Cinta de baladas (I)

Voy a hacer un ejercicio de nostalgia. Me traslado, qué sé yo, a 1985, al salón de mi casa, junto a mi estupendo equipo de música marca SABA. Me gusta una chica del instituto y he quedado con ella para dar una vuelta mañana, después de clase. No tengo un chavo para invitarla ni tampoco se estila por aquellos entonces lo de ir a tomar algo siendo tan jóvenes, pero, tachaaan, tengo mis discos y una cinta virgen sin estrenar (milagro), así que mi amiga se va a llevar a casa esa estupenda cinta con mis baladas y canciones más o menos melódicas favoritas, porque si le grabo el Freewheel Burning, así de entrada, igual se me asusta. Casi disfruto más elaborando la lista de canciones que con la expectativa de la cita. Vamos a ello…

Solitude – Black Sabbath

El Master of Reality fue mi primer disco de los Sabs y, por supuesto, este pedazo de baladón maravilloso y peculiar me atrapó desde la primera escucha y se convirtió en un clásico de mis cintas de baladas. No parece propia de los Sabbath y, de hecho, que yo recuerde, no tienen ninguna otra canción en ese estilo tan calmado y suave.

Strange World – Iron Maiden

Tampoco parece muy propio de los Maiden este medio tiempo que, también es verdad, apareció en el primer trabajo de la Dama, cuando aún no habían definido su estilo por completo y el cantante era aún Paul Di’Anno; tendrían que llegar el Number of the Beast y Bruce para que los Maiden clásicos empezaran a tomar forma.

Beyond the Realms of Death – Judas Priest

Una de las baladas más chulas que existen. Los Priest dejan de lado su poderío metálico y enseñan su tierno corazón… de Metal, eso sí, porque por momentos se arrancan con las eléctricas y nos recuerdan que siguen siendo Judas Priest.

Always Somewehre – Scorpions

No podían faltar. Pero no voy a destacar la archi-conocida, sino esta otra belleza que apareció en el genial Lovedrive y que precedió unos años a Still Loving You: yo personalmente la prefiero (como también prefiero When the Smoke is Going Down, Holiday o Lady Starlight).

Fade to Black – Metallica

Los tres primeros discos de Metallica (o la época de Cliff Burton) para mí son imprescindibles, después de Cliff nada fue lo mismo: aunque lograron alcanzar fama mundial su música se resintió irremediablemente. De hecho, sus directos a día de hoy están plagados de temas de esos tres discos inolvidables. Y para demostrar que no todo era Trash burro, también se desmarcaban con medios tiempos como este depresivo Fade to Black.

Soldier of Fortune – Deep Purple

Una pedazo de canción en la que David Coverdale canta magistralmente y le da un aire de tristeza único, como pocas canciones de Rock han sabido expresar. Ya le dediqué una entrada no hace mucho, así que tampoco voy a decir más.

Try Me – UFO

Tampoco se queda atrás Phil Mogg a la hora de imprimirle feeling a este temazo de UFO, una banda de la que hay mucho, mucho, que sacar. El solo de Michael Schenker también es absolutamente genial. Una canción maravillosa.

Letter to Dana – Sonata Arctica

Me encanta esta power ballad de los finlandeses Sonata Arctica; parece mentira que ya hayan pasado casi 20 añazos desde que saliera el disco que la acoge, Ecliptica, una obra maestra del Power Metal. Además, cuenta una historia maravillosa que me sirvió para inaugurar mis Habitantes de las Canciones.

The Blue Mists of Night – Empyrium

¿Quién ha dicho que una banda de Black Metal no puede hacer una balada? Para ejemplo los alemanes Empyrium y esta auto-interpretación de su tema The Blue Mists of Night. Un tema realmente maravilloso y oscuro, apto para todos los oídos y sin voces guturales.

A Tale That Wasn’t Right – Helloween

Estaba entre esta y Forever and One, pero me ha podido el vozarrón de Michael Kiske y el nunca-suficientemente-venerado Keeper I: esta preciosidad merece estar en cualquier recopilatorio de baladas que se precie. Lo vuelvo a repetir: lo de la voz de Kiske no era ni medio normal.

Vale, lo sé, no he puesto en esta lista Stairway to Heaven, pero es que, al margen de que pretendo montar alguna ‘cinta’ más, ya está más que escuchada y nadie la va a bajar del trono: todos sabemos que es la mejor balada de todos los tiempos.

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4 comments

  1. Con esa cinta seguro que ligas, Alex, aunque no sé lo que pensará tu mujer, jajaja. Yo sigo teniendo cintas de esas y, de vez en cuando, las pongo, sobre todo en verano en la terraza, cuando tengo invitados, al principio ponen cara rara pero luego están encantados. Y, por supuesto, también hice algunas para chicas, incluso las regalé. Me quedo escuchando tu cinta mientras trabajo. Un abrazo.

    1. Buuff, mi mujer se tragó unas cuantas de esas cintas jajjaja Pero ya hace tiempo que no las regalo así que, por desgracia, no tiene por qué preocuparse jajjaja
      Un abrazo

  2. Yo también ligue con esas cintas y hecho de menos algunas, que me deshice hace tiempo y que he ido reponiendo con discos originales… Pero aquella huella sonora que me dejaron fue irremplazable… Esta semana la estoy dedicando a Queeeeen.. Me hice con cinco Cds y amplie la discografia. De la que ya solo me quedan de compilar el primero y último… A parte me emocione con el mega bio pic que les esta llenando las alforjas, pero bueno, cuanto más los descubres, te das cuenta del genio o duende que tenian todos los componentes,… Fue algo único que no se va a repetir… TedaQueeen…. El sabado brindare por el bueno de Freddie…. Saludos

    1. Yo la discografía de Queen me la sé de memoria Vidal!! Sobre todo hasta The Game, habré escuchado esos discos miles de veces desde los 80’s… Respecto a la peli, tengo sensaciones encontradas (y aún no la he visto), por una parte me repele un poco el afán monetario de Roger y Brian, pero tengo curiosidad por ver cómo han tratado la historia de una de mis bandas favoritas. Y luego está la postura de John, para mi gusto, de una elegancia y respeto ideales; y no es menos rico…
      Saludos!!

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