Los Habitantes de las Canciones IV: Smack my Bitch Up – The Prodigy

Nunca he sido muy bailongo, yo soy de los que hacen headbanging y air guitar y poco más. Mis entradas en las pistas de discotecas tenían que estar respaldadas por algún tema de Rock y, cuando no quedaba más remedio, me limitaba a contonearme de mala manera para disimular mi total incapacidad a la hora de seguir cualquier tipo de baile. Tampoco me ha gustado nunca especialmente la música electrónica, pero cuando en 1997 apareció The Fat of the Land, tercer trabajo de los británicos The Prodigy, y en las discotecas empezaron a poner Firestarter o Smack my Bitch Up, una especie de locura bailonga y desatada se apoderaba de nosotros y nos lanzábamos como locos a las pistas de baile. Cuando vi el video de Smack my Bitch Up, me quedé flipado: es una pasada y no digo más, para no revelar nada para quienes no lo hayan visto. Con este relato me salto un poco las normas pues no está basado exactamente en la letra de la canción, si no más bien en el vídeo, pero espero que os cause el mismo efecto. Ya me contaréis…

The Punk Rocker

Aún no he despertado del todo pero ya noto en la boca el sabor a vómito seco y la desagradable sensación de la sangre coagulada que pega mis labios. Algo en los dientes no está bien, uno o dos se mueven. Por no hablar de los múltiples dolores que se van desperezando en mi cuerpo a medida que el sueño se evapora. La punzante sinfonía pulsa notas por todo mi ser.

Lo más intenso es un taladro chirriante en la cabeza. Lógico tras veinte o treinta vodkas, quién sabe; además de un continuo trasiego de cigarrillos, muchos de ellos con algún añadido psicoactivo o psicoreactivo, que mierda importa…

A medida que me vuelvo en la cama, que huele a meados que apesta, los recuerdos de una pelea y varias caídas en pleno éxtasis nocturno, toman forma en dolores que se reparten por brazos y piernas, además de lo que debe ser una magulladura más que considerable a la altura de las costillas.

Me incorporo a duras penas. Debe ser muy tarde o muy temprano, pues las luces de la calle iluminan el cuarto de mala muerte donde me dejaron los muy hijoputas de mis compañeros de banda.

Ahora me asalta el recuerdo de vomitarle a uno de ellos encima. El muy imbécil se lo tomó a mal… Cosas del directo, hermano; como dijo Bon Scott: hay un largo camino hasta la cima del Rock and Roll…

También, ahí entre raya y raya, me recuerdo metiéndole mano a una jovencita tetona, buscándole la boca. Ella retorciéndose entre mis brazos, tratando de huir de mis amables atenciones babeantes. Joder, si eres groupie, es lo que hay, ¿no? ¡¡Niñata de mierda!!

Intento vestirme con los restos que quedaron de la noche. Hay una camiseta negra rota por varios sitios. Los vaqueros arrastran porquería de los baños de los peores garitos de la ciudad, apestan a inmundicia orgánica a medio digerir y a mierda digerida tan solo un poco más, pero no queda otra… El grupo me espera y el bajo no se va a tocar solo.

No hay muchas opciones para el desayuno: una raya de coca del tamaño de mi brazo para poder ponerme en marcha. Un puñado de aspirinas. Agua. Whisky. Más tarde comeré algo, si eso…

En la entrada del garito donde tocamos esta noche se aposta un maromo de dos metros, con extremidades que parecen palas de molino. Tiene un ojo morado y lo que parece una venda manchada de sangre alrededor de la cabeza… Otro flash: me veo encima de la espalda del bruto atizándole con una botella rota. Cuando me pone la vista encima, sonríe y habla por su pinganillo. Al momento aparece un policía a mi lado, otro detrás

– Queda detenida por agresión señorita.

Me dice el cabrón al oído mientras me estruja un pecho…

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17 comments

  1. Hostias!!!!!!!!!! ‘The Fat of the Land’ es una pasada de disco, bro. Me encanta que coincidamos tanto en gustos musicales, jaja. Lo tendo en cd original y no veas cómo suena todavía para tener 20 castañas, super fresco y actual. Se lo puse hace poco a mi sobrino (aprendiz de DJ, tiene 21 años) y flipaba, sobre todo con la estética punk de la banda y esos ritmos endemoniados. En fin… tempus fugit y nosotros ahora ya
    cuarentones, pardiez, jajajajajaja. Un abrazo, Alex 🙂

    1. Es el único disco de dance-techno o lo que sea que tengo, pero vaya pasote!!! En su día lo disfruté mucho, hoy ya no me lo suelo poner, más que nada porque no tengo el cuerpo para esos trotes jajjaja pero, como dices, sigue siendo un disco que tiene mucha tralla. Imagino que tu sobrino lo disfrutará al igual que nosotros hace 20 añazos… Cuarentones?? Yo estoy ya más cerca de los 50 que de los 40!!! jajjaja
      Un abrazo Fran!!!

  2. Yo tuve ese disco y me acuerdo que lo escuchaba, por la fuerza que tenía, pero e de reconocer que el vídeo me espanta, quizás porque desde que tengo una hija, no puedo ver ciertas imágenes y ciertos comportamientos machistas…con el relato me ha pasado algo parecido, de adulto y de padre lo veo todo diferente …pero como relato es bueno aunque no he podido terminar de leerlo,… saludos

    1. Pero el punto del relato y del video es precisamente como solemos adaptar nuestra visión al punto de vista masculino y, de repente, te sorprende que ciertas actitudes (las del video, es verdad, no pueden ser peores) se les atribuyen directamente a un sexo o a otro: en este caso estamos todo el tiempo pensando en que el prota es un hombre y, cuando descubrimos que en realidad es una chica nos quedamos flipados, conmigo lo consiguieron al menos…
      Y vuelvo a repetirlo, las escenas del video son tremendas por eso impacta.
      Saludos Vidal!!!

  3. ¡Qué pasada de vídeo! Creo que ya lo había visto y me parece que en una entrada anterior tuya, ¿puede ser? Me recuerda un poco a la peli Transpoitting pero a lo bestia; esa cámara subjetiva es alucinante, y con sorpresa final … Primero he visto el vídeo y luego he leído el relato, te ha quedado muy bien, Alex. He de reconocer que la canción es muy adecuada, aunque no sea mi tipo de música preferido, debe ser porque desde hace tiempo ya estoy establecido en la cincuentena … Un abrazo.

    1. Puede ser que lo subiera a alguna de tus entradas Raúl, es un video que me gustó mucho en su día y que sigo recuperando de cuando en cuando, es una pasada, tanto por lo truculento de las imágenes, como por el sorprendente final.
      Yo también reconozco que ya no me pondría a bailar esto en una pista (bueno, bailar no, más bien burraquear jajjaja), pero recién salido si que me ponían a tope.
      Gracias por tus elogios Raúl!!! Un abrazo!!!

    1. Bueno, tan clásica como la que yo propongo, son además del mismo disco y también fue de las que sonó mucho en las discos de la época. Ese disco es el único que tengo comprado de este estilo, y no me arrepiento, está realmente bien!!!
      Un abrazo hermano!!! Wassail!!!

  4. El vídeo es una pasada, en cuanto a lo musical y todo lo demás me suscribo a los anteriores comentarios. No son mi estilo, no está mal, pero nunca les prestaría más atención de la justa.
    También tengo una hija que es mi la niña de mis ojos, mismo sentir que Vidal.
    Soy cincuentón por lo que ya tampoco acepto ciertas actitudes (con c).
    Y el relato me sorprende porque todavía quede viva.
    Cosas de la edad, como diría Modestia Aparte.
    Una publicación muy amena Alejandro 😉
    Saludos Alex

    1. Esta claro que por aquí The Prodigy gustan, pero no nos matan jajjaja
      Yo también tengo una hija pequeña (4 añitos) a la que por supuesto adoro y también siento como vosotros, pero este video me gusta también porque nos hace ver que siempre miramos el mundo desde los ojos de los hombres y pocas veces desde la perspectiva femenina, en cierto sentido es una llamada de atención, aunque claro, también buscan llamar la atención por lo brutico que es…
      Muchas gracias Nostromo por tus palabras!!!
      Un saludo!!!

      1. Vaya sorpreson, no lo pude ver acabar, en el fondo supone una crítica al lado oscuro del rock, pero sigue con tus historias paralelas son originales y dicen mucho de tu talento, … saludos el próximo lo termino de leer

        1. ¿¿A que sorprende ese final?? Es verdad que el Rock siempre ha tenido un lado oscuro marcado por los excesos con las drogas y demás, pero también hay que reconocer que, muchas veces, el carácter atormentado de esos artistas y sus consecuentes creaciones han sido el principal atractivo de esta movida…
          Muchas gracias por tus elogios amigo!!!

  5. En 1997 estaba yo un mes cerca de Guilford y mientras todos dormían yo veía vídeos musicales sin parar.
    Había que aprovechar musicalmente el tiempo. Este fue el que mas me impactó. Daban miedo estos tíos.
    Un gran disco,The Fat of the Land.

    1. Desde luego, este video es impactante y el Fat of the Land un pedazo de disco… No sé si miedo o sorpresa o qué, pero desde luego no solían dejar indiferente.
      Saludos!!!

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