10 discos para una década (con bonus tracks)

Quizá debería empezar esta entrada felicitando el año nuevo a tod@s vosotr@s, pues no he tenido oportunidad hasta ahora: entre unas vacaciones de blog que me concedí y un problemilla técnico, Rock Telegram llevaba fuera de juego un par de semanas; pero ya estoy de vuelta, para desearos un feliz 2020 y, para, de algún modo, hacer revisión, no ya del año pasado en cuanto a música para mí se refiere, si no de toda la pasada década. Al margen de que si se empieza a contar el año que viene o no, yo me voy a remontar a 2010 y pararé en 2019, que si contáis bien veréis que salen 10 añitos… Ahí es nada…

2010

La década empezó bastante bien para mí, pues siempre me da un subidón que mis queridos Maiden saquen nuevo material: nada menos que un disco de la talla de The Final Frontier. También otra de mis bandas de referencia de los últimos tiempos, Anathema, hizo lo propio y se desmarcó con un disco de la talla de We’re Here Because We’re Here. Para mí fueron los dos lanzamientos fundamentales de 2010, aunque de quedarme con uno solo (que es lo que pretendo en este jueguecito), me quedo con el disco de Iron Maiden.

2011

En este año, otras dos de mis bandas favoritas nos deleitaron con nuevos discos, nada menos que Opeth, con su Heritage, y Dream Theater, con A Dramatic Turn of Events. El de Opeth es, quizá, el disco de su nueva etapa que menos me gusta, así que 2011 se queda para mí con el podio ocupado por los norteamericanos.

2012

Sin discusión, si hay disco de Rush, no se hable más. Y si para colmo es Clockwork Angels, no tengo ni la más mínima duda.

2013

Tampoco tengo demasiadas dudas con respecto a este año: Camel regrabaron su mítico The Snow Goose y, además, estuve en el concierto que ofrecieron en la sala Barbican de Londres en el que lo hicieron al completo (se me ve en la edición oficial en DVD), así que ese año esta también decidido. Aunque me haga dudar un poco que Black Sabbath se desmarcaran con 13 y Dream Theater con su disco homónimo.

2014

Tampoco hay dudas este año: la vuelta de Pink Floyd con The Endless River se come todo lo demás para mí. Una pena que desperdiciaran la ocasión para que se les hubiera unido Roger Waters y cerrar con broche de oro su gloriosa historia, pero bueno, al menos tuvimos disco final.

2015

Se ve que David Gilmour le pilló el ritmo a la cosa y en 2015 se atrevió con el que es su cuarto trabajo en solitario: Rattle That Lock. Y precisamente tuve la ocasión de seguir su gira en Londres en el mítico Royal Albert Hall y en la mucho más mítica Pompeya, así que premio para el caballero, me quedo con David, aunque la aparición aquel año también del magnífico The Book of Souls de Iron Maiden me deje un poco así, como entre dos aguas…

2016

De nuevo duelo entre Opeth y Dream Theater, que esta vez ganan los suecos con Sorceress, un trabajo que me encanta y que se queda un poco por debajo de The Astonishing, que se me hace un poquito demasiado largo, recordemos que son más de dos horas del tirón, algo que si no te gusta mucho Dream Theater, se te puede hacer un tanto cuesta arriba.

2017

Tres grandes nombres destacan ese año en mi particular lista: Mike Oldfield con su retorno a Ommadawn; Anathema con The Optimist y Roger Waters con Is This The Life We Really Want?. De los tres, al de Oldfield no acabo de pillarle el truco, quizá por comparación son su genial hermano mayor; el de Anathema quizá sea el disco que menos me gusta de toda su trayectoria; así que 2017 tiene el nombre de Roger Waters grabado al ladito.

2018

Este año es el que más dudas me suscita: estoy entre Wasteland de Riverside, Vortex de Toundra, Firepower de Judas Priest y Anthem of the Peaceful Army de Greta Van Fleet. Y, la verdad, el que más escuché en su momento y mejores vibraciones me produjo fue el de los jovenzuelos americanos, así que premio para los Greta.

2019

El año pasado se saldó para mí con dos claros vencedores muy igualados a día de hoy, veremos qué sucede dentro de un tiempo, cuando estén más reposados y escuchados porque, además, ambos discos salieron bastante a finales de año, me refiero a In Cauda Venenum de Opeth y True North de Borknagar. De momento el que más he escuchado y me ha hecho flipar más ha sido el de los metaleros Borknagar, aunque también es cierto que los discos de Opeth van ganando con el tiempo y todavía me lo tengo que trabajar bastante más. Así que cierro la década con Black Metal melódico y Borknagar.

Revisando la lista, queda clara mi pasión floydiana y mi evidente tendencia metalero-progresiva. Quién sabe, igual dentro de diez años la cosa cambié, aunque creo que va a ser difícil. Lo dicho, ¡¡feliz año a tod@s!!

Si te ha gustado:

9 comments

  1. Yo no podría hacer otra lista distinta porque estoy muy retirado de los nuevos grupos y proyectos,, investigo poco y no estoy al día desgraciadamente, ….. pero afortunadamente y gracias a este blog puedo escuchar cosas muy interesantes y mantener un pequeño hilo con la música de los últimos tiempos…thanks!!!!….ahora bien, en 2013 me permito poner por delante de Camel, pero diciéndolo con la boca muy pequeñita porque es un disco de hace 4 décadas, a un músico que tú me descubriste , a Steven Wilson con The Escena That Refused to Sing , me encantó…
    Y entre el resto, el de Opeth , es el que más me ha gustado, y que gracias a un regalo de mi Brother puedo escucharlo con asiduidad…..
    Bueno, pues feliz 2020

    1. Hola Manu!!! Pues se me pasó The Raven, que es un disco que me encanta: debería haberlo mencionado como poco… Precisamente estoy ahora (otra vez) escuchando mucho un disco de su proyecto con Aviv Geffen, Blackfield, en concreto el segundo disco que es una pasada y que te recomiendo sin ninguna duda, si es que no lo conoces ya.
      Gracias por comentar!!! Abrazos!!!

  2. Me uno al comentario de Manu Cova, si no fuera por tu blog, y algún otro más que sigo, no me enteraría de las novedades discográficas. Así que, muchas gracias por este recordatorio. Y aprovecho para darte las gracias de nuevo por esa edición de lujo que me regalaste del disco de Gilmour que mencionas; es buenísimo, el otro día lo volvía a escuchar pensando quizás en una posible entrada para mi blog. Me alegro que se hayan solucionado los problemas técnicos de Rocktelegram ¡Feliz Año y un fuerte abrazo!

    1. Es que esa edición, por ese precio, era, pues eso, un regalo jejjeje Y además uno de esos regalos que, a mí en concreto, me gusta hacer: me alegra que lo disfrutes. La canción In Any Tongue es una pasada, podría haber encajado perfectamente en el The Division Bell.
      Gracias por tus buenos deseos Raúl!! Nos vamos poniendo al día
      Un abrazo!!!

  3. Hermano… Leyendo tu post me he sentido viejo de narices! Jejeje! Lo que más reciente tengo es el original de Camel! Voy a tener que quitar la nieve que tapona la entrada a mi cueva In the Northern Mountains of Norway para enterarme de alguna novedad con menos de 20 años! Jajajaja! Al menos siempre tendré tu blog! Un abrazo! Wassail!

    1. Claro que sí Hermano!!! Sal de la cueva de los bosques del norte de Noruega jajjaja!!! No creas, ya en serio, yo escucho más cosas de los 70 y los 80 ahora mismo que novedades, la verdad; por ejemplo, mi protagonista de la entrada del próximo viernes, vendrá de aquellos años… Pero eso sí, procuro escuchar cosas nuevas también.
      Me alegra que Rock Telegram te sirva de enganche para escuchar alguna que otra novedad.
      Un abrazo!!! Wassail!!

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.