El alma visual de Wish You Were Here

Esta semana hemos celebrado los 40 años de existencia de uno de los mejores discos de Rock de la historia: Wish You Were Here de Pink Floyd. De hecho, para mí, como digo cada vez que tengo oportunidad, es el mejor disco que se ha hecho nunca; una opinión que, lejos de variar, se reafirma siempre que escucho ese maravilloso material. Una experiencia sonora de apenas 45 minutos que una y otra vez logra emocionarme desde sus primeros y etéreos sonidos, hasta la última nota de los teclados de Rick. Y como acerca de la música de WYWH existe mucha información, hoy voy a centrarme más que nada en el aspecto visual de este trabajo.
 

Según cuenta Storm Thorgerson en su libro Mind Over Matter, cuando le presentó a los chicos de Pink  Floyd los diversos bocetos para la portada y material visual de The Dark Side  of the Moon, se decepcionó bastante pues eligieron, casi sin mirar los demás trabajos, el archiconocido prisma, despreciando los demás diseños, para volverse de inmediato al estudio a seguir con su música. Dos años después, tras el enorme éxito de Dark Side, las cosas habían cambiado en el seno de la banda: todo era más tenso y los equilibrios se habían vuelto también más delicados. Por eso, a la hora de elegir el material visual para el nuevo disco, esta vez sí que le dieron la satisfacción a los chicos de Hipgnosis de pensárselo muy bien…

A lo largo de esta última semana, en varios informativos de televisión se han hecho eco del aniversario del WYWH, y, al menos en el reportaje que yo vi de TVE, hablaban de que este disco es un canto a la amistad (en referencia a Syd, claro) y eso no es exacto: es más bien un lamento por la ‘ausencia’ en muchos y variados aspectos. 
Portada original
Llegados a este punto, tengo que hacer un inciso acerca de la presencia de Syd en los estudios de Abbey Road (rapado, ido, con sobrepeso), mientras se mezclaba precisamente el epitafio de su estrellato. Los cuatro componentes de Pink Floyd quedaron conmocionados al verlo en aquel estado después de seis años sin contacto alguno con él. Pero pensemos en la enorme fama y trascendencia que The Dark Side había…, mejor dicho, ‘estaba’ teniendo y en lo que significaba un nuevo disco de Pink Floyd. Para mí que alguien, muy listo, puso allí a Syd a propósito. Estoy convencido de que, de haberlo sabido, tanto Roger como David (tipos íntegros y sensibles) no hubieran consentido que se utilizara a Syd como un reclamo y/o un acicate a su creatividad, pero con su presencia allí la leyenda se redondeaba de una manera que, personalmente a día de hoy, se me antoja demasiado perfecta. Igual es que con los años me estoy volviendo demasiado conspiranoico, pero cuanto más pienso en ello, más artificial me parece que Syd apareciera por aquellos estudios sin más ni más… 
 
Syd en los estudios de Abbey Road en 1975
En cualquier caso, WYWH se articula sobre la ausencia de Syd. O más bien sobre las múltiples ausencias que el abandono de Syd provocó en los miembros de Pink Floyd, y todo ello quedó bien patente en el material visual que elaboraron los chicos de Storm Thorgerson a partir, eso sí, de las indicaciones precisas de una banda que, en aquellos momentos, aún no eran conscientes de su propia enormidad.
 
Ningún otro disco de Pink Floyd tendría una presentación tan elaborada y sincronizada con el contenido musical y el concepto lírico como WYWH; sin ir más lejos, el propio Thorgerson escogió el título del disco y lo dotó de un concepto visual acorde con el concepto musical, según él mismo declaró “mi trabajo, según yo lo veo, es inventar una imagen relacionada con la música”.
 
Storm Thorgerson con algunas de sus portadas
Storm recuerda haber analizado al detalle las letras de Waters mientras los acompañaba de gira por Estados Unidos (un tour que interrumpiría en más de un mes la grabación de Wish You Were Here), y en su libro The Work of Hipgnosis: Walk Away Renee escribe que “parecían tener que ver con una presencia incumplida en general, más que con la particular visión de Syd al respecto, y no cabe duda de que él era muy peculiar en su forma de desaparecer. La idea de la presencia escamoteada, de la forma en que la gente finge estar presente mientras en realidad tiene la cabeza en otra parte, y los dispositivos y motivaciones que la gente emplea psicológicamente para suprimir la fuerza plena de su presencia, finalmente se reducía a un único tema: la ausencia, la ausencia de una persona, la ausencia de sentimientos”. Algo que ya el propio título del álbum adelanta con una fuerte evocación.
 
Cuando Storm presentó a la banda su proyecto final, todos aplaudieron.
 
El vinilo original, a propuesta de Thorgerson llegó a las tiendas envuelto en un bolsa de plástico negro que ocultaba el contenido, la portada estaba “ausente”. En algunas ediciones, para hacerlas más reconocibles en las tiendas de discos, se incluyó una pegatina con un logo que representaba un apretón de dos manos mecánicas: un gesto en muchas ocasiones carente de significado, realizado por entes robóticos: la ausencia de sentimientos es total…
 
Funda original con la pegatina de las manos robóticas
Las manos se encuadraban sobre un fondo que representaba los elementos de fuego, tierra, agua y aire, en un toque místico que, para disgusto de Roger, todavía se relacionaba con Pink Floyd. Además esos elementos se asociaban con los signos zodiacales de los miembros de la banda: Wright era Leo, signo de fuego; agua para Gilmour que es picis; tierra para Waters que es virgo y aire para Mason que es Acuario. 
 
Los cuatro elementos
Para la portada, ya que no se vería, Storm y su equipo tuvieron plena libertad creativa y podían prescindir de nombres comerciales, logos o fotos de la banda, así que “podía estar formado por elementos muy artísticos, relacionados con el disco, y aún así podía ser todo lo oscuro que quisiéramos”. La foto delantera se inspiró en la observación de Storm de que la gente oculta sus verdaderos sentimientos a los demás par evitar “quedar quemado”. Dos ejecutivos estrechándose las manos en un entorno vacío mientras uno de ellos arde sin prestar atención a las llamas, evoca, una vez más, la ausencia de sentimientos, a la vez que destaca el hecho de estar quemado, una expresión muy en boga entonces entre los músicos a quienes las grandes compañías habían escamoteado sus ganancias, y adivinen quienes habían padecido eso mismo… De hecho, tanto las letras de Welcome to the Machine como Have a Cigar, hablan del despiadado negocio de la música, que Pink Floyd ya habían sufrido (y sufrirían) en sus carnes. 
 
Secuencia fotográfica de la portada
La contraportada tiene un toque surrealista magnífico, con ese ejecutivo sin rostro y ‘descorporizado’, vendiendo el catálogo de Pink Floyd (las pegatinas de la maleta así lo atestiguan) que, a su vez, según Thorgerson “está vendiendo su alma” en el desierto. De hecho, es una vez más, una crítica al negocio musical, en el que todo vale si da dinero, pero que no se preocupa por los demás, en una manifiesta ausencia de ética o integridad. 
 
Contraportada de WYWH
 
Todavía encontramos dos estudios más sobre la ausencia en el interior de la carpeta de WYWH, uno que capta un velo rojo en un bosque de Northfolk, sin movimiento alguno, de modo que parece flotar en ausencia de gravedad. En el mundo musulmán, además, el velo oculta el rostro de las mujeres, haciéndolas invisibles, una presencia ausente de la que es fácil abstraerse.
 
En otro estudio, un clavadista cae al agua sin salpicar ni crear ondas en el agua que atraviesa, dejando a su paso una ausencia de efectos que realza una vez más la simplicidad y eficacia del concepto visual. Esta imagen se incluiría en forma de tarjeta postal en el disco, porque ese era el medio en el que con más frecuencia se escribía “ojalá estuvieras aquí” sin que realmente significara algo. 
 
 
Y existe un estudio más que, si bien no estaba en la carpeta original, sí que se incluyó en el song book de WYWH y en posteriores reediciones, así como en la caja Shine On; se trata de un hombre que nada sobre arena, en ausencia de agua podríamos pensar, pero no era eso lo que Storm tenía en mente, si no la ausencia de conciencia del nadador de que ha abandonado el mar, y la ausencia de un propósito: simplemente nada y nada sin tener un destino… El título de esa foto es The meaning of Life
 
 
Por último, también hay que destacar que todos los elementos de la carpeta van sobre fondo blanco que es, cómo no, la ausencia de color. 
 
Por supuesto, aunque el resultado final mereció el aplauso espontaneo de los Floyd, los ejecutivos de las casas discográficas tanto de Europa como de Estados Unidos, de entrada pusieron el grito en el cielo por lo del celofán negro que ocultaba la portada temiendo que afectara a las ventas. Preocupación vana, pues pronto se convertiría en el disco de Pink Floyd que más rápido creció en número de ventas. Además, después del exitazo de su anterior trabajo, a ellos se les podían conceder todos los caprichos. 
 
Pink Floyd en las sesiones de grabación de WYWH
Tras la publicación de WYWH, los miembros de Pink Floyd decidieron volverse ‘ausentes’ durante un tiempo y para cuando reaparecieron, algo más de un año después, la escena musical británica había dado un vuelco tal que su música también se vio afectada, pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión…
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8 comments

  1. Da gusto leer estas disecciones artísticas que realizas, esa manera de explicar que en los detalles está la esencia del mensaje. La imágenes de este disco son como una continuación de su música, es como si quisieran seguir contándonos cosas, aquellas que probablemente no podían expresar tan bien con las canciones. Me ha gustado especialmente ese guiño a la teoría empedocléica de los cuatro elementos, que está en el origen de la civilización occidental, y esa asignación de los elementos a cada uno de los miembros. Está claro que nunca me he parado a ver esa imagen con detenimiento … Te animo a que sigas, Alex, me encanta esta serie sobre el rock y lo visual. Saludos.

  2. Gracias una vez más Raúl, tanto por comentar como por animarme a seguir con esto de lo visual en el Rock, lo cierto es que es un tema que me encanta y con el que disfruto mucho, así que espero darle continuidad.
    Buf, lo de la teoría empedocléica me ha dejado fuera de juego, no había oído nunca nada al respecto y no hay nada en Internet, para colmo la palabra tampoco está en el diccionario de la RAE, me lo vas a tener que explicar un poco mejor jejjeje… Pero vamos, supongo que por lo de los cuatro elementos y el zodiaco y tal, la cosa estará relacionada con la observación de la naturaleza de nuestros ancestros. Bueno, el caso es que es un tema que se repite con cierta frecuencia en el mundo del Rock, y en mayor cantidad cuanto más cerca de los 70.
    Y hablando una vez más del WYWH, como digo en el artículo, nunca se llegó a producir una simbiosis igual en Pink Floyd entre imagen y música, se trabajó mucho y muy bien en este disco, y eso que siempre fueron especialmente cuidadosos con ese tema…
    Me alegra que te haya gustado este acercamiento visual, y sobre todo que te hay descubierto aspectos nuevos, que al final es lo interesante.
    Saludos

  3. Busca Empédocles, seguro que encontrarás un montón de cosas en internet. De todas las teorías sobre la constitución de la materia debidas a los filósofos presocráticos (Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito, Parménides, Pitágoras, etc.) la acabó triunfando y fue difundida por Aristóteles y, después de él, por los árabes y la escolástica cristiana durante la Edad Media, fue la teoría de las 4 raíces o cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra), debida a Empédocles. Lo milagroso de todas estas teorías presocráticas es que trataban de explicar el Cosmos, cómo estaba formada la Naturaleza, a través de explicaciones lógicas, filosóficas, dejando de un lado las viejas teorías que trataban de explicarlo todo a través de la magia, la religión o la superstición. Según la teoría de los cuatro elementos, aplicable también al cuerpo humano a través de la teoría de los cuatro humores (Hipócrates, Galeno, etc.), todos los componentes de la Naturaleza se forman a partir de estos cuatro elementos, los constituyentes últimos de cualquier cosa presente en la Naturaleza (por ejemplo, la Alquimia, el concepto de piedra filosofal, también hunde sus raíces en este concepto cosmológico). En el cuerpo humano sucedía algo parecido, los cuatro elementos se identificaban con los cuatro humores (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra); del equilibro de estos humores dependía la salud o la enfermedad de una persona, de ahí las purgas, sangrías, vómitos y todas esas barbaridades que hacían en la Antigüedad y la Edad Media, para equilibrar algún humor en exceso o mal estado. Esta teoría de los cuatro elementos (humores en Medicina) se mantuvo durante muchos siglos; empieza a ponerse en entredicho en el Renacimiento pero pervive hasta el siglo XIX. Por ejemplo, yo he visto aparatos para realizar sangrías (conservados en museos) del siglo XIX … Bueno, Alex, perdona por la parrafada. Saludos.

  4. Me ha gustado mucho este análisis del WYWH. Enhorabuena! Creo que enlaza muy bien con lo que le pasó a Syd, me refiero a la esquizofrenia o trastorno psicótico que padeció. Las personas que padecen esta enfermedad suelen sufrir lo que llaman "frialdad afectiva", que tiene que ver con esa ausencia de sentimientos o incapacidad para sentir las emociones, de ahí esa apariencia fría, como robotizada que se aprecia en la foto de Syd durante su visita a los estudios. No sé si esto también influiría, pero el análisis psicológico del tema sería interesante para otro post…

  5. ¡¡¡Graciassss!!! Pues llevas razón, Syd , o al menos gran parte de él, decidió ausentarse de la fama y el mundo y, una vez aplacada la primera y fuerte ola de su enfermedad, se recluyó voluntariamente en el sótano de la casa familiar para pintar y escribir y "comer muchas chuletas de cerdo"… En la foto de Abbey Road, además de tener sobrepeso, llevas razón, se aprecia que está como ausente, ido, "frío"… Pero hasta ahí llego, no creo que debiera atreverme a realizar un análisis psicológico, eso te lo dejo a ti…
    Besos

  6. gENIAL ALEJANDRO (ya ves tienes un nombre clásico seguro que si hubiésemos vivido en esa época nos hubiesen quemado por no estar conformes con las religiones y querer entender eso del orden y el caos ,de una manera más racionalista.
    Realmente este disco es fantástico y el envoltorio no iba a ser menos, yo llevándolo a mi terreno veo mucho surrealismo, y por fin me he enterado del significado de ese saludo de alguien que esta realmente quemado….Por cierto recuerdo el reportaje que le hicieron en la tve pública centrándose mucho en la figura de Syd

  7. ¡¡Cuánta razón llevas Vidal!! Menos mal que las hogueras ya no se estilan, al menos las físicas, porque de las otras, de las que queman "en conciencia" todavía arden a miles…
    Me alegra que te haya gustado este pequeño estudio acerca del arte de portada del WYWH, como digo en el artículo, nunca volvieron Pink Floyd a estar tan implicados y dejaron tanta cancha a Storm para crear y eso se nota en los resultados.
    Realmente en TVE se centraron mucho en la historia de Syd que, como también dejo dicho, a mi ya casi que me huele a gato encerrado: empiezo a pensar que ahí hubo alguien con mucho ojo que vio a largo plazo y la jugada salió redonda…
    Gracias por comentar Vidal y un saludo

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