La triste despedida de AC/DC

Bueno, cierto es que nadie ha anunciado que AC/DC vayan a dejar de tocar o se retiren de los escenarios, pero para mi, después de la última campanada, la gran banda australiana con la que tanto he disfrutado ya forman parte de la historia del Rock. Y me parece muy triste que se despidan como lo están haciendo, arrastrando su glorioso nombre por el fango, dejándonos a los seguidores con ese mal sabor de boca que queda al saber que, al final, todo se convierte en el sucio negocio, el mismo contra el que Bon Scott cantó con su desgarrada voz en los 70. Fue un largo camino hasta la cima del Rock and Roll y, como dice el refrán, más dura ha sido la caída desde la que estaban encumbrados.

La noticia venía sonando desde hace ya un tiempo. A Brian Johnson le falla la audición (normal tras los miles de conciertos y la edad) y abandonaba la gira en curso de AC/DC para no perder del todo el oído, según le aconsejaron sus médicos. Algo que veo perfectamente lógico y normal: si no se puede, no se puede y punto; se anuncia la disolución de la banda (que ya contaba con la baja del imprescindible Malcom Young), la interrupción de la gira, se devuelve la pasta de las entradas y los seguidores de AC/DC nos quedamos jodidos por no poder verlos, pero contentos por saber que su dignidad quedaba a salvo.

Pero que va, tenían que hacerlo, tenían que exprimir la vaca hasta el final y sacar hasta la última gota de amarga y fría leche para hacérnosla tragar, para clavarnos otro clavo en la particular cruz de quienes crecimos al son de Let There Be Rock o Girls Got Rythm, a quienes creímos que el Rock significaba algo más que negocio y dinero. Nada de eso señoras y señores. Puede que al principio el Rock fuera, además de una manera de tocar, un estilo de vida, una actitud, un sentir cuasi filosófico…, pero queda demostrado una y otra vez en estos aciagos días para nuestra música favorita que casi todo es pose, que más vale una cazadora de cuero que un buen riff, que es más deseable ‘aparentar’ que ‘ser’, que se prefiere lucir rockero que escuchar Rock.

Quizá por eso la época de Bon Scott, símbolo de una era dorada, no resiste comparación con lo que llegó después de los 80. Cuando Bon, el Rock and Roll se salía de las carpetas de los vinilos, traspasaba tus oídos y te llegaba al corazón, te hacía sentir rebelde y te apoyaba cuando gritabas de rabia y frustración. Hoy se maquina en los despachos, se pacta con los grandes emporios de la moda y se encauza por caminos cómodos y transitados para que no se salga de madre. Por eso todavía no me he comprado, ni he escuchado lo último de AC/DC.

Pillé la entrada para verlos en Sevilla el próximo mayo no demasiado convencido por la ausencia de Malcom Young y Phil Rudd, pero bueno, iba a ir con mis amigos, lo cual ya es suficiente fiesta, y tampoco era cuestión de ponerse tiquismiquis; al fin y al cabo, ya los he visto en directo otras veces y la ausencia del hermanísimo puede parecer para algunos cosa de poco a simple vista. Pero por donde ya no paso es por lo de sustituir a Brian por Axl Rose. Con todos mis respetos para otra de los grandes nombres del Rock and Roll, porque tan poco me gusta que se mezcle de esta manera torticera a AC/DC con Guns N’Roses como viceversa, ni unos ni otros merecen esa puntilla. 

Que se hicieran unas jam entre ellos, que se juntaran para echar un bolo compartido, que se versioneen si les apetece… Todo eso me parece de puta madre y más, pero tratar de encajar a Axl con lo poco que queda de AC/DC para hacer caja, no, por ahí no paso. Mi entrada está a la venta. No descarto acercarme hasta Sevilla el día del concierto para ver a mis amigos, echarme unas birras con ellos y disfrutar del ambiente, pero meterme a escuchar el concierto de la banda tributo más cara del mundo no entra en mis planes.

Por cierto, Brian Johnson ha declarado que su dolencia auditiva no le impedirá seguir grabando en estudio para AC/DC, pero ¿es realmente necesario seguir cavando una tumba ya tan profunda? Para mi gusto, después del For Those About to Rock, no han hecho ningún disco destacable (¿hace falta comparar el Powerage con el Fly on the Wall?), y sin Malcom en la nave la cosa pinta definitivamente mal, así que ¿por qué no dar por terminada una carrera ya larga y retirarse con dignidad? 

Angus, los cañones ya sonaron hace tiempo, por favor, cuelga el uniforme y disfruta de un merecido retiro. De verdad que os lo habéis ganado.
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16 comments

  1. Pues lo has descrito de maravilla. Precisamente ayer, no se si por añoranza o por el bombradeo en los medios del culebrón Axl/DC ayer me puse Let There be rock, The Movie. Que gozada ver a Bon Scoot y que diferenca de ese escenario a los mastodonticos montajes que llevan en los últimos años.
    Pero aunque no esté de acuerdo con la manera de actuar de la banda, hay que reconocer que hay mucho dinero de por medio. Contratos que cumplir y mucha gente detrás de todo para que eso se lleve a cabo. No se si será decisión de la propia banda, de los promotores o que, pero si no es asi me parece bochornoso llegar a este punto cuando es evidente que por dinero no será y por demostrar algo tampoco.
    Como dices y alguna vez lo hemos comentado Trás For those About to rock no han sacado un disco redondo. Es más no he vuelto a comprar ningún disco después de ese y yo tampoco he escuchado su último disco. Curiosamente es a partir de ese álbum que el nombre de la banda crece hasta niveles estratosféricos.
    Y llegados a este momento toca hacer un lisatdo de nuestros discos favoritos de AC/DC.
    If you want blood you´ve got it. Imprescindible.
    Back in Black. Esencial.
    Let there be rock. Simplemete brutal. Que sonido por el amor de Dios.
    Sorprenderá a propios y extraños que no cite Highway to hell, pero siempre he creido que ese disco está sobrevalorado, a otros les pasara con Back in Black. A pesar de ello Highway to hell contiene dos de mi canciones favoritas de los australianos, Girls got rythm y Touch too much.

    Saludos.

    P.D- MENUDO PASOTE LO DE RAÚL. ¡¡¡QUE TENEMOS UN COLEGA FAMOSO!!!

  2. Bueno antes de nada, lo de Raúl ha sido de traca, una pasada, menudo espaldarazo para La Guitarra de las Musas y lo que me alegro por ver como su buen trabajo ha sido recompensado… Ahora, que me he animado y el año que viene igual le hago la competencia jejjeje
    Y en cuanto a lo de AC/DC, pues te doy la razón en que habiendo tanta pasta de por medio también entiendo que sea muy difícil parar la rueda, pero joder, no por eso me fastidia menos; además de que, pues eso, ¿qué les puede quedar por demostrar? Aunque está claro que ganar, todavía se pueden embolsar unos cuantos millones más… En fin…
    Mis favoritos de AC/DC están todos entre los de Bon y me resulta muy difícil escoger tres, pero vamos allá:
    Let There Be Rock. Como tu dices tiene un sonido brutal y algunos de sus mejores temas como Whole Lotta Rosie.
    Dirty Deeds Done Dirt Cheap. Un trallazo de Hard Rock inimitable.
    Higway to Hell: fue mi primer disco de ellos y le tengo un cariño especial, además de que me lo sé de memoria.
    Creo que ya lo habíamos hablado, pero a mi me pasa lo que a ti con el Higway con el Back in Black, que también me parece un discazo.
    Saludos Salva!!!

  3. No puedo estar más de acuerdo con la reflexión que haces sobre el asunto AC/DC. También con Salva, porque con grupos como éste los intereses deben ser enormes y, claro, hay que explotar el asunto sea como sea; no obstante ellos son también bastante culpables, sobre todo quien tenga los derechos del nombre del grupo. Es algo que sucede a menudo con estos dinosaurios del rock; me acuerdo que, en su día, Chris Square tenía los derechos sobre el nombre del grupo mientras el resto de miembros de Yes decidieron unirse y seguir tocando todo el repertorio de Yes, aunque lo hacían con otro nombre (Anderson, Bruford, Wakeman and Howe). A ver si ahora empiezan a hacer más cambios en AC/DC y al final se convierte en lo que dices, una banda tributo pero con el nombre original. Los magnates de las discográficas no deberían ser tan ambiciosos y los músicos también deberían saber cuándo parar. Cuando hace dos años vi a Jethro Tull me llevé una sensación un tanto agridulce; el concierto estuvo bien pero ya no era el Ian Anderson que yo tenía idealizado, estaba mayor, gastado, sin la fuerza característica de sus años de juventud. En cuanto a lo del premio, os agradezco muchísimo a Salva y a ti vuestro apoyo entusiasta y sincero; como he comentado en la entrada que acabo de publicar, La Guitarra de las Musas es ya un lugar de encuentro, un sitio donde charlar de música (algo de lo que ya se han dado cuenta algunos compañeros que se incorporan últimamente), ese es su punto fuerte y, afortunadamente, el jurado lo ha sabido ver y valorar. El año que viene no me puedo presentar, son normas del jurado; te animo a que lo hagas, Alex, es una bonita experiencia. Muchas gracias a ambos y un abrazo muy fuerte.

  4. Alex, ya sabes que AC/DC es mi banda de referencia. No puedo estar más de acuerdo en lo que dices. No entiendo porque no suspenden la gira y punto. No sé si será por dinero o por no quedar mal con la gente que compró su entrada. El caso es que creo que han elegido a Axl porque, ya puestos, prefieren a alguien conocido para que la gente no se queje. ¡Absurdo! Pero lo que menos entiendo es la decisión de Axl justo ahora que su banda se vuelve a reunir después de tantos años. Es como si reconociese que los australianos son mejores.
    En fin, ya tenía los billetes del Ave y plan con amigos así que iré a ver que surge de todo esto. Aunque mucho no espero.

  5. Hombre, pues mejor eso de que el año que viene no te puedas presentar, así no nos hacemos la competencia y además así tengo una oportunidad jejejeje
    Los 'mangantes' de las discográficas se cargaron la industria del disco por no querer admitir que su negocio cambiaba mientras ellos pensaban que la gente iba a seguir comprando cd's al precio que les diera la gana a sus señorías y, al ritmo que van, acabarán cargándose también la alternativa de la música en directo tratando de vender cualquier cosa, como en este caso. Por supuesto, no se libran del cargo de expoliadores de su propia firma, como bien dices, que no saben (o no quieren saber) cuando parar, pasando de la dignidad al ridículo en un plis-plas… Es un tema que da para mucho, la verdad.
    Un saludo

  6. Desde luego, lo que están haciendo Axl, Slash y Duff también es digno de atención: después de mil broncas y desencuentros vuelven para hacer caja cuando están ya para sopitas y buen vino… ¡¡Y ahora va Axl y se sube al carro de AC/DC!! Es de traca. Yo que los demás Guns lo mandaba a la mierda y pasaba de reencuentros y tonterías. Axl va a ser capaz de cargarse dos bandas clásicas de un plumazo. ¡¡¡Arrepentíoooos!!! ¡¡¡El fin de los tiempos ha llegado!!!
    Pues tío, todo sea que no logre vender mi entrada (¿quién las va a querer ya??) y nos veamos en Sevilla.
    Abrazos

  7. La verdad que aunque no soy un gran seguidor, me duele que se hagan estos experimentos sonoros, hubiese dado lo que fuese por que esta gran banda hubiesen venido aquí pero con dignidad y no con un Axel que en el ultimo concierto en Zaragoza apareció con dos horas de retraso….por cierto me voy a ir a rescatar mis viejas cintas donde guardo esa joya sonora Let There Be Rock
    saludos y espero tus recuerdos radiofónicos

  8. perdona he escrito mal el nombre del susodicho Axl Rose,….quizás me he dejado llevar por el recuerdo del desodorante, ya ves que algo huele ha podrido en este asunto y hay que enmascararlo a toda costa….

  9. Jajjaja muy bien traído eso del desodorante Vidal!!! Que cierto es que aquí hay mucho que ventilar o enmascarar…
    Los Guns siempre fueron muy déspotas con su público cuando estuvieron en la cima: fueron Rock Stars hasta el final, lo malo es que ahora quieren hacer lo mismo y ya no pueden, lógico…
    El Let There Be Rock es eso, una joya sonora, ¡¡que lo disfrutes!!
    Y a ver si me paso por la emisora y rescato unos cuantos recuerdos, sí, yo también tengo ganas Vidal.
    Saludos

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