Los Habitantes de las Canciones III: 22 Acacia Avenue – Iron Maiden

Mi relación con Iron Maiden es muy especial: son una de mis bandas favoritas de toda la vida. Pero además, The Number of the Beast, el tercer disco de los británicos y el primero con Bruce al frente, es uno de mis trabajos favoritos de la Doncella. Para mí está lleno de canciones que me encantan y buenos y viejos recuerdos, como aquel que me sitúa escuchándolo por primera vez en mis walkman, un día nuboso, mientras paseaba por la abandonada estación de tren de mi pueblo… Todos los maidenmaníacos sabemos que este trabajo es un clásico entre clásicos y contiene algunas de las canciones emblema de la banda: The Number of the Beast, Run to the Hills, Hallowed Be Thy Name… Y entre las canciones que más me gustan de toda la historia de Iron Maiden está 22 Acacia Avenue, la segunda parte de Charlotte the Harlot, del primer disco. Una canción que me sigue pareciendo tan fantástica como la primera vez que la escuché y cuya letra me gustó siempre.

Charlotte

Como todas las noches, la luz roja estaba encendida. Ya era tarde y la pandilla de Cody volvía de tomar unas pintas en el pub. Como era habitual tomaron el rumbo ya conocido sin siquiera hablarlo, era jueves y las chicas estarían esperándoles. Tomarían el último trago en compañía.

Ninguno de ellos tenía trabajo fijo, lo habitual era que sacaran unas cuantas libras en curros de poca monta, aquí y allá, que desaparecían con más facilidad de lo que les hubiera gustado durante el fin de semana. Si alguno andaba corto de fondos, los demás solían echarle un cable y, de ese modo, a ninguno le faltaba una pinta o un cigarrillo que llevarse a la boca. Los días en que lograban algún extra o el padre de Boone se estiraba con un billete de 50 libras, era casi seguro que acabaran en el East End, en el 22 de Acacia Avenue. Por quince libras las chicas les hacían de todo. Ellas preferían a los jóvenes, no olían peor que los viejos, pero acababan antes e iban al grano.

Cody no lograba quitarse de la cabeza a Charlotte, una de las chicas del 22. Llevaba meses enganchado con ella, se la recomendó Logan, el gordo, mientras desayunaban pastel relleno de ternera y riñones en el Old Gray Inn, incluso le dijo que igual se lo hacía gratis si le decía que iba de su parte. Pero no, tuvo que pagar. Desde entonces no podía evitar pensar en ella una y otra vez, a sabiendas de que una puta no era el mejor partido. Rory y Zach le habían calado y se burlaban de él, pero Cody no era un tipo al que pudieran intimidar con facilidad. Su vida no había sido fácil y su actitud ante el mundo así lo delataba. En pocas palabras, si se había encoñado de una puta, eso es lo que había y mejor dejarlo estar.

De hecho, el resto de la pandilla no sabía que Cody había estado visitando a Charlotte (que en realidad se llamaba Heather, provenía de Surrey y jamás había pisado suelo francés) casi todas las semanas más de una vez. Al final, Charlotte también se había encaprichado de los ojos azules de Cody, de sus espesos rizos castaños y de sus modos un tanto despectivos.

Días antes de aquel jueves habían tenido una conversación seria, sin libras de por medio: Cody le espetó una serie de tópicos acerca del mal porvenir de la prostitución que Charlotte pareció escuchar por primera vez porque era Cody quien hablaba. “Piénsatelo”, terminó él, cerrando la puerta al salir del cuartucho de la pensión.

No había vuelto a verla desde aquel día e iba nervioso camino de Acacia Avenue. Cuando entró la buscó entre las parejas que abarrotaban el local. Estaba sola, fumando y lanzando el humo hacia el techo. No buscaba a nadie y no vio a Cody hasta que lo tuvo enfrente. Se levantó y fijo sus ojos verdes en los del hombre. Ya lo veía como un hombre, no como el chico que se acostó con ella por primera vez meses atrás. Le tendió la mano.

“Haz las maletas, te vienes conmigo”, dijo Cody.

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14 comments

  1. Alex! Me ha gustado tanto la entrada como la Canción! De hecho, me han dado unas ganas tremendas de ponerme toda la discografía de los Maiden! Un tema genial, tanto como su “antecesor”. No puedo decir nada más que The Number of the Beast fue una auténtica prueba de fuego para Bruce Dickinson (menudas partes vocales) y la superó con nota inmejorable!

    Un abrazo!

    Wassail!!!

    1. Yo vuelvo a ellos con regularidad, de vez en cuando me pongo alguno de los clásicos y también de los no tan clásicos… Me siguen gustando mucho. Desde luego Bruce echó el resto en este disco, que como digo es de mis favoritos del mundo mundial, y se consagró como el gran frontman que les lanzó a la fama. Y hay que ver que tío más curioso: historiador, campeón de esgrima, piloto de avión, cantante de Iron Maiden… Todo un personaje!!!
      Un abrazo!!! Wassail!!!

  2. Estupendo relato,que sin duda le contaré a mi hija Carlota…. espero que hayas disfrutado de lo lindo con tu hija en la playa, como yo lo he hecho con la mía saltando todas las olas….. saludos

      1. Hombre, Ammonia Avenue, otra avenida musical estupenda, me encanta esa canción, muchas gracias por dejarla por aquí!!! La serie esa que dices no sé cuál es, no soy muy de series la verdad…

    1. Siii, me lo he pasado genial con ella, la playa da mucho juego a los críos aunque yo acabé un poco quemado jejjeje
      Un abrazo Vidal!!!

  3. Todas las canciones de este disco están muy bien, ésta además tiene una letra interesante a la que has sabido sacar muy buen partido. Los jevis vais de tipos duros pero sois los más románticos del Mundo. A todos los que leáis a esta entrada, os aconsejo que os fijéis bien en la letra original de la canción o vayáis a internet, donde hay traducciones al español, ya veréis el irresistible giro romántico que ha dado Alex a esta historia. Un abrazo.

    1. Jajjaja llevas razón Raúl, mucha pose de duro y luego nos venimos abajo con cualquier baladita ñoña!!! Lo cierto es que ese tema de la prostituta ‘rescatada’ es bastante romántico y también un tanto machista, pero bueno, creo que bien tratado no debe ofender a nadie… o al menos eso espero.
      Me alegra que te haya parecido que le saqué partido, esto tampoco pretende ser más que un divertimento, pero se agradecen los elogios jejjeje
      Un abrazo!!!

  4. Pero qué buena Alex, me ha encantado! Esta sección de los habitantes de las canciones es la hostia!

    Respecto al disco, es tan grande, que nadie sin discusión acepta esta joya como quizá el mejor de la doncella y uno de los mejores de este género en general. Y sí lo es, es entre otras razones, porque además de los tres o cuatro hits, no tiene nada de relleno, todas increíbles. Esta 22 Acacia Avenue es un claro ejemplo.

    Abrazo

    1. Hey, me alegra mucho que te guste la sección porque modestamente creo que no es mala idea, sobre todo si quien escribiera tuviera talento jajjaja
      Llevas razón, al menos a mi me lo parece también: The Number no tiene ni un solo tema de relleno, para mí son todos imprescindibles y hacen del disco un clásico del género, que se agranda con los años.
      Abrazos Jake!!!

  5. Pedazo de entrada, compañero. Son mi banda favorita y el relato me ha encantado, qué crack! jeje. Me pasa como a ti, de vez en cuando recurro a ellos (desde los trece años, jaja) para reconciliarme con el mejor Heavy de todos los tiempos, no como ahora, que solo aparecen bandas que son copias de copias. Un abrazo, bro. Y enhorabuena de nuevo por el post.

    1. Muchas gracias por el apoyo Fran, como le decía a Jake, creo que no es mala idea lo de estos ‘habitantes’ (aunque esté mal que yo lo diga), lo malo es que sea yo quien la escriba con estos muñones literarios que tengo jajjaja
      Y en cuanto a nuestros queridos Maiden, pues poco más que añadir: son los más grandes del Metal y con los años crecen y crecen, su fórmula no prescribe!!!
      Un abrazo compañero!!!

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