El equipaje abandonado de Nick Mason

Siempre fue el más discreto, el que menos atención mediática mereció, el tímido, allí detrás, en su batería; sin embargo es el único miembro de Pink Floyd que puede decir que ha participado en todas y cada una de las grabaciones oficiales de la banda. Y ahora reclama su punto de atención. Primero por una sorprendente y exquisita gira que está realizando por Europa con una banda llamada Nick Mason’s Saucerful of Secrets, rescatando clásicos de la discografía temprana de Pink Floyd que tanto David como Roger se han empeñado en obviar en sus respectivos y repetidos tours; y segundo por la reedición de su discografía en solitario, una mella en mi personal colección de Pink Floyd que ya he solucionado gracias a este atractivo (y barato, al menos en CD) cofre con los tres discos que Nick ha publicado sin sus compañeros de banda.

La caja se llama ‬⁨Unattended Luggage y contiene los discos Fictitious SportsProfiles y la banda sonora White of the Eye. “Estas grabaciones tienen un lugar muy especial para mí en mi vida musical”, dijo Mason en un comunicado. “Fictitious Sports se desarrolló inicialmente al trabajar con Mike Mantler, Carla Bley y Robert Wyatt en un par de sus proyectos, y se benefició enormemente de un equipo de grandes músicos que me presentaron en Grog Kill Studios en Woodstock. Profiles y White of the Eye fueron una extensión de mi trabajo con Rick Fenn en algunas bandas sonoras de publicidad y cortometrajes, que luego se convirtieron en algo más”.

Fictitious Sports es el primer disco en solitario de Mason y vio la luz allá por 1981, aunque en realidad todas las canciones son de Carla Bley y gran parte de la atmósfera, producción y sonido del disco (incluida la voz solista en la mayoría de los temas) se deben al ex-Soft Machine y compañero de andanzas de los primeros Floyd, Robert Wyatt, un personaje imprescindible dentro del Rock Progresivo con una voz tan personal y cautivadora como la de Lou Reed o Leonard Cohen. Precisamente la presencia de Wyatt en este disco quizá sea lo más atractivo y su mejor baza a la hora de juzgarlo. Lo cierto es que la aparición de Nick Mason es meramente nominal, aunque, por supuesto, ponga su batería al servicio del proyecto, y las remembranzas a Pink Floyd son nulas por completo: no hay nada en este trabajo que suene o recuerde a la mítica banda (también porque Nick, en realidad, aporta bien poco o nada a las composiciones), probablemente sea lo más alejado al sonido Pink Floyd que ha firmado un miembro en solitario de la banda y, por otra parte, merece la pena escucharlo aunque solo sea por darse el lujo de meterse entre pecho y espalda un material de alta calidad musical con las firmas, nada más y nada menos, que de Carla Bley y Robert Wyatt.

El siguiente disco, Profiles de 1985, ya es otro cantar. Muy influenciado por la producción y los sonidos ochenteros, es una colaboración entre Nick Mason y Rick Fenn, de Ten CC, básicamente instrumental, excepto por dos canciones: Lie for a Lie, en la que cantan David Gilmour y Maggie Reilly (el año anterior tuvo su gran momento de gloria con Moonlight Shadow), e Israel, en la que pone la voz Danny Peyronel, que por entonces militaba en los míticos UFO. Por cierto, que también cuenta con la colaboración del omnipresente Mel Collins en el saxo. El disco está bastante bien y en éste si que es algo más reconocible la herencia floydiana de Nick, tanto en las atmósferas progresivas como en ciertas tendencias sonoras muy propias de Pink Floyd. Sin ser ninguna maravilla, destaca, sobre todo, si se le compara con grabaciones de otros músicos, con un pasado igual de glorioso que el de Nick, que por entonces andaban enfangados en proyectos que se estrellaron por abusar de la falsa ‘modernidad’ ochentera, como se pudo comprobar a la postre.

El último disco del cofre, White of the Eye, se enmarca de nuevo entre las colaboraciones entre Mason y Fenn, quienes durante un tiempo unieron fuerzas para realizar diversos experimentos musicales con resultados algo desiguales. En este caso, este trabajo es la banda sonora de la película de suspense británica homónima de 1987, cuya principal virtud es, no esta banda sonora por sí misma, sino que el autor de la misma sea Nick Mason, batería de Pink Floyd, con lo cual queda dicho casi todo. Para mi gusto el trabajo más flojo de estos tres discos; no por nada llevaba 20 años sin ser reeditado y es la primera vez que ve la luz en formato CD.

En conclusión, este Unattended Luggage es una excelente oportunidad para rescatar la discografía del miembro de Pink Floyd que menos ha destacado en solitario y redescubrir su particular visión de la música, algo que ayuda a comprender cuál fue su aportación a la enorme banda en la que nació y se desarrolló como músico. 

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3 comments

  1. Cuando vi tu entrada pensé: ¡qué casualidad!, ya que hace un par de días acababa de comprar su libro “Dentro de Pink Floyd. El largo y extraño viaje hacia el éxito de un grupo mítico” que, desde hace tiempo, quería leer (me imagino que tu ya lo habrás hecho y lo conocerás de sobra). Después, según iba leyendo, vi aparecer a Maggie Reilly y el tema “Moonlight Shadow”, precisamente en el que estaba trabajando para un futura entrada cuando vi tu post. He de decir que no conozco los discos de Mason, pero voy a tratar de escucharlos, sobre todo “Nick Mason’s Fictitious Sports”, porque Robert Wyatt es un gran aval, coincido contigo en la valoración que haces de él; tiene un disco buenísmo: “Rock Bottom”. Un abrazo, Alex.

    1. Si, leí hace tiempo el libro de Nick y lo disfruté un montón: totalmente recomendable. También lo tengo en la edición inglesa con un montón de fotos y documentos chulos que me regaló mi hermana por mi cumple del año pasado.
      Estos días me ha pasado una cosa curiosa: mi hija escuchó de casualidad la canción A Lie for a Lie (la que cantan David Gilmour y Maggie Reilly) mientras preparaba la entrada y ahora la pide continuamente, ¡¡¡le encanta!!!
      Sin duda, el disco que más merece la pena de estos tres es el Fictitious Sports, y sobre todo por la presencia de Wyatt (grandísimo el Rock Bottom), pero tampoco está mal el Profiles; sin duda el menos recomendable el de la BSO de White of the Eye.
      Un abrazo!!!

  2. Sin duda. La sombra de la luna de Mike Oldfied debio dejar huella sonora,hasta en esta mitad de Pink Floyd, que nos presentas, con ritmos tambien de calipso, que lo hacen bailable… Que les esta pasando.
    El primero me ha gustado también y ami si que me suena un poco a Pink Floyd, el tercero no lo he podido abrir per lo busco. Un saludo y intentare ponerle al tanden Gilmour Relly a mi hija a ver si abrimos el abanico sonoro…. Saludos

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