Brian May, el luthier eléctrico de las estrellas

Hace unos días, hablando con un compañero de trabajo descubrimos una pasión común: QUEEN. Ambos nos declaramos admiradores de la banda y nos pusimos a charlar acerca de ellos, claro. Al poco descubrí, cosa que me sorprendió, que no conocía la historia de la Red Special de Brian May. Y dado que estoy deseando hablar de Queen, mi otra banda favorita, he pensado dedicarle unas letras a Brian y su mítica guitarra.
Brian May y su Red Special
Posiblemente no haya en la historia del Rock otra relación así de estrecha entre un músico y su instrumento. Se me vienen a la memoria la eterna Fender marrón de Rory Gallagher, desgastada por miles de horas de uso, o las Lucille de B.B. King; ambos ejemplos del cariño de sus dueños por ellas, pero lo de la Red Special es otra (y entrañable) historia.
Una historia que comienza en 1963 cuando el joven Brian, sin una mala libra en los bolsillos, decide construirse una guitarra eléctrica con la que emular a sus ídolos pues las Fender y Gibson que ellos usaban quedaban bastante lejos de su presupuesto y su vieja acústica no tenía el sonido que él buscaba.

Con la ayuda de su padre, el ingeniero electrónico Harold May, y unas dosis de imaginación y talento espectaculares, Brian se pone manos a la obra y crea la que será su eterna guitarra y que bautizaría como Red Special.


Desde un trozo de madera de caoba de una vieja chimenea que se convirtió en el mástil, hasta unos botones de madreperla de la cesta de costura de su madre utilizados en los marcadores del diapasón, la construcción de la Red Special es un dechado de técnica e imaginación que no tiene igual. También usó partes de motos y bicicletas viejas, cortaplumas y todo lo que tuvo a mano en ese momento. Por ejemplo, la punta de plástico del acabado del trémolo (el bracito de acero que llevan algunas guitarras en su parte inferior) era parte de una aguja de ganchillo…


Tras más de un año de trabajo y un gasto total de unas 8 libras, la Red Special vio la luz. Pero aún faltaba un detalle porque el sonido final, aunque bueno, no acababa de poseer la cualidad especial, limpia y vibrante, que Brian buscaba y que finalmente encontró, tras realizar un montón de experimentos, tocando con una modena de seis peniques a modo de púa.
Pero lo más chulo viene ahora: en todos, todos los discos y conciertos de Queen, Brian May siempre ha usado esa misma guitarra que construyó entre 1963 y 64 con su padre, creando un sonido inconfundible y maravilloso, unas canciones inolvidables y toda una leyenda del Rock.
Una simple moneda definió el sonido Queen

Evidentemente, el paso de los años y el desgaste a que ha sido sometida ha hecho mella en el instrumento y ha tenido que ser reparado y restaurado en algunas ocasiones, como a finales de los 90 por el luthier australiano Greg Fryer, que además realizó tres copias de la RS, dos de las cuales las regaló a Brian y una se la quedó el. Por cierto que Brian las bautizó como John, Paul y George.

Existen réplicas de la Red Special a la venta, e incluso manuales en Internet para emular a Brian y construir tu propia copia, yo mismo tengo una foto (en alguna parte) con una en el Hard Rock Café de Madrid, pero la única y original la tiene bien guardada Brian. Y espero que le dure muchos años…

Al final, hablar hablar, no he hablado de Queen, pero eso tendrá arreglo. Seguro.
Este post va dedicado a mi amigo Manu de la Cova, admirador, fan, seguidor, coleccionista, fetichista y todo lo que queráis de QUEEN. Igual que un servidor.
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9 comments

  1. Muchas gracias por la dedicatoria……es para mi un honor ver insertado mi nombre en tu magnifica página y espero que longeva (por conocimientos e historias del rock que contar no será)…:-)

    La historia ya la conocía….. como curiosidad te cuento que en un programa semanal de vídeos musicales de Canal Sur (¡¡) de principios de los noventa dedicaron un especial a Queen, e hicieron un concurso preguntando como se llamaba la guitarra de Brian…la verdad que la pregunta era de nota..

  2. ¡¡Gracias a ti por leerme!!
    Ya suponía que tú conocerías la historia de la Red Special de sobra, en realidad creo que hoy día es ya bastante conocida, pero me gusta tanto que tenía que contarla ;-))
    A principios de los noventa si que debía ser toda una novedad para casi todos los seguidores de Queen de por aquí al menos… Pregunta de nota, como bien dices…

  3. Conocía la historia a medias. Buena entrada. La verdad es que Queen son debilidad de mucha gente, y otros muchos no pueden con ella. Mi primer disco de Queen fue The Game, que junto con If You Want Blood de AC/DC me regalaron los reyes magos en 1982.
    Por cierto, he añadido tu blog a mis favoritos para no perderme nada de lo que publicas. Me gusta mucho tu blog, Salvando las distancias se parece al mio. Temática parecida, recuerdos etc.
    Un saludo y nos leemos.

  4. ¡¡Gracias Salva!! Por comentar y por alabar…
    Es cierto que nuestros blogs se dan bastante aire y, como yo tampoco me quiero perder nada del tuyo, también te tengo ya fichado ;-))
    Además te voy a colocar en "blogs que sigo"
    Saludos. Nos leemos!!

  5. Que historia mas bonita me ha recordado que este otoño pasado , tras cinco años de busqueda, conseguí encontrar un luthier que me reparase la guitarra flamenca de mi padre que tras un fortuito accidente que tuvo mi madre le hizo un espectacular agujero en su base, …ya no daba ni un chelin por ella y de repente apareció ante mis ojos con un injerto de piel que casi no se notaba…da gusto encontrar gente artesana que sepa lo que hace como el bueno de Mai y su padre consiguiendo hacer una joya de ese calibre…. saludos

  6. Vaya, me alegra que pudieses recuperar esa guitarra que seguro que encierra maravillosos recuerdos para ti, Vidal, menos mal que hay gente que sigue sabiendo trabajar con las manos y el corazón.
    La Red Special es eso, una mezcla de saber hacer, técnica y pasión: así salió, un instrumento único con un sonido inimitable y absolutamente personal.
    saludos!!

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