Cosas de críos de los 80

Qué fácil resulta ahora obtener música e información acerca de las bandas que nos gustan ¿verdad? Si quiero, los Maiden me envían un twit cada media hora cargado de información o me paso por el facebook de Deep Purple y me entero de todas las fechas de conciertos de los próximos meses… Igualito que a principios de los 80, cuando los ahora cuarentones empezábamos a darle caña a las orejas y no teníamos más el boca-oreja, alguna que otra emisora de radio (y eso en las ciudades) y unas pocas revistas especializadas.


Una de mis primeras fuentes de información fueron los pequeños y maravillosos boletines Discoplay que llegaban gratis cada mes por correo (postal, claro) y donde realicé algunas de mis más ilusionantes compras. Por lo demás, la información nos entraba con cuentagotas y, por ejemplo, ver actuaciones por la tele era un raro privilegio con el que de tarde en tarde nos deleitaban en Aplauso. 


Era una época más épica y sin conexión inmediata con el resto del mundo (doy infinitas gracias a los Dioses del Rock por haberme permitido vivir aquellos días) y la información que nos llegaba, como ya digo, era muy poca y muy manoseada, así que teníamos cientos de leyendas, más o menos basadas en hechos ciertos, acerca de nuestros héroes. Algunas absolutamente delirantes, otras con ciertos visos de realidad como, con los años pudimos ir comprobando. He aquí algunas perlas:


Los conciertos de Rainbow siempre acababan con la guitarra de Ritchie Blackmore clavada en algún Marshall que explotaba y alguna vez había muerto alguien. Y se ve que habíamos oído campanas: imprescindible la grabación del California Jamming del 77, en el que Mr. Blackmore, más cabreado que un mono por haberse cambiado el orden de actuaciones la lía parda y hay explosiones de verdad…
 

Los componentes de Motorhead y las de Girlschool se enrollaban tras los conciertos que daban juntos. Pues otra cosa andaría más lejos, pero vamos, eso era algo que nos gustaba creer y ya está.



AC/DC eran adoradores de Satán (y eso molaba). No creo que sea cierto, pero sigue molando…

Gene Simmons de Kiss mascaba cuchillas de afeitar en cada concierto para escupir sangre. Supongo que no llegaría a tanto, aunque su punto burrico si que lo tiene el hombre.

Lemmy de Motorhead tiraba enormes lanzas a una diana que surgía de entre el público en los conciertos. Supongo que eso vendría al caso de que los Motorhead nos parecían muy animalotes, cosa que es cierta, aunque supongo que lo de las lanzas se le ocurriría a alguna mente calenturienta en su momento.

Los miembros de Pink Floyd NUNCA concedían entrevistas, vivían aislados y eran una especie de místicos creadores de melodías cósmicas. También tenía su punto de verdad, yo tardé siglos en verles los caretos y eso que siempre fueron mis favoritos…


Si los discos de Queen se escuchaban en determinadas condiciones ambientales y con los astros en unas posiciones concretas (que nadie conocía, claro) provocaban viajes astrales. Por mucho que me gusten Queen, lo que se dice viajes astrales no he logrado tenerlos escuchándolos, aunque disfrutar he disfrutado lo indecible con su música.

Hasta hace no tantos años, nunca llegamos a creernos del todo que los Residents existieran, ¿verdad Miguel? Parecían tan misteriosos que, hasta queriendo creerlo, dudábamos de su existencia, mil veces defendida por mi amigo Fer.


Frank Zappa era un terrorista que vivía protegido por una corte de seguidores suicidas, lo que le hacía objeto de una admiración un tanto peligrosa. ¡¡Pobre Zappa!! 

Bill Brufford era más perfecto rítmicamente que una caja de ritmos. Y eso era un hecho probado científicamente. Desde luego siempre ha sido un pedazo de batería, aunque no sé si tan, tan preciso.


Nadie era capaz de tocar más rápido, más duro y más salvaje que Metallica: era físicamente imposible. Esto nos lo alimentaba un chaval canadiense que venía al pueblo los veranos cuando aquí eran cuatro (si llegaba) los que conocían a Metallica. Y cuando los escuché por primera vez supe que era cierto, o al menos lo fue durante un tiempo.

Eddie, la mascota de Iron Maiden, surgió a raíz de un accidente de tráfico que tuvieron en un supuesto viaje en el que uno de los miembros del equipo quedó desfigurado. Y, por supuesto, cuando descubrimos que había un símbolo secreto que se repetía en todas las portadas de los Maiden nos volvimos locos haciendo conjeturas a cual más descabellada…

Lo de Black Sabbath era punto y aparte: teníamos mil rumores acerca de Ozzy and company, pero quizá los más curiosos fuera los que giraban acerca de las decapitaciones a mordiscos a murciélagos en el escenario y que el mismísimo Satanás acudía a todos los conciertos de los de Birmingham. Y no sé si eso no es verdad del todo…

Y así a cientos. Y cada vez que se comentaban estas historietas se les añadía algún detalle más picante… En fin, cosas de críos.
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4 comments

  1. Soy Migue, por alusiones….Lo de los residents he hecho una investigación por internet hace poco. Me quedé bastante rayado. Tuvieron una época que se fueron al desierto de la costa oeste a ver qué se les pasaba por la cabeza. Por supuesto, no sabían tocar ningún instrumento, se dedicaban a coleccionar ruidos. Ni un pavo tenían (y quizás no lo tuvieran nunca). Sigue sin saberse quiénes son. El nombre no se lo pusieron ellos exactamente: Cuando enviaron a una discográfica (no recuerdo cual) una de sus maquetas, en el sobre no ponía dirección alguna, por lo del anonimato, sólo se presumía que residían en la localidad del matasellos de envío. De ahí salió el nombre.
    Otra leyenda, que juraría cierta, es que la portada del Black Sabbath recogía la única imagen de una aparición que no se había podido comprobar que era falsa. Lo alucinante es que me jugaría una botella de Macallan a que la foto la ví en la Enciclopedia Larousse de mi casa, que tanto me gustaba ojear de adolescente (así me he quedado) como ilustración científica paranormal.
    Mola esto, Ale.
    (voy a comprobar que no soy un robot, si se me lee es que por lo visto soy humano)

  2. ¡¡¡Esos Residents nos tuvieron descolocados durante años!!! Jajajajjaja
    Lo de la portada del Black Sabbath es una pasada. Se ha escrito mucho sobre ella y gran parte de la (en principio injustificada) fama de satánicos les vino por esa chulísima portada… Por cierto, el sitio es el molino Mapledurham en Berkshire, Inglaterra.
    Gracias por el comentario brother!!

  3. Pues no se sihabía leído esta entrada destacada. De los Residents me acuerdo que salían en La Edad de Oro.
    También circulaba la leyenda de que Angus Young tenía que estar no se cuantas horas enchufado a una botella de oxígeno después de cada concierto. TAmbién se decía que Bowie se cambiaba cada poco tirmpo la sangre.
    También laí en una revista, seguro que tu también que Nigel Glocker, batería de Saxon tocaba a ciento y pico kilómetros por hora. Pero nada como los rumores de las muertes de nuestros héroes. Recuerdo que apenas dos semanas escuchamos que AC/DC y Iron Maiden habían fallecido en sendos accidentes.
    Up the rumores!!!!!

  4. Pues yo a los Residents no tuve cojones de escucharlos hasta hace bien poco, cuando ya Internet estaba a la orden del día, ya cuento que no nos acabábamos de creer que existieran y menos que nunca se supiera quiénes eran o que hubieran hecho un disco con 40 canciones…
    Y mira como eran estos rumores, lo de la botella de oxígeno lo recuerdo de haberlo oído pero acerca de Meat Loaf, que como estaba tan pesado, no le llegaba el aire en los conciertos jejeje
    En cambio lo de Nigel Glocker no me suena, y sí, y mucho, lo de las muertes periódicas de los miembros de las bandas; recuerdo con especial nitidez la noticia de que todos los miembros de Iron Maiden habían muerto en un accidente de aviación, y eso que Bruce ni soñaba todavía con sacarse el carnet de piloto jajajaja

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