus influencias básicas fueron los discos de soul antiguos que solía escuchar, Keith Moon y Ginger Baker, otros dos monstruos de las baquetas. Su inclusión en los nuevos Yardbirds, la banda que lideraba Jimmy Page y en la que también militaba su compañero y amigo Robert Plant a finales de los 60, no fue fácil pues en aquellos momentos Bohnam era bastante conocido y lo solicitaba hasta Joe Cocker en pleno estrellato. Pero como él mismo dijo, no todo era éxito y fama, lo que contaba era la música y la que tocaban aquellos chicos era, sin duda, la adecuada.

Por su parte, Jimmy Page, cuando escuchó por primera vez a Bonzo se quedó prendado de su potencia y su energía y supo como iba a sonar su nueva banda… Tras muchas idas y venidas, por fin Peter Grant (manager y el quinto Zep, sin duda) logró reunir a Plant, Page y Bonham, además de a un estupendo bajista de estudio llamado John Paul Jones, para un primer ensayo. La palabra que más tarde utilizarían todos para describir ese primer encuentro es la misma: magia. El resto es historia. 

El estilo de John Bonham era rompedor y absolutamente novedoso. Tocaba la batería con crudeza, sin adornos innecesarios, usando las baquetas más largas y pesadas del mercado (árboles las llamaba), para crear una indeleble huella rítmica de un poder atronador sobre la que más adelante se construyeron los estilos más duros y rápidos del Rock. Su imaginativo manejo del bombo y las elaboradas figuras y riffs que creaba para Led Zeppelin le han valido el calificativo de mejor batería de la historia del Rock en más de una ocasión y es raro que los que tocan su instrumento no lo mencionen como una influencia básica. Además, le dio un nuevo sentido a los solos de batería:

La década de los 70 fue de Led Zeppelin y sus excesos se cuentan por millares. Sobre ellos circulan las más variadas y salvajes leyendas: desde inserciones de peces en vaginas hasta satanismo o ciertos tipos de canibalismo sexual; algunas ciertas, otras no tanto al parecer… De lo que no hay duda es de que fueron excesivos, sí, pero también maravillosos creando música y en directo, aunque pagaran bien caro todo ello. Como caro pagó su último abuso John Bonham, muriendo a los 32 años asfixiado en su propio vómito tras ingerir el alcohol equivalente a cuarenta dosis de vodka. Les ofrecieron sexo, drogas y Rock and Roll y no despreciaron nada.

Y si su forma de tocar la batería fue, en cierto modo, excesiva, no menos lo fue su intensa vida cuando se bajaba del escenario. La fama, los viajes, las giras, el éxito… todo contribuía a aumentar el ya de por sí prodigioso apetito de Bonham por el alcohol, pero parar al gran Bonzo no era tarea fácil. Unos meses antes del día de su muerte, se hizo evidente el problema que lo mataría en un show en Nuremberg. En ese concierto, al poco de empezar y tras un par de canciones, John empezó a dejarse caer llevando el ritmo y de pronto se levantó y se escabulló por detrás de su batería. El show se canceló y la banda alegó que Bonham sufría dolor estomacal por haber comido demasiados plátanos (¡!). 

En los personal, quienes lo conocieron bien coinciden en señalar que Bonzo era, en el fondo, un tipo sencillo con un gran corazón. Adoraba coleccionar y conducir coches de carreras, pero también disfrutaba trabajando en su granja, incluso durante lo más alto de la carrera del zepelín, a mediados de los 70. También destacan que adoraba a su familia y tenía un gran sentido del humor, el problema venía cuando bebía, algo que hacía a menudo y en grandes cantidades, pues se volvía imprevisible y sus locuras han dado para llenar páginas y páginas de periódicos de sucesos.

Una de esas leyendas, que me parece muy divertida, habla de una nota de prensa que se daba a los periodistas que cubrían las giras de Led Zeppelin a mediados de los 70, en pleno y delirante éxito, y que terminaba con la siguiente advertencia: “Nunca hablar con un miembro de la banda a menos que te hablen en primer lugar. Y nunca mantener contacto visual directo con John Bonham, téngalo en cuenta para su propia protección”.


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9 comments

  1. "Vive deprisa, muere joven y deja un bonito cadáver" es una frase, de la película “Llamad a cualquier puerta” de Nicholas Ray (aunque se suele atribuir a James Dean), pero ya forma parte de la leyenda del rock. Y no me extraña porque los excesos, sobre todo en los sesenta y setenta, nos dejaron sin muchos de los grandes a edad muy temprana (el homenaje que les hace Barón Rojo es definitivo). Mencionas a otro grande de la batería, Keith Moon, el más loco de todos, que tuvo un final parecido al de Bonzo. No sé, muchas veces pienso que los genios, sea cual sea la actividad (Ciencia, Literatura, Artes, Música, etc.), siempre han pagado un precio muy alto por su singularidad, como quien hace un pacto con el diablo o le pide prestado a un mafioso. A mis alumnos siempre les digo que, por encima de los grandes científicos de la historia, están "los fuera de categoría" (como esos colosales puertos del Tour de Francia), y esos son muy pocos. En la música pasa algo parecido, Bonzo era un fuera de categoría, y sus compañeros lo sabían. Siempre digo que cuando escuché por primera vez "Mobby Dick" me quedé paralizado, creo que nunca he escuchado nada igual a la batería, sin duda es mi batería preferido. Me encanta esta sección, Alex, me alegro mucho que la retomes. Saludos.

  2. Como bien dices Raúl los génios siempre han pagado un precio muy alto. El otro día hablaba con mi hija sobre Edgar Allan Poe, ha tenido que leer uno de sus relatos para el colegio, y el profesor les habló de su vida, un tanto tortuosa debido sobre todo a la enfermedad de su mujer. Se abandonó al alcohol y al opio. Murió con tan solo 40 años sin quedar esta demasiado clara. Fue hayado muerto en la calle y la prensa escribió que la muerte se debió a una congestión cerebral, algo que en la época se usaba para maquillar muertes más o menos vergonzantes como las debidos al alcoholismo. Vaya rollo que os estoy metiendo, pero viene al hilo tranquilos. Así que le comenté a mi hija que si la vida de Poe le parecía trágica que me decía de la turbulenta vida de Modigliani o la la tragedía de Van Gogh. El caso es que terminé mi diatriba con la misma frase que has usado para abrir tú comentario,"Vive deprisa, muere joven y deja un bonito cadáver". A continuación mi hija se tomó un ibuprofeno jajajajaja.
    Un abrazo Raúl

  3. Raúl lo ha explicado muy bien Alex. Pero me parece muy fácil hacer una sección de Quién es quién en…….Zeppelin o Pink Floyd. Solo cuatro músicos, eso es una mariconada. Un Quién es quien en …..Rainbow sería un reto de aupa jajajaja.
    Bromas aparte buena sección, y también pienso que Cozy Powell hubiera sido un buen sustituto para Bonzo.
    Saludos.

  4. Yo también pienso algo parecido Raúl y Salva: hay una especie de genios en los que, además del esfuerzo y la dedicación, entra en juego una gran parte de, pues eso, genialidad pura que los hace inalcanzables para el resto de pobres mortales. Y me pongo de ejemplo: supongo que con mucho trabajo y muchas horas de ensayo podría llegar a ser un bajista medianamente competente, pero sé que NUNCA llegaré a la altura de un Pastorius o un Geddy Lee, ellos tienen ese 'toque' mágico que los hace especiales. Ahora, si en tantos casos el precio es esa vida tan complicada (como la de Jaco Pastorius, otro que murió en la calle), quizá no sea tan malo carecer de ese toque; o al menos es un consuelo jejjeje Bonzo y Moon fueron dos buenos ejemplos de casos de este tipo, los pobres…
    ¡¡Me alegra mucho que te guste la sección Raúl!!
    Y pobre chica, Salva, ya la imagino con ojos como platos mientras le cuentas las andanzas de los genios malditos jajjaja
    Saludos

  5. Solo con la saga Purple y sus hijos, Rainbow, Whitesnake o la Ian Gillan band se escribe una buena parte de la historia del rock Alex. Imaginate, habría que implicar a los mismísomos Black Sabbath por el paso de Gillan y Dio por sus filas. Hace años me dio por hacer un árbol genealógico y las ramas eran incontables.
    Sobre lo de buscar un sustituto a Bonzo, es que esto se me pasó ayer, creo que actuaron coherentemente disolviendo la banda, algo que deberían, siempre desde mi punto de vista, haber hecho Queen. Hay miembros insustituibles y más en bandas como estas en las que siempre han permanecido los mismos miembros. Claro que la eescepción confirma la regla y el ejemplo más evidente es el de Bon Scoot y mira, hay siguen dando guerra, pero en este caso AC/DC no habían alcanzado por entonces el status de mega estrellas. Si la muerte de Bon hubiera sido varios años después tal vez los australianos habrían pasado a mejor vida.
    Ah, y mi hija ya ha recuperado el conocimiento jejejeje.

  6. Desde luego, hacer una genealogía de esa rama familiar del Rock es perderte en cientos de nombres y combinaciones de bandas, una tarea titánica… De omento me quedo con los Quien son Quien de mariconadas de cuatro, cinco componentes jejjeje
    Lo de Queen es tremendo, querer continuar sin Freddie me parece el mayor error de la historia del Rock y un insulto a lo que él representó para la banda, el único que se salva ahí es el bueno de Deacon, que supo retirarse a tiempo, Roger y Brian la están cagando una detrás de otra…
    Y en cuanto a lo de Bon Scott, ya lo hablamos a propósito del último disco de AC/DC (que sigo sin escuchar), vale que ahí siguen pero el material desde For Those deja muy mucho que desear, nada comparable a la época de Bon Scott, que cuanto más la escucho más me gusta y lo contrario me pasa con la de Brian Johnson.
    Me alegra saber que tu hija sigue bien jejjeje
    Saludos Salva

  7. De todas maneras es una pena lo que hace el alcohol o las drogas, la de cosas que se han perdido….hace poco vi e documental de la voz mas prometedora del panorama musical que con 21 años cantaba como las mas grandes y que con un solo disco la que hizo, en el fondo solo había vivido un 25% de su vida imaginaros lo que podría haber sido el otro 75%.genial Alex,veo que como el otro miembro de los pink floid,y el mismísimo James deán todos tenían esa extraña manía de correr…

  8. Pues sí Vidal, ahí tenemos el trágico club de los 27: Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse; todos fallecidos a esa temprana edad por motivos similares y relacionados con abusos de alcohol, drogas y, quizá también, cierta incapacidad para asumir tanto éxito desde tan jóvenes… Ellos perdieron sus vidas y el resto un montón de creaciones que se quedaron para siempre en el limbo. Una pena…
    Saludos y gracias por pasarte por aquí Vidal!!

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