40 años del Queen I

Hace un par de días, en concreto el 13 de julio, si estuviéramos en 1973, salía a la luz un disco de esos que se convierten en compañeros inseparables para toda la vida, de esos que por mucho que escuches jamás te cansan, de esos que te sabes de pé a pá, de esos… Bueno, de esos.
Hablo del impresionante debut de Queen, un disco al que le tengo especial cariño, y que acaba de cumplir 40 años, que se dice pronto.
Fue un disco que se grabó en 1972 aprovechando las horas libres que dejaban otros artistas más importantes en los estudios Trident. Puedo imaginarme a unos jovencísimos Queen tocando de madrugada y creando lo que fueron los precedentes de una impresionante carrera de fama y éxito. Poniendo los cimientos de unos estilos compositivos que se mantendrían bastante parecidos hasta la desaparición del inmortal Freddie.
Una portada preciosa
Para ser un primer álbum es impresionante. Tiene una calidad espectacular con temazos de la talla de Liar, Keep Yourself Alive, Great King Rat, Doing Allright o My Fairy King. Algunos de ellos desconocidos para seguidores de la banda que se han quedado en los grandes éxitos, perdiéndose maravillas. Una pena, por cierto, el asunto de los Gratest Hits de Queen que han eclipsado al resto de discos y los han convertido en pura radio fórmula, generándoles ingresos millonarios eso sí…
Pero sigamos. De las diez canciones del disco, Mercury compuso cinco, el guitarrista Brian May cuatro y una se la apuntó el batería Roger Taylor. John Deacon, modelo de bajista siempre discreto, no se prodigó nunca en las tareas de composición, aunque las pocas veces que lo hizo colocó números 1 como Another On Bites the Dust.
Realmente el disco se completó a finales de 1972, pero Trident fue incapaz de encontrar una compañía que lo distribuyera y después de varios meses y algo desaminados por el rechazo, decidieron publicarlo por su cuenta ya entrado 1973. Las críticas no fueron demasiado buenas ni demasiado malas, pero algunos supieron ver el potencial de la joven banda al escuchar la portentosa voz de Freddie o las ricas harmonías que producía la guitarra de Brian, todo ello asentado sobre la firme y bien engrasada base rítmica de Roger y John.
Queen early days
Los éxitos de verdad para Queen llegarían más tarde, un par de discos más tarde en concreto, pero este debut les sirvió para batirse el cobre en el difícil mercado de las discográficas y les proporcionó una sólida carrera en directo en clubes y colleges londinenses.
Le tengo especial cariño a ese disco porque fue objeto de una búsqueda feroz por mi parte, de hecho no logré tenerlo en vinilo y me tuve que conformar con una cinta que ahora no sé de dónde salió. Recuerdo que de la primera vez que lo escuché hasta la segunda pasaron meses, si no años, y cuando por fin lo tuve en mi poder me veo absorbiendo cada nota como un drogadicto después de una larga abstinencia, disfrutando de melodías vagamente retenidas durante un tiempo que se me hizo eterno. Cuando años después comencé a crear mi discoteca en CD, este disco fue uno de los primeros que pillé en ese formato y, desde luego, el primero de Queen en inaugurarla. Todavía me duraba el mono.
Y no es que sea el disco que más me gusta de Queen, probablemente tendría serios problemas en escoger uno de entre los cinco primeros como favorito, pero disfruté tanto cuando lo pude escuchar a placer que se me debe haber quedado algo frito en las neuronas relacionado con él y todavía me parece un acontecimiento especial escucharlo.
Tras 40 años, el disco me sigue sonando fresco y potente, más que algunas cosas que salieron ayer al mercado, y en este cumpleaños los seguidores de la Reina deberíamos honrarlo como se merece y darle una escucha especial, con cascos y una birra, en la intimidad para que nadie interrumpa el fluir de la música. Para disfrutarlo.
Ah… And nobody played synthesizer

La contraportada

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3 comments

  1. …que raro, parece que no se ha registrado el mensaje que dejé antes de ayer….pues ahí va otra vez…

    Aparte de los musical, Great King Rat es la que mas me gusta, lo que siempre me ha fascinado de ese disco es su contraportada llena de pequeñas fotos entrelazadas y de color amarillento (por lo menos así estaban en el que tenía mi hermano)…hasta el punto que forré una carpeta con una fotocopia cutre en blanco y negro de la misma….

  2. Great King Rat died today… ¿Sabías que el solo final de batería no termina porque originalmente iba a ir fundida en el disco con Mad the Swine que luego no entró?
    Coloco la contraportada en la entrada: siempre me llamó la atención una de las fotos de Roger en la que parece una chica… y guapa!!!

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