Caravan, los cuentos de Canterbury del Rock Progresivo

Dentro del Rock Progresivo hubo (y hay) diversas corrientes o tendencias que se diferencian según sea su manera de entender la música o por primar unos instrumentos sobre otros o por utilizar unas sonoridades características… En fin, por matices y detalles que muchas veces son tan sutiles que es muy difícil encuadrar a una banda en un sub-estilo u otro; o al menos así se lo parece a servidor de ustedes. Yo soy un tanto reacio a tanta subdivisión y encasillamiento, pero lo cierto es que ahí están, así que hoy voy a dedicar mi post semanal a una banda muy definida dentro de una corriente también muy particular: ellos son Caravan y su estilo el Canterbury.

Caravan en 1971

A finales de los 60 y principios de los 70, alrededor de la ciudad de Canterbury, surgió una manera particular de entender el naciente estilo que pasaría a denominarse como Rock Progresivo en adelante, que se caracterizó por el empleo de sonoridades muy cercanas al Jazz y la Psicodelia, pero siempre con un pie en los presupuestos básicos del Prog. Al ser una escena tan localizada, las bandas que practicaron el estilo se quedaron con el nombre de la ciudad donde surgió, aunque con el tiempo, como es lógico, se extendiera geográficamente.

Quizá los pioneros del sonido Canterbury fueran Soft Machine, una banda que en aquellos años entre las décadas de los 60 y los 70 compartieron escenario con Pink Floyd en más de una ocasión. Pero la banda que más popularidad y esplendor le dio a este sub-estilo fueron los magníficos Caravan, quienes sin adentrarse tanto en el Jazz como Soft Machine, supieron equilibrar a la perfección los diferentes elementos que caracterizan al Canterbury, a saber: un sonido limpio y melódico, delicado, integrador de armonías diversas, con cierta tendencia a lo meloso pero con poderosos despliegues instrumentales cuando se precisa.

Una pedazo de banda...
Caravan nacieron en 1968 tras la disolución de The Wilde Flowers, la banda seminal del Canterbury, con una formación inicial compuesta por Dave Sinclair, Pye Hastings, Richard Coughlan y Richard Sinclair; una alineación que sufriría numerosos cambios a lo largo de los años, pero que no impediría que su música sea uno de los mejores ejemplos del Rock Progresivo de todos los tiempos. De hecho es otra de esas bandas que nunca obtuvo el reconocimiento que se merecen, excepto en los círculos más especializados, donde son considerados como verdaderos monstruos.

Como suele ocurrir, los primeros discos de Caravan son los que mejor muestran la excelencia de su propuesta; aunque también es cierto que este grupo ha sabido llevar con bastante dignidad el paso de las décadas y, a día de hoy, siguen en activo y ofreciendo actuaciones en directo. Pero eso sí, gran parte del peso de su gloria actual se debe, como digo, a sus primeros seis trabajos, siete si añadimos el directo Caravan and the New Symphonia, fruto de un experimento muy popular en su día: unir banda de Rock con orquesta sinfónica, algo que no siempre dio los frutos esperados…

Llegados a este punto, creo que es el momento de escuchar a mis invitados de hoy, comenzando, como debe ser, por el principio…

Y para ello, que mejor que empezar con lo que fue el primer single de su primer disco: Place of my Own, un tema en el que ya se aprecian los mimbres con los que la banda iba a trabajar en adelante. 

Ya con la compañía Decca, Caravan publicarían su segundo disco en 1970, If I Could Do It All Over Again, I’d Do It All Over You, un trabajo mucho más completo que el anterior, en el que la banda se muestra muy acertada recogiendo motivos musicales de aquí y de allá, empezando a dar forma a un estilo propio: Jazz, Folk, Rock, Clásica…, todo cabe en este meritorio trabajo del que destaco And I Wish I Were Stoned / Don’t Worry:



El tercer disco de Caravan es de esos que no deben faltar en ninguna discoteca de Rock que medio se precie. Una maravilla llamada In The Land of Grey and Pink, unánimemente considerado como uno de los mejores trabajos de Rock Progresivo que jamás se han producido. A mi me encanta de principio a fin, pero ya que hace poco destaqué la suite Nine Feet Underground, que es una auténtica gozada, hoy me quedo con otro temazo, Winter Wine:


A pesar de la enorme capacidad de la banda y del gran trabajo realizado, el éxito a gran escala se les resistía y decepcionó a más de uno… Pero bueno, siguieron en la brecha facturando discos de alta calidad como el siguiente Waterloo Lily de 1972, quizá el que más elementos Jazz incorporé de su carrera, del que extraigo el tema que le da título:

Los constantes cambios de formación suelen pasar factura y, a estas alturas, la carrera de Caravan era como intentar manejar un barco en plena tormenta, pero una vez superados los peligros de una separación definitiva, ya metidos en 1973, Caravan entran de nuevo en estudio para facturar un trabajo en el que los vientos tendrán un papel predominante y cuyo título hizo levantar más de una ceja en la puritana Inglaterra: For Girls Who Grow Plump in the Night, de este disco me quedo con Memory Lain, Hugh / Headloss, todo un temazo: 


También de 1973 es el directo del que hablaba antes en el que Caravan unieron fuerzas con la New Simphonyc Orchestra para grabar en el Drury Lane Theatre el acetato que salió a la venta en el 74 bajo el título Caravan & The New Symphonia, del que me quedo con la fantástica For Richard:


En 1975 acabó el contrato que unía a Caravan con Decca, sello que se encargó de algunos de los mejores productos de Rock Progresivo de la época, y con el álbum Cunning Stunts ponen fin también a lo que sería la época dorada de la formación. En este disco, si bien no brillan a la altura de sus predecesores, encontramos todavía la esencia Caravan en sus surcos. Me quedo con la canción que abre el disco, The Show of Our Lives:


Lo que vino después, salvo contadas ocasiones, ya no estuvo a la altura de la excelencia de sus primeros años de carrera y, a la larga, se convertiría en un empeño por resucitar un pasado irrepetible, del que por fortuna nos queda un legado musical del que se puede disfrutar tanto hoy día como se hizo en los años 70. 
Si te ha gustado:

2 comments

  1. Excelente entrada y excelente grupo, me ha gustado mucho la selección que has hecho. Para mi gusto el mejor del estilo Canterbury, si exceptuamos a Camel, que muchas veces también se le incluye aquí. El problema es que el primer disco que escuché de Caravan fue "In The Land of Grey and Pink", una de las cumbres del rock progresivo; y, claro, después el resto ya no me parecían tan buenos aún siéndolo, sobre todo "If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You" y "Waterloo Lily", que también me gustan mucho. Aún no sé por qué no han tenido mayor reconocimiento, me parece un grupo elegante, armonioso y delicado; junto con los Moody Blues fueron los "dandys" del rock progresivo. Por si alguien le interesa, dejo mi entrada dedicada a este grupo, en concreto a la suite "Nine Feet Underground". Saludos, Alex.

    http://laguitarradelasmusas.com/2014/11/28/caravan-nine-feet-underground/

  2. Pues me pasó lo mismo que a ti, Raúl: con Caravan me estrené con el Land y, claro, luego los demás no me llegaban a la misma altura, pero con el tiempo he aprendido ha disfrutar esos primeros siete discos y me gustan todos una barbaridad, excepto quizá el primero, que me resulta el más flojillo…
    Me apunto tu expresión: son los dandys del Prog, tan británicos ellos además jejjeje.
    Por cierto, no sé si sabes que las formaciones de Camel en las que participaron los hermanos Sinclair y Schelhaas, las llamaban Caramel, por la mezcla de las dos bandas, aunque yo a Camel no los veo demasiado encuadrados en el Canterbury…
    Saludos

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