Los habitantes de las canciones II: Highwayman – The Highwaymen

Escuché esta canción en un bar mientras me tomaba una cerveza, hará unos cuatro o cinco años, y desde entonces ha sonado cientos de veces en mis reproductores. Me enganchó a la primera, sin saber siquiera quien era su intérprete, aunque tampoco tardé mucho en enterarme de que eran The Highwaymen, una banda compuesta por cuatro leyendas del Country: Johnny Cash, Waylon Jennings, Kris Kristofferson y Willie Nelson. El tema se publicó como single de su primer disco juntos en 1985, nada menos, y se convirtió en un súper éxito en las listas Country. Como banda, los Highwaymen sacaron tres discos entre el 85 y el 95 y ofrecieron decenas de conciertos. Ya no se les podrá volver a ver juntos pues tanto Johnny Cash como Waylon Jennings abandonaron este mundo, aunque no sabemos si sus almas han tomado otras formas… Esta es mi libre y particular interpretación de ese gran éxito de los Highwaymen, espero que sea de vuestro agrado.

El bandolero

Ahora puedo recordar. Ahora veo el camino que el destino me trazó. El conocimiento ha llegado al aproximarme a Alnitak, en el cinturón de Orión. Ahora sé cuando nací y por qué viajo sin cesar…

Mi primer recuerdo es confuso y, a la vez, acertado. Fui un salteador de caminos. Mi espada conocía bien el sabor de la sangre y mis manos eran rápidas y certeras con las pistolas. Muchas doncellas perdieron su virtud a mi paso y muchos soldados sus vidas al intentar detenerme. Y al final lo consiguieron… Los muy bastardos me colgaron un lluvioso día de primavera en 1925, apenas tenía 20 años, recuerdo como el agua se deslizaba por mi rostro inerte, mis ojos quietos parecían llorar lágrimas que regaban la tierra a mis pies.

Luego hubo oscuridad, pero no muerte.

Nací otra vez con la marea. Fui marino. Y con el mar me comprometí. Navegué con mi goleta los mares del Caribe, del Cabo de Hornos a México y más allá, pero tampoco envejecí al timón de aquel velero. Durante una tormenta, una ráfaga de furioso viento me arrojó contra la vela mayor, las vergas se rompieron y caí al mar envuelto en ella. El frío del agua serenó mi espíritu y lo entregué sin batalla, al fin y al cabo supe ver la puerta que se abría ante mí. El barco me asesinó, dijeron más tarde.

Luego hubo confusión, pero no muerte.

Pasó tiempo. Mucho tiempo. Fui constructor de una presa sobre el río, ancho y profundo, allá donde acero y agua se encuentran, en un lugar llamado Boulder, en el salvaje Colorado. Resbalé y caí al vacío sobre la enorme construcción. El hormigón húmedo me acogió casi sin un chapoteo, me abrazó y me hundió en su seno, en un abrazo eterno. Quedé enterrado en esa gran tumba que no conoce otro sonido que el rumor lejano del discurrir del río. Y allí quedé, oculto a los ojos de los hombres. Muerto y, a la vez, vivo, siempre vivo, porque…

Luego hubo separación, pero no muerte.

Y pasó el tiempo. Mucho tiempo más. Ahora viajo en mi carguero interestelar a través de una brecha espacio-temporal. Y sé que cuando llegué al otro lado, más allá de Orión quizá, encontraré un lugar donde descansar mi espíritu si es que puedo. Y tal vez vuelva a convertirme en un salteador de caminos, en otro tiempo, en otro mundo. O puede que me transforme en una gota de lluvia, simple y pura. Pero sé que voy a permanecer y volveré a vivir una y otra vez porque…

Habrá oscuridad, pero no muerte.

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10 comments

  1. Muy bonito, Alex. Debe resultar muy cansado ir de reencarnación en reencarnación; en la literatura y el cine es habitual escuchar las quejas de los inmortales, casi siempre para desear su propia muerte o, como en este caso, convertirse en una gota de lluvia, aun así “habrá oscuridad, pero no muerte” … Es un tema excelente que, contado como tú lo has hecho, gana en intensidad y belleza. Junto con Merle Haggard y Hank Williams son los mejores representantes del outlaw country. Un abrazo.

    1. Siempre recordaré cuando fui al cine a ver por primera vez Los Inmortales (la de Sean Connery y Christopher Lambert): entre Escocia, Queen y la propia historia me quedé alucinado y encantado… A partir de ahí mi fascinación por el tema fue en aumento y perseguí relatos en los que la inmortalidad fuera protagonista: yo creo que esta canción terminó por engancharme debido a que trata el tema o al menos así lo interpreto yo, claro…
      Me he puesto al día con el Outlaw Country: no tenía ni idea de que existía, ya sabes que el Country no lo tengo muy trabajado. ¡¡Muchas gracias por los halagos y por la aportación!!
      Un abrazo!!

  2. Alex! No conocía este tema pero me lo pongo en los deberes! Al leer los titulares me vino a la cabeza inmediatamente otra canción con el mismo título pero que no es la que comentas, ni siquiera rockera… vamos, ni de mi metal habitual: Una de las obras maestras que inundan la embarcación del The Book of Secrets de Loreena McKennitt!

    https://www.youtube.com/watch?v=AqmOm81YZ6U

    Me consta que lo conoces, pero no pude evitar el mencionarlo! Conocí a Loreena llamando un día a SEUR desde el trabajo para gestionar una incidencia, y pusieron ese corte en la espera. Como es habitual, me hicieron esperar tanto que escuché el tema enterito! Cuando me atendieron pasé del asunto laboral y le pregunté a la operadora si sabía quien cantaba esa maravilla que tenían de hilo musical. Me dijo que no sabía, a lo que colgué sin decir ni gracias y volví a llamar, dije que quería poner una reclamación (porque sabía que tenía el minutaje de espera más elevado) para volver a escuchar la canción! Por cosas del destino, un compañero, que no entendía lo que estaba haciendo, me preguntó, le pasé el auricular, y me dijo quien era la que me tenía hechizado!!! jejeje! Perdona, que, como ya comentaste en anteriores episodios de otro blog, estoy haciendo una entrada paralela con mi comentario! Un abrazo! Wassail!!!

    1. ¡¡Que bueno Hermano!! A veces los hilos musicales nos deparan gratas sorpresas… A mi me pasó algo similar hace poco, pero fue que no era capaz de reconocer el tema que me tenían colocado (esta vez era el servicio técnico de HTC), aunque sabía que era de Alan Parsons: le pregunté a la operadora y, claro, no tenía ni idea de lo que sonaba mientras estamos en espera… Me devané los sesos y al final caí en que era un tema instrumental que se llama Pipeline del Ammonia Avenue…
      Conozco el The Book of Secrets de Loreena McKennitt, ya sabes que Fani era una incondicional de la canadiense y me convirtió a mí también, una maravilla: muchas gracias por aportarlo y dejar el enlace, es un tema impresionante.
      Un abrazo!!! Wassail!!!

  3. Anda que tardo en volver… He hecho los prometidos deberes. Soy sincero. A los 4 pistoleros protagonistas de la entrada no les tenía mucha simpatía. Les hubiese disparado a distancia a lo francotirador, pero he de reconocer que tras escuchar el tema, por lo menos me batía en un duelo al sol! Muy bueno, letra sólida, y un sonido sorprendente. Eso si… con la sonrisita final mientras el again and again… y el ver a los cuatreros a lo Monte Rushmore… Se lo perdono al recordar a los Immortal subidos en un Iceberg haciendo el Norskfjorden Papanatas!

    1. ¿¿A que la canción engancha?? Mira que yo no suelo escuchar Country, pero este tema me pilló bien pillado y eso que no lo asocio precisamente a una época feliz, más bien lo contrario, pero es que cada vez que lo oigo me tiro a degüello con él jajjaja
      Tengo que darte la razón en que el video es mu tremendo, pero supongo que al público americano esas vaciladas les gustan un montón… Lo de los Immortal y sus poses ridículas es para dedicarles una entrada aparte jajjaja Oye, no lo descarto…

    1. ¡¡Me alegra mucho que te haya gustado Fran!! Como he dicho en los comentarios anteriores, tampoco yo soy muy aficionado al Country, pero vaya, esta canción al margen de géneros, me gusta mucho…
      Un abrazo compañero!!!

  4. Me encantan las historias de viajes en el tiempo,y esta manera tuya me ha encantado…da para una aventura en plan cómico o tipo ministerios….la unión de esos genios tendría que ser la b/s…. saludos

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