LOS HABITANTES DE LAS CANCIONES X: DROWSE – QUEEN

Creo que Queen son una banda a la que la mayoría de la gente conoce por sus greatest hits, algo que no les hace justicia realmente, ya que en sus discos hay joyas ‘ocultas’ que superan con creces a muchas de sus canciones más conocidas; de hecho, entre esos hits, para mi gusto, se encuentran algunas de las peores canciones de esa banda a la que tanto quiero. Es el caso de A Day at the Races, posiblemente mi disco favorito de Queen, eclipsado por su mellizo operístico, y que encierra maravillosos temas muy poco conocidos, como este que traigo hoy a Los Habitantes de las Canciones.

Se trata de una composición de Roger Taylor, que canta él mismo y por lo tanto se hace menos reconocible al no tener la impronta Mercury, pero que es de las que más disfrutamos siempre mis amigos y yo: Drowse. Atención al gran trabajo de Brian con la slide.

Os recuerdo que en esta sección trato de hacer una especie de traducción ‘literaria’ (que los dioses me perdonen), dejándome llevar por el sentido que creo que tiene la canción y realizando una interpretación bastante libre de la letra. Nada más.

Un tipo cualquiera

Nunca quise ser el chico de la puerta de al lado. Ese al que nunca le sucedió nada interesante, ni destacó por nada en la vida. Siempre pensé que acabaría siendo algo más…, no sé, alguien importante. Pero no era nada fácil para un crío de pueblo destacar en la ciudad: imaginaba lo que iba a hacer de la mejor manera y parecía que todo fuera a ir bien, pero la realidad se encargaba de ponerme en mi sitio una y otra vez y jamás fui capaz de hacer nada a derechas. Quizá el problema es que no puse el empreño suficiente, no lo sé, y ya tampoco importa mucho…

Es verdad que aprendí más en los billares que en la escuela, pateando las calles con mis colegas y disfrutando de las luces de la city, de la vida nocturna y la diversión, si es que a eso se le puede llamar aprender. Y también es verdad, qué putada, que todo aquello pasó rápido y se esfumó como un buen sueño al amanecer: dejando un leve rastro en la memoria que se va enfriando y acaba por desaparecer casi por completo. Y cuando te quieres dar cuenta han pasado cincuenta años, echas la vista atrás y te desesperas porque no ves nada en el camino que dejas a tus espaldas; y hay quien te dice que no merece la pena pensar en ello, que mires adelante y sigas con tu vida. Sin mirar atrás.

Y ahora estoy aquí tirado en mi sofá, un domingo por la tarde, amodorrado y calentito, recordando viejos adioses y buenos momentos del ayer. Las nubes de estos tiempos me parecen más grises que cuando tenía quince años y el sol brilla menos que en los veranos de mi adolescencia, cuando era más fácil reír y llorar y la vida parecía no ser tan complicada. Los buenos y viejos tiempos no volverán, suelen decir…

Todavía sueño con posibles alternativas mientras cierro los ojos, pero mi tiempo ya pasó y todo es más fácil desde este sillón. Casi me duermo y noto mi cuerpo pesado y caliente hundirse en el asiento. Mañana desayunaré huevos, supongo… Todavía puedo llegar a ser como Clint Eastwood… Qué placer dejarse llevar por esta modorra dominguera… No, mejor como Jimi Hendrix… Dentro de un momento abro los ojos, de verdad… ¿Y si me convierto en un nuevo Guillermo el Conquistador?

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8 comments

  1. ¡Qué bien, Alex, que los dos dediquemos el fin de semana a este disco de Queen! Por cierto, en el vídeo que has puesto, aparece la imagen del single de “Teo Torriate”, con todos sus caracteres japoneses … Es verdad que es un tema singular, no canta Mercury, está compuesto por Roger Taylor y podría decirse que es autobiográfico, ¿no? Me ha gustado mucho cómo has recreado esta canción sobre los recuerdos de la infancia y la percepción que se tiene de la entrada en la etapa de madurez. Ya sabes que soy el fan número uno de esta sección. Un abrazo.

    1. Bueno, más que autobiográfico yo lo entiendo como la visión que tenía Roger de quedarse parado a verlas venir y darte cuenta de que la vida se te ha ido sin hacer nada… ‘Amodorrado’ como los domingos por la tarde en un sillón, de ahí el título, pero con las canciones, ya sabes, cada uno la interpreta como mejor le parece y, casi siempre, ni el autor tenía muy claro lo que quería decir jajjaja
      Te nombro presidente del club de fans de Los Habitantes de las Canciones jajjajaja
      Un abrazo!!!

  2. Es que Queen no sólo era Freddie Mercury.
    Estaba Brian May, que era fundamental, con sus solos de guitarra. Y con su voz, en Who lives forever?
    Y también estaba esa base ritmica.
    Roger Taylor ha compuestos conocidos temas. Y canta bien, es innegable.
    Hay que reconocerle el mérito por esta canción.

    1. Efectivamente Demiurgo, Queen eran tan mágicos porque supieron cederse sitio los unos a los otros, sin ir más lejos, Brian May podría haber sido un guitarra estrella en cualquier banda, pero quiso y supo ponerse al servicio de la banda y por eso, creo yo, hizo más grande Queen y al resto de miembros. Y el resto igual, asumiendo siempre el papel estelar de Freddie: en esa banda no cabían dos líderes!!
      Un saludo!!!

  3. Suena a broma, pero esta mañana me he puesto a cantar este tema tan hermoso, que has reinventado de maravilla. Seguro que recuerdas cómo nos quedamos cuando sonó en el hilo musical en aquel sitio de comida rápida absolutamente sin pretensiones de Londres . Fue como la prueba de que no somos especiales, sino lucidamente iguales a la mayoría de la gente

    1. Me acuerdo perfectamente Miguel. Recién llegados, cenando y empieza a sonar… Drowse!!! No nos lo creíamos: no pude tener mejor aterrizaje para mi primera vez en Londres jajjaja Y Britannia Row al lado, el encuentro con Colin Bass… Parecía cosa de magia!!
      “Lucidamente iguales a la mayoría de la gente”: ¡¡¡me ha encantado eso tío!!!
      Un abrazo!!!

  4. ¿Por qué será…? Yo puedo ser bastante más concreto: verano, por la tarde, en casa de Fer, reunidos alrededor del tocadiscos, la antigua casa sombría, calor fuera…

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