50 años de ‘The Kinks Are the Village Green Preservation Society’

Ayer, 22 de noviembre, se cumplieron 50 años de la publicación de dos grandes discos de la historia del Rock y la música popular: el conocido como White Album de los Beatles y el maravilloso The Kinks Are the Village Green Preservation Society de los Kinks. Dos discos que siguieron trayectorias diferentes y que representaron, de algún modo, una piedra de toque para ambas bandas. Mientras que el White Album se disparaba en las listas de ventas hasta llegar al número uno y los críticos lo consideraban, ya desde su nacimiento, como uno de los mejores discos de todos los tiempos, el de los Kinks naufragaba en ventas y pasaba casi desapercibido para el gran público, a pesar de que la crítica lo ensalzaba y de que, con el tiempo, ganaría millones de adeptos y sería venerado como un disco de culto.

Y como el White ha desgastado millones de teclados a lo largo y ancho del planeta y todos lo hemos escuchado más de una vez, yo voy a dedicarle unas humildes líneas al Village Green, pues me parece un disco que ha gozado de menos atención y, sin duda, no lo merece. Vaya por delante que, si tuviera que elegir, me quedaría con los Kinks antes que con los Beatles (así que menos mal que no tengo que hacerlo porque tampoco me gustaría tener que prescindir de ellos), por mucho que algunos críticos les achacasen a los Kinks ser una “pobre copia” de los de Liverpool.

Y es que los Kinks, además de You Really Got Me y Lola, nos dejaron un impresionante y magnífico legado musical que, para mi gusto, tiene una de sus cumbres en The Kinks Are the Village Green Preservation Society, a pesar de ser una producción bastante temprana de la banda inglesa y hacer el sexto lugar en una discografía que comenzó en los primeros sesenta y terminaría ya metidos en los noventa.

Centrándonos en The Village Green (así conocido de manera habitual por economía lingüística), es un disco en el que encontramos canciones más ligeras, más “perezosas” como diría el propio Ray Davies, en contraposición con los temas más rockeros que les habían convertido en líderes de la british invasion en los Estados Unidos. Ray continuó escribiendo en ese estilo y creó un ciclo de canciones que reflejaba su punto de vista en aquel momento, muy relacionado con recuerdos de su infancia, la pérdida de las tradiciones británicas que había visto desaparecer a medida que la industria se apoderaba del país y temáticas bucólicas, arraigadas en lo más puramente británico; quizá también una reacción frente a la prohibición que en aquel momento no les permitía girar por los Estados Unidos, debido a un conflicto que nunca quedó del todo aclarado: Dave rechazó firmar un contrato sindical o Ray, sin saberlo, golpeó a un hombre por sugerir que los comunistas invadirían Gran Bretaña y que resultó que que trabajaba para la Federación Americana de Músicos. Sin poder pisar suelo americano, cuando para todas las grandes bandas británicas era la Meca, se quedaron fuera del circuito y sus ventas cayeron significativamente.

En un principio, Ray Davies consideró escribir The Village Green como un álbum en solitario, pero luego cambió de parecer y pensó que funcionaría mejor en manos de sus compañeros de grupo. Hizo demos de canciones en una grabadora de cassetes, solo él con una guitarra o un piano, y dejó que la banda las completara con lo que pensaban que era más adecuado. Hay que recordar que en aquel momento trabajaba con ellos nada menos que Nicky Hopkins, el teclista que marcaría el sonido de algunas de las grabaciones más escuchadas de los años sesenta y setenta y que confirió al Village Green parte de su personalidad. También hay que destacar que sería la última grabación del bajista Peter Quaife con los Kinks y que, una vez más, el hermano menor Dave, se veía relegado en las labores de composición por imperativo de Ray. Ah, y que Mick Avory estaba como de costumbre, y como lo hizo durante un montón de años y discos más, con las baquetas.

No voy a entrar ahora en la pesadez de tratar de describir canción por canción (además son 15) el disco completo porque la mejor manera de apreciarlo y comprenderlo es escucharlo, algo que, a quienes aún no lo hayan hecho, recomiendo encarecidamente pues es una obra maestra de la música contemporánea y, aunque ya haya cumplido los cincuenta, ha envejecido, como los buenos vinos, con una clase y una elegancia de la que no muchos discos pueden presumir.

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8 comments

  1. Totalmente de acuerdo con lrotula, Ray Davis es uno de los grandes de la música popular. Lo que no entiendo es eso de que dijeran que eran una mala copia de los Beatles; a mi entender eran muy diferentes, los Beatles, en general, tendían más hacia el pop mientras que los Kinks eran más rockeros, de hecho están en el origen de lo que luego sería el punk y muchos grupos de hard rock los tienen también como pioneros de ese estilo. Gracias por recordar este álbum, Alex, un disco con Nicky Hopkins detrás es difícil que sea malo. Un abrazo.

    1. ¿Te acuerdas de lo que hablamos de Greta Van Fleet? Cuando alguien ‘nuevo’ surge en la escena y es bueno, es raro que no se le achaque que imita o copia a los que ya estaban antes… Un clásico del Rock jajjaja
      Un abrazo!!!

  2. Me encanta The Kinks, creo que tal vez serían primos cercanos de los Who, antes que de los Beatles.
    Pero estos también tienen su propia personalidad.

    Este del que hablás hoy es un discazo que, si bien no tiene muchos aportes al “grandes éxitos” de The Kinks es un disco que gana por puntos.
    Aprovecho esta entrada para repasarlo

    Abrazo!

    1. Pues totalmente de acuerdo contigo amigo Frodo: veo más cercanos a los Kinks con los Who que con los Beatles, siendo cada banda de las citadas absolutamente auténtica y única.
      El Village Green se ganó su reputación a base de años y no de éxitos, quizá por eso sea considerado como un disco de ‘culto’, sea lo que sea eso jejjeje
      Un abrazo!!!

  3. Sin duda, yo no me desharia de ninguno y creo que lo Beatles dejaron en poco tiempo marcadas las bases de lo que serian las bandas musicales en el futuro… La pena es que durasen tampoco, pero creo que tarde o temprano hubiesen desarrollado tambien estilos nuevos más rockeros con canciones al estilo de Helter Skelter que muchos grupos rockeros hubiesen querido para ellos… El disco blanco me parece una pasada y este village green de no haber existido los Beatles serian la h… SALUDOS

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