Aproximación visual al Black Metal

Hace unos días hablaba con un chaval muy joven de música y, saltando de un tema a otro, acabamos escuchando a Cradle of Filth, a quienes llegamos a cuenta de un logo que utilizó la banda que es, ni más ni menos, que una variación del emblema del escudo original de Vlad Tepes, Drácula, y que es una preciosidad. Una de las cosas que me dijo este chico es que le llamaban la atención las letras tan, y no recuerdo el término exacto que utilizó, pero fue algo así como “escacharradas, que se encontraba de vez en cuando al bucear en el mundo del Black Metal.

El emblema de Vlad Tepes transformado para Cradle of Filth

Lo que no sabía mi joven amigo es que esas letras, esos logos tan difíciles de interpretar están hechos así a propósito para que sólo los iniciados puedan reconocer la banda en cuestión. Algo que se comenzó a realizar cuando el Black Metal era un movimiento totalmente underground y, lo que es más, no pretendía dar el salto al ‘main stream’, hasta que bandas como los ya citados Cradle of Filth o Dimmu Borgir (ambos auténticos traidores para los más puristas), sacaron al género de las catacumbas y lo hicieron más accesible al público metalero más extremo, como éste que les habla con unos cuantos añitos menos…

Alx Asathoth XIV

Es verdad, fui un apasionado del Black Metal más extremo, tanto de la música como de la imaginería que lo rodeaba. Y también es cierto que, pasado un tiempo, acabó por agotarme y, hoy por hoy, sólo lo escucho de cuando en cuando y en sesiones cortas, pues la intensidad de esa música ya me satura pronto y tampoco me atrae tanto como antaño su abigarrado y macabro mundo visual. 

Pero como todo deja un poso, no puedo evitar un sentimiento de reconocimiento y pertenencia cuando veo esas letras imposibles, blanco sobre negro, que evocan maldad y ferocidad, o la cercanía de los bosques más recónditos de Noruega, y es que decididamente tienen una belleza fría y malvada que, al menos a mi, todavía hoy no me deja indiferente. Veamos algunos de los que más me gustan:


Lo cierto es que en la actualidad la pose Black Metal resulta un tanto ridícula si no es real, y la real puede llevar a cometer atrocidades y estupideces como las que describí en su día en una entrada en la que hablaba de las barbaridades del Inner Circle, movimiento que dio a conocer el Black Metal a finales de los ochenta y lo dotó de seguidores a nivel  mundial, agotándose al poco tiempo víctima de su propia imbecilidad y de la inevitable comercialización y domesticación del género. Para que nos entendamos, se pasó de la crudeza y los gruñidos difícilmente digeribles pero hipnóticos de los primeros discos de Mayhem…:


…A la sofistificación y sobreproducción de la música de Cradle of Filth en su versión más elegante y vampírica, “melódica” para los estándares habituales del género:


Lo cierto es que el Black Metal fue, o sigue siendo, víctima de sus propios excesos y lo que en algún momento pudo ser calificado de auténtico, se convirtió en ridículo a causa de las poses que se adoptaron tanto por músicos como por seguidores, empeñados en una carrera de exageraciones tanto sonoras como visuales.

También es cierto que, al principio, la violenta puesta en escena y aspecto de los músicos, su activismo satánico-pagano, sus referencias mitológicas, sus creaciones visuales y su música extrema, despertó pasiones, sobre todo en los países nórdicos, donde se escribieron ríos de tinta acerca de esa nueva manera de entender la música y la vida y se publicaron numerosos libros acerca de los integrantes del movimiento y sus motivaciones. Muy destacable, por ejemplo, es el cuidado reportaje que realizó el fotógrafo Peter Beste, que se publicó bajo el título True Norwegian Black Metal, y del que os dejos algunas muestras:

Casa de Gaahl de la banda Gorgoroth

Los miembros de Enslaved

Gaahl caminando hacia la cabaña de su abuelo

Concierto de Gorgoroth

Fenriz de Dark Throne en el pub Elm Street de Oslo

Nattefrost de Carpathian Forest
Backstage de Mayhem

Seguidores de Emperor en un concierto

Antes de escribir esto me pasé por las páginas de Dimmu Borgir y Emperor para ver qué se cocía en dos de las bandas más famosas y con más trayectoria del Black Metal y debo decir que constaté de nuevo que, como ya decía antes, se han convertido en caricaturas de lo que fueron, algo inevitable cuando se intenta compatibilizar lo excesivo con lo comercial.

Por otra parte, también hay quien ha sobrevivido dignamente a lo largo de los años, evolucionando y haciendo su propuesta musical más y más interesante, como es el caso de los estupendos Arcturus:


Y con este temazo llamado Hibernation Sickness Complete, doy por terminada esta somera aproximación visual a un género que, sin duda, vivió mejores momentos.

Si te ha gustado:

4 comments

  1. Es interesante el articulo, si nos vamos a lo musical, no existe otra cosa que música progresiva con letras oscuras; música extremadamente progresiva, a tal punto que lo melódico deja de entenderse como tal.
    Lo del Inner Circle sólo fue una anécdota, como los fallecimientos a los 27 de algunos iconos del rock.
    Todo el cuento satánico, mas bien proviene de una manifestación cultural que no ha sido entendida como tal. Lo verdaderamente real es la cantidad de talento reflejado en bandas, que más allá de la estética black, logran sobresalir, mas por ser talentosos, que por ser Black Metal.
    En todo orden de cosas, el negocio impera y se impone, por algo existe la "música comercial".

  2. Es un estilo que no sigo, la verdad, tal vez por lo que comenta Francisco Sandoval, me cuesta encontrar la melodía y sin ella suelo perderme. En cualquier caso, me ha gustado mucho tu artículo, he aprendido un montón y me ha parecido muy interesante el enfoque visual que le has querido dar. Eso, sí éstos últimos que has puesto ya suenan diferentes y, para mi gusto, más interesantes. Saludos

  3. Pues llevas razón Francisco, a algunos amigos míos que no eran capaces de escuchar Black, yo les decía que tenían que buscar la melodía más allá de lo que se percibe a simple vista, hay más de un nivel.
    Y, desde luego, una vez que llega el negocio se acabó la "pureza", aunque tampoco creo que sea cuestión, como hacía el Inner Circle, de velar por ella llegando incluso a la violencia…
    Gracias por tu visita y por comentar.
    Saludos

  4. Si, es un estilo de difícil digestión y que suele echar para atrás, aunque hay cosas magníficas debido también a la maestría de algunos de sus músicos que son capaces de combinar una velocidad endiablada (nunca mejor dicho) con una precisión y una técnica increíble.
    Arcturus son muy buenos, desde sus principios más brutos y Blacks hasta lo que hacen hoy que, simplemente, es buena música.
    Gracias por los halagos Raúl, nunca vienen mal jejejje
    Saludos

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