Killer Riffs

Una parte esencial del Rock es la guitarra eléctrica, de eso no hay duda. Quizá sea el instrumento estrella, el que concede personalidad e identidad al Rock y su idioma son los riffs. Un riff, según la wiki, “es una frase que se repite a menudo, normalmente ejecutada por la sección de acompañamiento. Así al término riff se le puede llamar como una frase musical, distinguible y que se repita a lo largo de la pieza, diferenciándose del solo, que es donde el artista explora sus habilidades, por lo cual no se repite durante la canción”. O sea, es esa parte absolutamente reconocible y distintiva por la que muchas veces identificamos una canción y que se nos instala de manera obsesiva en los circuitos en algunas ocasiones. Ejemplos perfectos de riffs que conoce medio mundo serían el de Smoke on the Water de Deep Purple o el de Sunshine of Your Love de Cream.

Y como me encantan estas listas de ‘favoritos’, hoy me voy a dedicar a los ‘killer riffs‘, a los riffs matadores sobre los que se ha cimentado el Rock. Es muy difícil entresacar de entre miles y miles de canciones tan sólo unas pocas con riffs matadores, pero en esta ocasión, y guiándome únicamente por mis preferencias personales, voy a destacar algunas que me parecen especialmente memorables por esos riffs que las adornan o que incluso, en alguna de ellas, las han convertido en buque insignia de la banda que las creó.

Emerald – Thin Lizzy

La banda del genial Phil Lynnot nos dejó algunos de los mejores riffs de la historia, pero a mí el de Emerald me parece especialmente memorable. Scott Gorham se luce con un riff central largo y melódico con un aire (o al menos a mí me lo parece) a la música de los nativos norteamericanos. Qué elegancia señores.

Heaven and Hell – Black Sabbath

Toni Iommy es uno de los músicos que mejores riffs nos ha dejado a lo largo de su larga carrera al frente de las labores guitarrísticas de Black Sabbath. Dudaba entre muchas de sus creaciones (Paranoid, Iron Man, Children of the Grave, Voodoo…), pero me he decantado por la maravillosa Heaven and Hell por esa cadencia lenta y pesada que nos demuestra que un gran riff no tiene por que ser un trallazo espídico.

The Trooper – Iron Maiden

Los reyes de las cabalgadas metaleras son, sin ninguna duda, Dave Murray y Adrian Smith. Los hachas de Iron Maiden son especialistas en crear riffs dotados de un ritmo peculiar que recuerda inevitablemente a un caballo al galope, como es el caso de este Trooper: una canción que nos lleva al galope por los campos de batalla de la guerra de Crimea.

Freewheel Burning – Judas Priest

En este caso, otra pareja mítica como son K.K. Downing y Glenn Tipton, nos demuestran cómo crear una batería de riffs a una velocidad endiablada, una sucesión de trallazos en los que las guitarras dobladas marca de la casa, combinadas con el vozarrón de Rob, nos suben las pulsaciones a todo meter. No lo vuelvo a decir: podría haber escogido casi cualquier otra de los Judas, pero con las listas se trata de quedarte con una y, hoy, me quedo con Freewheel Burning.

747 Strangers in the Night – Saxon

Los riffs de Strangers in the Night son de lo mejor que los metaleros Saxon nos legaron. De hecho es una de mis canciones favoritas, de esas que no me canso de escuchar desde hace 30 años o cosa así. Una historia de accidentes aéreos magistralmente condensada en unos riffs majestuosos a cargo de Graham Oliver y Paul Quinn y con una calidad a la que pocas bandas pudieron acceder en la cresta de la ola de la NWOBHM.

Burn – Deep Purple

Otro grande el riff: el Señor de Negro, el gran Ritchie Backmore, ¿cuántos riffs emblemáticos habrán salido de esas manos? De entre todos, y obviando el obvio, me quedo hoy con ese tremendo y energético Burn, donde melodía y velocidad se unen para quemarnos los circuitos. Magnífico riff.

Tom Sawyer – Rush

Al principio decía que un riff puede convertirse en el emblema de una banda y con Tom Sawyer y Rush tenemos el ejemplo perfecto: todos los seguidores de los enormes canadienses saltamos a una cuando Alex Lifeson se arranca con ese espectacular riff. ¡Y cómo evoluciona a medida que la canción avanza!: toda una lección de cómo hacer una colección de riffs magistrales.

Disposable Heroes – Metallica

Una descarga espectacular con la que James Hetfield se luce de principio a fin en este temazo. De nuevo una lección de cómo crear un riff tras otro para dejar sin resuello al oyente, no digamos ya al ‘concertante’, que puede acabar con una vertebra dislocada por el intenso headbanging. Puñetazo.

Thela Hun Ginjeet – King Crimson

¿Y qué pasa cuando al bajista de la banda le da por sacarse un de la manga un pedazo de riff? Pues puede pasar que nos encontremos con un temazo como Thela Hun Ginjeet como este que Tony Levin nos regalaba en el fantástico Discipline de King Crimson.

Dirty Deeds Done Dirt Cheap – AC/DC

Dejo para el final a otro de los reyes del riff, el hermano en la sombra, el que siempre estaba detrás, maquinando tremendas diabluras con su guitarra para mayor gloria de una de las mejores bandas de Rock del mundo. Estoy hablando, cómo no, de Malcom Young: una auténtica máquina de hacer riffs. Como no podía ser de otra forma, me quedo con la época dorada de AC/DC, cuando Bon Scott aún vivía.

10 hermosos riffs 10, señores y señoras. Disfrútenlos y añadan cuantos gusten…

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9 comments

  1. No suele haber temas malos de rock con buenos riffs, es más, lo habitual es lo contrario, es decir, que muchos de los grandes temas del rock tienen también un riff de esos que no se olvidan, como si fuera su código de barras. A todos nos gusta recordar las canciones, cantarlas (o al menos tararearlas) y para eso los riffs son como los estribillos, pegadizos y estimulantes. Muy buenos todos los que has puesto, me gustan especialmente los de Thin Lizzy, Black Sabath y Iron Maiden. Añado a la lista alguno más: “You Really Got Me” (The Kinks), “Cocaine” (JJ Cale), “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin), “All Your Love” (Otis Rush), “Spirit in the Sky” (Norman Greenbaum), “Back in Black” (AC/DC), “Day Tripper” (The Beatles), “Hocus Pocus” (Focus) o “Dust My Broom” (Elmore James), protagonista de mi entrada de hoy. Aunque la lista podría ser interminable … Un abrazo, Alex.

    1. Totalmente de acuerdo: la lista de buenas canciones con killer riffs sería interminable y cada uno, además, tendremos nuestros favoritos. Me fastidió no haber metido en esta lista ninguna de Led Zeppelin, así que me gusta especialmente que te hayas acordado de Whole Lotta Love; yo quizá me hubiera decantado por Inmigrant Song que es una de mis canciones favoritas de los Zep y que tiene también un riff brutal.
      Todas las que has puesto me gustan, la única que no conocía era Dust My Broom, que también tiene un riff buenísimo, puro Rock and Roll… En definitiva, podríamos estar acordándonos de buenos riffs hasta el infinito y más allá, que diría mi hija 😉
      ¡¡Muchas gracias por tus aportes Raúl!!
      Un abrazo!!!

  2. Riff debería ser sinónimo de Canción. Si! Los solos están genial, causan envidia, discusión, pero lo que se te queda es esa maldita melodía, o lo que en ocasiones es el mismo acorde marcando un ritmo a base de palm mutes. En mi época con el grupo muchos “entendidos” venían a decirme que si, que estaba muy bien, pero que porqué sólo metía dos Solos en todo el disco… Habilidad aparte, a mí lo que me gustaba y me gusta es crear Riffs porque era lo que realmente me hacía engancharme a tantos y tantos temas. Tu lista está genial! Haría el clásico juego de añadir… y qué demonios! Alguno pondré! Los Vader tienen los Solos más repetitivos del mundo pero una colección de Riffs inconmensurables como el de What Colour is your Blood?… o los varios, tenebrosos y geniales de When Darkness comes… El central de Angel of Death de Slayer… El principal de Raining Blood, el primero de Postmortem… en definitiva, todo el Reign in Blood de Slayer, por no decir tres cuartos de los mismo con el Master of Puppets, la intro de Rapture o Maze of Torment de Morbid Angel… No sé para qué empecé!!! Un abrazo! Wassail!!!

  3. Es cierto, al final lo que te queda de una canción es el riff, me acuerdo de solos memorables, claro que sí, pero sobre todo me vienen a la cabeza riffs que tarareo o ‘guitarreo’ cuando quiero recuperar tal o cual tema. Buufff, el Reing in Blood y el Master of Puppets son una lección magistral de cómo crear riffs, esos dos discos tendrán sus buenos solos, pero lo que te queda son los riffs machacando en la mente una y otra vez.
    Esto de las listas de este tipo es lo que tiene, es empezar y no para de querer añadir uno tras otro jejjeje
    Muchas gracias por tus aportes hermano!!! Un abrazo!!! Wassail!!!

  4. Tremendos los Morbid Angel!!! Aún conservo una camiseta de ellos que me compré en las Ramblas bastante antes de conocerte, fíjate si hace años jajjaja

  5. Muy buena Alex, me has animado la mañana.
    Hay cientos, sin ser exagerados, que podrían entrar en una supuesta lista. De la tuya me quedo con The Trooper y Burn.
    Para mí el solo-riffs- guitarreo por antonomasia, la canción de las canciones, es Stairway to Heaven, que creo que nadie a nombrado y me parece un sacrilegio 😉
    Otra por la que votaría es por Iron Man de los Black.
    Abrazo

    1. Pues efectivamente, dos grandes riffs los que citas, hay cientos, como bien dices, merecedores de entrar en una lista de este tipo, pero lo divertido de esto es limitarse y elegir unos pocos… porque hoy es hoy, seguramente mañana los cambiaría casi todos y pondría otros tantos igual de buenos o mejores…
      Un abrazo!!!

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