Detrás del líder (I)

Casi imprescindible para que una banda de Rock triunfe es que tenga un líder, un frontman o frontwoman, carismático y con capacidad para atraer las miradas y fascinar al público. Por norma, suele ser el cantante de la banda el que asume ese papel de enlace directo con el espectador, pero también hay casos en los que se comparte el rol de líder con el guitarrista o incluso, más rara vez, con el bajista (me estoy acordando de Steve Harris de Iron Maiden). Los baterías, allá detrás, lo tienen más difícil, aunque también habrá alguno que ejerza de jefe en el escenario, ya iremos viendo…

Y también hay un papel muy habitual en muchos grupos que es el de talento oculto u hombre en la sombra, sin el que la formación se vendría, en muchos casos, abajo, pero que al que no se le reconoce normalmente su valía públicamente en forma de vítores y aplausos mayoritarios, aunque los más conocedores si que sepan lo que vale su trabajo. Son esos personajes a los que voy a dedicar esta serie de entradas, empezando quizá algunos de por los más ‘evidentes’.

MALCOLM YOUNG – AC/DC

Efectivamente, la imagen de AC/DC fue, es y será la de su hermano, la de Angus con su perpetuo uniforme escolar: un ejemplo perfecto de líder de banda de Rock, aunque siempre supo compartirlo y sufrirlo con el añorado Bon Scott primero y, después de la muerte de este, con Brian Johnson; pero sin Malcolm, AC/DC nunca hubieran sido ni la mitad de grandes que son. El hermano mayor de Angus fue el creador de AC/DC y su motor fundamental. Tomaba muchas de las decisiones en el seno de la banda y fue fundamental, de hecho, la clave, del sonido de AC/DC sobre el que el pequeño Angus volaba y punteaba.

Los riffs de AC/DC salían de las manos de Malcolm y en las composiciones se implicaban musicalmente ambos hermanos, dejando las letras para el cantante, creando algunos de los himnos más reconocibles del Rock and Roll, como le gustaba a Malcolm definir la música de su banda. Al principio, muy al principio, ambos hermanos se repartían las labores de solista y rítmica a partes más o menos iguales, pero al poco de empezar, el propio Malcolm decidió establecer los papeles con los que pasarían a la posteridad, dejando que los focos se posaran en Angus.

Con su inseparable Gretsch G6131, a la que le había arrancado, dos de sus tres pastillas originales y que hoy tiene un modelo signature, creaba el sonido característico de AC/DC sobre el que descansaba el resto de la banda y que se convertiría en una impronta única y perfectamente reconocible: hay bandas que suenan a AC/DC, otras que no y, por supuesto, están AC/DC.

En el escenario, Malcolm se situaba siempre a la derecha de la batería y su cabeza no dejaba de subir y bajar, moviendo rítmicamente su característica melena lacia, viviendo intensamente cada nota y cada latido de su música. Era lo más cercano a un director musical que una banda de Rock puede tener y, reconocido por muchos otros guitar heroessi no el mejor, uno de los mejores, guitarras rítmicas de toda la historia. De hecho, si te paras a escuchar cualquier disco, cualquier canción de AC/DC, el grueso del sonido es el sonido de Malcolm. O sea, que AC/DC sonaba a Malcolm Young

Desde su muerte, el próximo 18 de noviembre hará dos años, es imposible imaginar que la banda exista sin ese hombre humilde, discreto pero apasionado, que dio vida y sentido a AC/DC, la banda que, en cierto modo, fue su visión. Sin Malcolm yo no quiero otro disco de AC/DC.

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4 comments

  1. Buena idea la que has tenido para esta nueva sección. El gran problema que siempre han tenido los grupos es la dificultad para mantener la convivencia y el equilibrio; al que es líder le cae mucha responsabilidad, por lo tanto le tiene que parecer bien a él asumir este papel, y el resto de los compañeros también tienen que estar conformes; los más pasivos también tienen que contar con el beneplácito de sus compañeros; y luego están los que tratan de mantener el equilibrio, como si fueran el cemento que lo une todo, los que están detrás del líder pero, también, los que sirven de enlace con sus compañeros cuando el líder se pone en plan estrella. En fin, si la convivencia en pareja es difícil, en un grupo debe serlo aún mucho más. Está bien que te ocupes de estos músicos, de estos gregarios de lujo imprescindibles en cualquier banda que aspire a tener un mínimo de estabilidad y longevidad. Un abrazo, Alex.

  2. Los has definido muy bien con ese símil ciclista: los gregarios deben estar ahí para mantener en su sitio al líder y a la banda. Ejemplos hay muchos, así que supongo que trataré con más de uno en los que, seguro, has pensado jejjeje
    Abrazo Raúl!!!

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