A propósito, sí, yo también, del coronavirus…

No sabemos a dónde nos conducirá esta crisis viral que estamos viviendo, pero sí sabemos lo qué estamos viviendo estos días: el poder de la desinformación. Nos creíamos que habitar un mundo hiperconectado significaba estar informado, pero el coronavirus nos ha puesto en nuestro sitio: un lugar indeterminado entre la futilidad de la cascada eterna de contenidos a la que nos exponemos a diario en Internet y una especie de sabiduría acerca de todo que proviene, en el mejor de los casos, de fuentes bienintencionadas pero erróneas o inexactas, y, en el peor, de personas o personajes que son capaces de todo por un click más, por una visualización añadida, por un like… No debemos contribuir a dar difusión a bulos y noticias falsas. Son el alimento perfecto para el miedo.

Personalmente, he visto de todo estos días: desde supuestos médicos en Italia narrando sus apocalípticas experiencias, a agoreros de la conspiración elevados a la categoría de profetas consagrados exclamando el consabido «te lo dije». Y lo peor es que he tenido la tentación de creerme a alguno y dar rienda suelta al miedo, cosa que no hubiera servido de nada, por supuesto.

No digo que no haya que ser precavido y respetuoso con las normas que nos van dictando las autoridades sanitarias, ni mucho menos, es más, voy a ser el primero en seguirlas; pero tampoco quiero caer en la desesperación y la depresión y pensar que esto es el fin del mundo, no, mejor quiero creer que puede ser el principio de una nueva manera de entender las cosas. Cuidémonos, seamos precavidos y conscientes de la situación de cada uno y, por favor, no pensemos que el coronavirus, por alguna misteriosa razón, desaparece si tenemos mucho papel higiénico en casa 😉

Mientras tanto sigamos disfrutando de la música, aunque el horizonte este lleno de conciertos cancelados y aplazados, aún nos quedan muchos que visualizar en Internet (que no todo iba a ser malo).

Y como aún sigo con el subidón de Rhapsody y por allá, por Italia, andan peor que nosotros, aprovecho para dejaros un estupendo vídeo de ellos y enviar ánimos a los compañeros de pandemia del otro lado del Mediterráneo.

Visions of Enchanted Lands – Rhapsody

(Aunque no salga la miniatura, el enlace funciona)

Disfrutadlo, tiempo vamos a tener estos días de clausura y podremos aprovechar para descansar y dedicarnos a esos placeres a los que, de otra manera, no les encontramos hueco. Un abrazo a tod@s y ¡¡cuidaos mucho!!

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One comment

  1. Tenemos gente que desinforma y, también, sobresaturación de información. Los que nos dedicamos a la historia sabemos de la importancia de la fuente, los buenos trabajos y los buenos análisis históricos sólo son posibles si las fuentes son fiables, adecuadas e impregnadas de autoridad. Ahora lo difícil es separar el polvo de la paja, todo el mundo parece saber mucho y no duda en dar consejos, consignas y en hacer vídeos; lo mejor es no hacer caso a lo que se dice por ahí, y más aún si es para incrementar el pánico. Creo que en casos como éste debemos ser disciplinados y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Nos refugiaremos en la música … Buen fin de semana, Alex. Abrazos.

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