Premiata Forneria Marconi, homenaje al Rock Progresivo italiano

El Rock Progresivo tuvo su momento de máximo esplendor a lo largo de la década de los 70. Eso es algo que sabe cualquier aficionado medio del Rock. Antes y después, sobre todo después, ha habido y hay excelentes ejemplos de que el género sigue vivo, incluso con más fuerza hoy en día que hace algunos años. Quizá el peor momento para el Prog fuera a principios de los 80, cuando el Punk impuso sus premisas y el virtuosismo musical propio del Prog era visto como algo retrogrado y ampuloso, como un lastre a eliminar por las nuevas bandas que clamaban que no había futuro o que odiaban a Pink Floyd. Durante todos estos años, de los 70 hasta hoy, la escena Progresiva italiana ha sido una de las más fecundas, tanto en cantidad como en calidad, y sus reyes la Premiata Forneria Marconi.
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Son, a día de hoy, una de las bandas más respetadas del entorno Prog en todo el mundo y quizá la única italiana que hizo extensos tours por los USA e Inglaterra, donde durante los 70 se convirtieron en una referencia de lo que se hacía más allá de las fronteras anglosajonas, cuando el Rock, en general, se daba la fiesta de su vida. La Premiata o PFM, como se les acabó conociendo recortando su largo nombre original, dieron con la tecla de fusionar sus influencias del Rock foráneas con algo de música clásica y típicos sonidos tradicionales italianos, además de coquetear con música medieval, renacentista, experimentación rítmica y su punto de Jazz, creando la piedra de toque del original sonido del Prog Italiano.
 
Su larga trayectoria ha hecho que en su formación se hayan dado cambios de integrantes que gozaron de mayor o menor continuidad, pero la formación clásica original la componían Franz Di Cioccio en la batería y voz, Flavio Premoli en los teclados, Mauro Pagani en la flauta, Franco Mussida en la guitarra y Giorgio Piazza en el bajo. Las voces eran compartidas entre todos.
 
 
Como suele ser habitual, empezaron tocando versiones de sus influencias más directas, como King Crimson o Jethro Tull, pero su debut oficial teloneando a Yes en su primera gira italiana en 1971, fue lo que les puso en el punto de mira de público y crítica, posibilitándoles la edición de sus primeros singles y, pronto, su primer larga duración, el excelente Storia Di Un Minuto. Trabajo que les permitiría ser la opción preferida de gente como Deep Purple o Procol Harum para abrir sus shows por tierras italianas, y que les facilitó que fueran subiendo escalones hacia la fama.
 
En realidad, la música de la PFM es un decálogo de como hacer buen Rock Progresivo: instrumentación sofisticada, colchones de teclados arropando hermosas melodías complejas y desarrollos musicales largos y no necesariamente predecibles. Un imparable torrente de sensaciones y emociones transmitidas a través de unas ejecuciones musicales magistrales y con una originalidad única. Por supuesto, entre las características más destacadas de su sonido no podían faltar los mellotrones y el moog a tope. Una  auténtica gozada.
 
Dicen que fue Greg Lake (y al parecer él se ha preciado de ello en más de una ocasión), quien descubrió a la PFM para el gran público fuera de Italia  y les dio el empujón definitivo llevándolos a grabar con su sello Manticore, pero en cualquier caso ellos estaban ahí para ser descubiertos y para adaptarse al mercado internacional convirtieron otra de sus obras maestras, su segundo disco de 1972, Per Un Amico, en Photos of Ghosts, traduciendo las letras al inglés de la mano del Crimson Pete Sinfield. Ambos discos, el original y su  versión inglesa, son una auténtica maravilla. Lo mismo hicieron con su siguiente larga duración convirtiendo L’isola Di Niente en The World Became the World, con idéntico resultado.
 
Con los años llegaron los cambios de formación y, en cierto modo, un declive que en realidad no ha sido tal, pues a pesar de todo la Premiata ha seguido sacando buenos discos, pero también es cierto que las cumbres que alcanzaron en sus primeros años no volvieron a subirlas nunca más. Será que la juventud también tiene algo que decir en estos casos… 

 
Pero no solo de PFM vivió el Prog italiano de los 70, bandas como Banco del Mutuo SoccorsoLe OrmeAreaGoblin o el propio Franco Battiato en su juventud, entre otras muchas, formaron parte de ese universo propio que se desarrolló con fuerza en el país latino.

La PFM es solo la puerta de entrada (¡¡pero que portón!!) al mundo único e imprescindible del Prog italiano, un mundo lleno de magia y belleza, de sonidos y emociones que es difícil encontrar en otro tiempo o en otro lugar. Si traspasas esa puerta gracias a este humilde umbral, me sentiré más que honrado. Bienvenid@.
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2 comments

  1. El progresivo italiano es una maravilla, por su riqueza instrumental y por sus señas de identidad propias, como el gusto por la música clásica, la ópera, lo melodramático e, incluso, yo diría un cierto gusto por la canción pop melódica italiana. La verdad es que hubo unos cuantos grupos, los que mencionas a mí también me parecen los mejores, yo añadiría también Il Rovescio della Medaglia, otra banda muy interesante. PFM tal vez fueron los más conocidos y tienen dos Lps fabulosos: "Storia di un Minuto" y "Per un Amico". No sabía lo de Gregg Lake que cuentas …, muy interesante. Saludos, Alex.

  2. No conozco a Il Rovescio della Medaglia, me los apunto y te agradezco el apunte. Desde luego, PFM fueron los reyes de aquella 'movida', pero al rebufo salieron grandes bandas también. La verdad es que es muy interesante sumergirse en ese pequeño-gran universo del Prog Italiano.
    Saludos Raúl

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