Concierteros: tipos y casos

Llegamos al concierto. Tras meses de espera con la entrada bien guardada por fin llega el momento y estamos a punto de ver a nuestros héroes en vivo… y aquí es cuando nos volvemos locos.
La gente en los conciertos se transforma. Pasamos de ser un ciudadano normal, dentro de lo que cabe, a una persona especial, con un propósito inmediato, claro y específico: ir de concierto.
Y dependiendo del concierto, estado de ánimo, acompañantes y varios factores ambientales y variables como la cantidad de cerveza ingerida o la intensidad del último peta inhalado, actuaremos de una manera u otra.

¡¡¡De concierto!!!
A lo largo de mi vida he asistido a unos cuantos de conciertos (¿50, 60, 70?) de muy variadas formas y tamaños: desde festivales de varios días a mega conciertos de súper estrellas como AC/DC o The Who, pasando por actuaciones en bares; y en todos ellos he tenido la oportunidad de observar el comportamiento humano y establecer algunas pautas, cuando menos, diferenciales.

Basándome en mi experiencia, por tanto, y sin que esto sirva más que para un frívolo entretenimiento, me dispongo a personalizar esos comportamientos en tipologías que, por supuesto, no tienen ninguna validez ni científica ni de ningún otro tipo.

Los describo en masculino, aunque ellas entran dentro de los mismos parámetros, y, vaya por delante, yo mismo me he encontrado en todos los casos (bueno, en el de la peña sanota no), así que no se me ofenda nadie…
El Comunicador. Ya no se estila tras la llegada de los smartphones, pero cuando los móviles eran sólo eso y teníamos algún colega que no había podido acudir al concierto, lo llamábamos en lo mejor del For Those About to Rock para que se sintiera un poco mejor. Leches. Ni el escuchaba una mierda ni nosotros a él, pero había que hacer la llamada (o recibirla) con el mismo resultado invariablemente: cero comunicación. ¡¡Y encima te perdiste la canción!!
El Enterao. Ese es uno que va mirando como si estuviera de vuelta de todo y hubiera compartido backstage, drogas y chicas con el mismísimo Jimmy Page o Axl Rose. Su rictus no se altera ni un ápice cuando el grupo sale a escena, incluso pasa de “ligeramente aburrido” a “un poco más aburrido”. Rápidamente afirma que el sonido no es bueno (eso siempre), que la segunda guitarra ha fallado varios acordes y que el batería debe tener reminiscencias de un esguince de tobillo pues el charles suena desacompasado. Mientras tanto tú te preguntas cómo puede distinguir una mierda entre el follón de gritos y acoples y el volumen atronador, pero te callas para no parecer menos enterao.

La que me espera...
La Peña que van de Sanotes. Se dan generalmente en conciertos grandes y populares, tipo Rolling StonesBruce Springsteen o The Who. Realmente la banda les importa un carajo, ellos van atraídos por la multitud, el alcohol y las drogas y la juerga. Puede que a uno de ellos le interese realmente el concierto y es el que ha animado al resto que, ya antes de entrar, van borrachos como perras. Se pasan el concierto verraqueando y gritando ooooeeee ooooeeee ooooeeee y ese tipo de cosas. Se ponen frenéticos cuando llega La Canción que conocen y, por lo general, cuando termina la actuación tienes que evitar pisar a alguno de ellos que está sin sentido en el suelo.
La Peña Fiestera. Es un variación de la Peña Sanota pero estos van al concierto porque de verdad les gusta el grupo a todos o casi todos. Se han hecho una camiseta para el evento y están emocionados desde dos días antes cuando ya recorren las calles de la ciudad que sea enarbolando banderas, sombreros, neveras con litras y calimocho, bocatas de salami y tortilla de patatas… Van preparaos. Lo malo es que suelen acabar igual que los sanotes: como cubas antes de entrar y sin sentido al salir, cuando no te han vomitado encima o se los han tenido que llevar en camilla.
El Auténtico. Siempre hay alguno o alguna, pero se distingue mejor en los conciertos heavies que son los que más parafernalia acarrean. Van con la melena suelta por la cintura, de riguroso cuero negro y acero como mandan los Judas, cinturones de balas, muñequeras de pinchos y la preceptiva camiseta. Los caretos serios pues el acontecimiento no es una broma. Suelen ser grupos no muy numerosos y siempre, siempre, ocupan los primeros puestos de la cola para entrar al recinto. Una vez dentro se colocan de nuevo en primera fila y hacen headbanging hasta que parece que se les va a desencajar la cabeza.

Preparados para la tralla...
El Despistao. Pues eso, este tipo está en el concierto por casualidad: al primo le sobraba una entrada o al amigo se le ha puesto malo el crío y no puede ir y la recoge él. Le importa un pimiento la banda que toca, no se sabe ni un tema, va vestido de domingo entre la mayoría de parafernalia rockera destacando como un farolillo verbenero y, toma ya, resulta que al final le encanta el concierto… Al día siguiente, todavía emocionado, se mete en foros especializados y facebooks y afirma que el concierto de Roger WALTERS es el mejor al que ha ido nunca.
El Crítico. Este es un enterao con acreditación. Escribe en un medio especializado (que leemos cuatro) y, de entrada, va a poner a los cabezas de cartel a caer de un burro y a los teloneros por las nubes. Critica el sonido por sistema y desguaza la actuación recordando los primeros trabajos de la banda…cuando eran ellos los que iban de teloneros. Se suelen ubicar en la zona de fotógrafos durante un rato para pasar luego a las cercanías de la mesa de sonido donde se les ve muuuuuy interesados en lo que ocurre en el escenario, aunque sospecho que a veces lo que están es muuuuuuy colocados.
El Cantante. Clásico donde los haya. Te toca siempre al lado de la oreja y se dedica a berrear las canciones que van sonando como queriendo demostrarles a los músicos que se sabe las letras. Grita tan fuerte que deseas que se desgañite pronto a ver si para, pero que leches, el tío sigue con la voz cada vez más ronca y grita que te grita. Al final él acaba sin voz y tú con serios problemas auditivos, además de haberte jodido el concierto. Hay dos subtipos: los que de verdad se saben las letras y los que se las inventan…
El Cieneasta. Esta es una plaga de la nueva era Smartphone. Vale que te lleves un recuerdo del concierto: unas cuantas fotos y un par de videos. Pero de ahí a pasarse tooooodo el concierto con el brazo en alto filmándolo con el teléfono e impidiendo la visión a los demás va un trecho cojones… ¡¡¡Si van a sacar un DVD estupendo a los dos meses!!!
El Amiguete. Está encantado y emocionado, además de bastante colocado, y no lo conoces de nada. Se te sube cada dos por tres a los hombros, te abraza, canta contigo, te ofrece de su cerveza, te pone el sobaco sudado en el cuello, te echa el aliento, te pone el careto perdido de saliva… Al principio te hace hasta gracia, pero al cabo de media hora de sobeteo optas por darle un empujón aprovechando los vaivenes de la peña para quitártelo de encima y, como va de buen rollo, se suele ir a por otro pardillo. Lo malo es que se ofenda, entonces la cosa puede acabar peor.
El Hippy. Ellos también van de buen rollo, les gusta lo de estar sentaditos en círculo mientras a lo lejos se desarrolla el concierto, casi siempre… Porque aquí hablaré de un caso concreto en un concierto de Iron Maiden. Mientras tocaban los teloneros y peligrosamente cerca del escenario había una pandilla de hippies sentados en el suelo muy pacíficos ellos y trajinando sus vinos y sus birras acompañadas de sus petas… Todo OK. Pero cuando noto que pretenden seguir sentados a punto de salir los Maiden les pregunté si no iban a levantarse y me miraron como diciendo “¿¿pero de qué vas hombre??” Podéis imaginar lo que sucedió cuando empezaron a tocar: la habitual avalancha se los llevó por delante cual tsunami arrasa una playita indefensa. A una de ellas, con unos ojos de susto que no se me olvidan, pobriña, logré levantarla por el cuello, del resto nunca más se supo…
Y hasta aquí hemos llegado. Por supuesto se aceptan sugerencias de nuevas especies que se vayan descubriendo…
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8 comments

  1. Yo apuntaría el perfil del "Me, myself and I", que es el típico tío que va bien puestecito y no es "sanote" precisamente, pues no tiene pegas ni miramientos en pasar, literalmente, por encima del o de la que sea para estar más cerca del escenario o, incluso, en sacarse el pito y ponerse a mear a tu lado (que también lo he visto), en fin, el que va pasárselo bien sin respetar al resto de peña…

  2. Eso de la meada en pleno concierto es tristemente común: normal, después de haber pisoteado a medio mundo, a ver cómo da marcha atrás el angelito para ir al servicio y perder la posición…

  3. apunto algunos:
    el "trepa"..es el tipico colega, con cara de ir cargadito y acompañado de un trepa segundo (3 max) que en pleno concierto se dedican a ir ganando posiciones con muy malas artes, modificando tu puesto construido durante horas..ni lo suficientemente bordes como para pegarte con ellos ni lo suficientemente educados para poderlo hablar son una auténtica jodienda…

    la "diosatotalnomelopuedocreer"..algunos piensan que esta especie no existe, otros las han visto de lejos acompañadas de un colega gigante, otros aseguran que les toco al lado y estaba sola..y que no pudieron oir nada en todo el concierto, como hechizados….pero este master y un servidor…la tuvimos al lado en Roger Waters y se nos enganchó la colega!! aún nos falta decidir el castigo a Pepe, el único soltero de la reunión…y pa colmo al que le echó los tejos!!!…y quería quedar con más amiiiiigaaaaassss….ayayayayay

    El "coñotukacesaki"…es el típico colega que, JAMÁS JAMÁS JAMÁS, pensabas que te ibas a encontrar en ESE concierto…un colega del trabajo con pinta de tener todo de los pecos, un jefe de los engominaos, un cliente que te llevas fatal con él…generalmente nadie que te haga mucha ilusión ver…a mí me pasó hace poco con unos alumnos en blind guardian…se me quedaron blancos..los pobres

  4. ¡¡¡Muchas gracias por el aporte Master!!!
    El Trepa es un clásico donde los haya… Y anda que no joden, sobre todo si miden cerca de dos metros y se te colocan justo delante…
    ¡¡Ay esa diosatotalnomelopuedocreer!! Eso lo tiene que pagar el Pepe como sea… Si era hasta viajera, por todos los dioseeeeesssss…

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